lunes, enero 01, 2007

EL HISTORIETISTA MODERNO

En 1953, quince años después de que el comic book americano haya hecho su debut, percibimos, con el auge de la E.C. Comics (y de MAD concretamente), los primeros indicios de que el comic tiene algún potencial más allá de ser material para niños basado en el mínimo común denominador. Quince años después de eso, aparece el movimiento del "comix" underground y otros quince años más tarde se inicia el movimiento sin nombre de los "comics adultos", encabezado por RAW, LOVE & ROCKETS y WEIRDO. Parece que quince años es el tiempo que una generación tarda en absorber los descubrimientos y errores de la generación anterior y en madurar lo suficiente para producir sus propios comics. La próxima época creativa debería empezar en 1998; ¿estamos al borde del éxtasis o del Apocalipsis?
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(el texto completo, pinchando en las páginas escaneadas:)


"Estos 50 artistas han emergido paulatinamente del grupo de 1983, lo cual convierte a éste en el período de quince años artísticamente más brillante de toda la historia del comic, sospecho que en parte porque se inició y sigue existiendo en la oscuridad, libre del temor a la censura del estado o de las empresas y alejado de cualquier movimiento cultural"

'"El público inteligente", esa audiencia potencial y resbaladiza de aproximadamente 200.000 personas que "sabemos" que existe está, como todos los demás, acostumbrado a que le bombardeen con publicidad y frases propagandísticas. El campo de los comics no posee tal maquinaria y por lo tanto cuando el neófito con curiosidad decide probar los comics, es muy probable que acabe escogiendo al azar algo malo (o siemplemente alienante) y nunca más vuelva a intentarlo."


"...los tebeos poseen una energía inherente, completamente separada de su contenido; una carga casi eléctrica que costaría definir. Esta estética interna, que podríamos llamar el 'valor-fetiche' del comic, se manifiesta tanto en términos del creador, que a menudo se obsesiona con (...) crear el objeto perfecto, como del lector (...) que codicia la creación del artista hasta que por fin consigue su propiedad".

"una de las razones por las cuales los comics son un foro potencialmente tan atractivo para el creador individual: en cierto sentido son el dominio definitivo del artista que busca tener un control absoluto sobre su imaginería. (...) El comic a menudo ofrece al creador la oportunidad de controlar las especificidades de su propio mundo en términos tanto abstractos como literales."


"...Veremos los valores inherentes de trabajar en un campo al que no se otorga ninguna importancia. Mientras que los prejuicios del público en general nos mantienen a raya, también obtenemos a cambio ventajas que a menudo no parecemos dispuestos a explotar. (...)"

"Incluso el más dotado prodigio tarda años en asimilar la enorme cantidad de artes que son responsabilidad del historietista (desde dibujo a interpretación, tipografía, etc, etc, etc); el proceso es aún más difícil por la lamentable carencia de ejemplos satisfactorios que imitar. Frustrado y desconcertado, el historietista debe estudiar toda clase de medios diferentes y aprender lenta y tentativamente mediante el método de prueba y error".


"Incluso el historietista comprometido debe cuestionarse continuamente la manera en la cual hace las cosas. Por ejemplo, ¿dibuja con un estilo "suelto" porque cree que tiene "energía" o porque es más rápido y le cuesta menos esfuerzo y, para ser sinceros, no sabe dibujar?"

"Es precisamente debido a este declive cultural generalizado que veo esperanzas para que la "industria del comic" continúe en alguna forma parecida a su encarnación actual durante el "futuro previsible", quizás para que incluso "explote" en cierta medida y alcance a un público mayor (uno que tenga el impulso de leer pero haya perdido el gusto por las palabras sin imágenes acompañándolas). Más allá de eso el comic seguirá existiendo mientras se siga haciendo. En el peor de los casos, siempre habrá una élite pequeña pero interesada. Quizás una vez que el comic haya sido completamente aniquilado en el mercado, comience a ser tomado en serio por académicos, historiadores del arte y demás, pero esto no ocurrirá a menos que historietistas comprometidos sigan produciendo comics de tan alta calidad que finalmente sea imposible despreciarlos e ignorarlos."
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El texto que he escaneado lo escribió Daniel Clowes hace ahora diez años, apareció originalmente encartado en EIGHTBALL #18 y fue publicado en castellano en la revista U #5 (1997, traducción de Santiago García).

5 comentarios:

David dijo...

Joder, que manera más dura de empezar el año... ¡diez años han pasado desde ese U! ¡Diez años! Madre mía... si a mi me parece que salió hace nada...

Stereotopffer dijo...

Un tío muy inteligente este Clowes.

Anónimo dijo...

Bah, esto ni siquiera se lo tomaron en serio los del Comics Journal de Fantagraphics:

http://www.tcj.com/2_archives/r_Mo2On.html

"lame duck elitism which permeates Modern Cartoonist"

"not as a truly interesting or meaningful statement on comics in North America."

"a number of general observations about cartooning which are neither revealing nor particularly insightful"

"rarely an accurate commentary on history but remains a reflection of the historian’s own vested interests."

JCP dijo...

a mí me parece un texto no sólo totalmente vigente hoy, sino que acierta en alguna de sus prospecciones.
Gracias por la reseña, no la conocía.

JCP dijo...

vaya, el reseñista del TCJ se centra en lo anecdótico del texto para criticarlo (lo de los "quince años" para cada generación, los apuntes "freudianos"), cuando en lo esencial Clowes acierta y el reseñista lo deja de lado: las ventajas de trabajar en un medio al que nadie hace caso, las posibilidades de subversión de las herramientas tradicionales del cómic y de inventar cosas nuevas a partir de ellas, la ventaja de hacer objetos que a la mayoría de adultos les tienen cariño porque les recuerda a la infancia, y sobre todo, el acierto de Clowes de destacar EL ELEMENTO FORMAL del cómic (el "objeto" en sí, el soporte y todo lo demás que es su forma: aspecto, estética, herramientas gráficas como globos y onomatopeyas) como su ESENCIA definitoria y específica: lo que le diferencia de otras artes no es el contenido, eso es secundario y variable. Es su soporte y forma.

¿Tenía razón o no Clowes cuando escribió esto en 1997? Bueno,me parece a mí que a él no le va nada mal. De ser un friki que hacía tebeos "raritos" se ha convertido en alguien famoso al que el mundo presta atención, que escribe cine (a GHOST WORLD y ART SCHOOL CONFIDENTIAL hay que sumar el proyecto para adaptar THE DEATH-RAY) y puede que dirija sus propias películas y que, además de todo eso, NO HA DEJADO DE HACER CÓMICS que se publican con éxito creciente en muchos países del mundo y pasan a ser publicados por editoriales literarias muy interesadas en su material. Muy equivocado no andaba, me parece a mí. Y eso sin irnos a otros ejemplos como Alan Moore o Frank Miller, que son hoy más famosos que nunca en el mundo desde que el cine se fijó en ellos. ¿Qué tendrá el cómic que de repente a todo el mundo le mola y todos quieren cortejarlo?