Es un follón, pero Mark Millar y yo estamos absolutamente convencidos de que estamos a punto de experimentar un auge, y todo el mundo se ríe de nosotros. El principal crecimiento llegará en 2005, pero ya está comenzando, gracias a la naturaleza cíclica del negocio de los cómics. Además, hay que tener en cuenta que estamos entrando en una recesión. En cuanto se entra en una recesión mundial, todo el que está en la industria del entretenimiento se encuentra en una posición ideal, porque cuando la gente está deprimida y preocupada por el dinero, lo que quiere es entretenerse. El más popular va a ser el material ambicioso y brillante de aventuras superheroicas, y eso es lo que estamos haciendo. Creo que va a ser increíble.
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Lo decía Grant Morrison en 1999 en una entrevista de Mark Salisbury (más aquí). No parece que el brujo Morrison se equivocase mucho, a juzgar por lo que ha sucedido desde 2005. Ese año, no nos olvidemos del cine como gran factor promocional de los cómics, se estrenaron BATMAN BEGINS, AMERICAN SPLENDOR, ELEKTRA y OLD BOY. Entre 2006 y 2008, les siguieron éxitos mundiales como V DE VENDETTA o 300, además de SPIDER-MAN 3, SUPERMAN RETURNS o la reciente IRON MAN, entre otras (LOS 4 FANTÁSTICOS Y SILVER SURFER, GHOST RIDER, X-MEN 3...). Nada comparado con lo que se avecina para 2010 y 2011 de la mano de Estudios Marvel gracias al taquillazo que está obteniendo IRON MAN, una más que correcta adaptación (bastante fiel al espíritu de los tebeos, a mi juicio). Sumemos a eso las derivaciones "apócrifas" de superhéroes del cómic como la serie televisiva HÉROES o las películas LOS INCREÍBLES, JUMPER y HANCOCK, más HELLBOY 2, BATMAN THE DARK KNIGHT y HULK, estas tres últimas a estrenar este año, más las próximas adaptaciones de WATCHMEN y THE SPIRIT, ambas para 2009, y lo que te rondaré morena. Y obtendremos unos añitos más donde está claro que el cómic va a ser lo más en Estados Unidos, y por tanto también en el resto del mundo desarrollado.
El cine y la televisión mirando hacia la mina de ideas que hay en el cómic. Reportajes en el diario que más vende en este país titulados "Se desata la supermanía" o que comienzan de esta guisa: "La pasión por los superhéroes se ha colado en el Museo Metropolitan de Nueva York. El museo presentó ayer Superheroes: Fashion and Fantasy (Superhéroes: moda y fantasía), una exposición que demuestra cómo el colorido del género fantástico ha influido en la pasarela".
¿Hacia dónde irá esta tendencia? ¿Quizás, a lo mejor, es posible, a que el medio cómic en general atraiga a muchos más lectores? No hace falta ser un lince para apostar a que sí. Desde otro flanco, la novela gráfica, the next big thing en el mundo literario, lleva unos cuantos años consiguiendo tacita a tacita un buen nicho de mercado que además sigue en avance (y me estoy refiriendo a grandes editoriales literarias) gracias a los Ware, Clowes, Burns, Thompson, Satrapi y cía., un mercado donde también hay sitio para autores europeos, entre ellos españoles. Grandes cadenas como FNAC amplían la superficie destinada a los cómics, y los lucen bien en sus escaparates (la única sección que ha aumentado significativamente sus ventas en el último año ha sido precisamente, sí, la de cómic). Las universidades, la prensa general, los responsables de cultura en los diarios, los gestores de museos y blibliotecas, se preguntan que está pasando en el mundo del cómic y buscan a gente que sepa para escribir del tema, a profesores, a expertos que puedan asesorarles o dar cursos, asignaturas y seminarios sobre tebeos. Etcétera. No me invento nada de lo que estoy diciendo aquí ni lo digo por decir.
Mientras tanto, en el otro extremo de la galaxia, algunos aficionados se quejan de lo mal que lo están haciendo TODOS los directores de cine al adaptar sus tebeos favoritos (en algunos casos en base a simples fotos de rodaje porque las películas aún no existen), o de cómo "infantilizan" tebeos que en origen eran infantiles (y a mucha honra), o de que los "pervierten" (¿Igual que Isabel Coixet ha hecho en su última película con una novela de Philip Roth, quizás? ¿O igual que Orson Welles lo hizo con Shakespeare?), o de no sé cuántas calamidades más. Ay, qué duro es ver cómo las cosas que antes sólo conocían y sabían apreciar los "iniciados" como uno mismo pasan a ser de dominio público. Si es que nunca diluvia a gusto de todos...
Desde luego, Grant Morrison. Va a ser increíble.