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domingo, octubre 14, 2007

MÁS THOMPSON EN BCN


Más fotos de Craig Thompson en el concierto de Menomena en Barcelona, con pequeña crónica inclusive, en el blog de Álvaro Ortiz . Por su parte, 13 millones de naves ha colgado también fotos y un video de la actuación.

jueves, octubre 11, 2007

THOMPSON EN EL APOLO


Hoy tocan Menomena en Barcelona, en la Sala Apolo. Y Craig Thompson dibuja con ellos.

(vía Comics Reporter)

Actualización 12/10/2007 Fotos de Iñaki del concierto de anoche, en Entrecomics

viernes, septiembre 14, 2007

CRAIG THOMPSON, DE GIRA EUROPEA


... y pasará por Barcelona. Dibujando junto a un grupo musical.

viernes, mayo 11, 2007

HABIBI


Craig Thompson, el autor de BLANKETS, ha colgado en su blog una página de su próximo trabajo, HABIBI. Dice que podría estar acabado para 2009, aunque para eso tendría que dibujar casi todos los días. Resulta que el libro tendrá nueve capítulos y Thompson, cuenta en su blog, acabará el segundo la próxima semana. La página que ha colgado es... la 72.

(vía The Beat)

jueves, febrero 08, 2007

BLANKETS EN LA PRENSA CANARIA


He visto este artículo en la prensa canaria, concretamente en el periódico La provincia de Las Palmas, y aunque no suelo leerlo (soy de Tenerife), creo que no es nada común que publiquen reseñas sobre el medio. Por eso he pensado que te interesaría.


Álvaro Manzanero, en un mail que me envió ayer (--gracias), donde me adjuntaba también la página escaneada.

miércoles, octubre 18, 2006

NO EN MI NOMBRE

Afortunadamente, no todo el mundo en Marshall, ni mucho menos, está de acuerdo con la decisión del consejo de administración de su Biblioteca Pública. El editor del diario local The Marshall Democrat-News, Chuck Mason, expresa su rechazo contra la solución adoptada, cree que sienta un peligroso precedente y que "la censura es censura". Los libros, dice, no deberían haber sido retirados de la estantería, ni siquiera mientras se concreta la futura 'política de adquisición' de la Biblioteca.

jueves, octubre 12, 2006

DECISIÓN "SALOMÓNICA"

El consejo de aministración de la Biblioteca pública de Marshall, Missouri, EEUU, ha decidido por unanimidad nombrar un comité que se encargue de establecer una "política de selección" de los libros, de cara a determinar unas guías que la biblioteca usará para seleccionar los títulos de su colección. Sin embargo, mientras se redactan formalmente esas guías, los dos libros cuestionados por la vecina de Marshall, BLANKETS de Craig Thompson y FUN HOME de Allison Bechdel, serán retirados de la estantería. Una vez que se hayan aprobado las guías, los dos libros serán "evaluados" sobre su conveniencia para la biblioteca.

Un periodista de Marshall preguntó si todos los libros de la biblioteca recibirán el mismo trato, y tendrán que pasar retroactivamente por esa política de selección aún no escrita. Parece que no será así, aunque las guías de selección sí se aplicarán a los nuevos libros que la biblioteca piense adquirir.

(la noticia la explican todos los sospechosos habituales USA: Newsarama, The Beat, Comics Reporter, ¡Journalista!, etc.)

martes, octubre 10, 2006

CONTRA LA CENSURA

Le instamos firmemente a mantener BLANKETS de Craig Thompson y FUN HOME de Alison Bechdel en la Biblioteca Pública de Marshall. Se ha informado de que los libros han sido cuestionados por un miembro de la comunidad que se queja de que contienen imágenes "pornográficas" y son inapropiados para la biblioteca.

Retirar esos libros por unas objeciones sobre su contenido no está permitido por la Primera Enmienda. Tal como ha establecido el Tribunal Supremo en el caso Consejo de Educación vs. Pico, la Constitución no permite una "ortodoxia oficialmente prescrita" que limite qué puede leer, pensar o decir la gente. El hecho de que estemos ante imágenes y no palabras no implica ninguna diferencia. El Tribunal estableció que las imágenes, igual que las palabras, constituyen una expresión simbólica y están protegidas por la Primera Enmienda.

Dejando aparte las cuestiones constitucionales, si las descripciones de sexo hacen a un libro indeseable para una biblioteca pública, sobrarán algunos más: Ovidio, Geoffrey Chaucer, Boccaccio, James Joyce, Vladimir Nabokov, Dorothy Alison, Toni Morrison, igual que un gran número de libros sobre historia del arte, estarían entre los numerosos ofensores.

Las novelas gráficas combinan arte visual con técnicas de narrativa literarias y cinematográficas. Constituyen una de las obras más creativas que se publican hoy. BLANKETS y FUN HOME son ejemplos emergentes de cómo la novela gráfica está reiventando el género autobiográfico.

(...) Le instamos firmemente a proteger los derechos de todos los lectores a leer y pensar libremente, y a rechazar la noción de que la elección de un lector puede imponerse sobre la de otro. Manteniendo los libros en las estanterías de la biblioteca, demostraréis respeto por vuestros lectores y sus decisiones, por la profesionalidad de las bibliotecas al servicio de la lectura pública, y por la Primera Enmienda y su importancia para una sociedad democrática y plural.

_________

De una carta conjunta que ha enviado el Comic Book Legal Defense Fund (Fondo para la Defensa Legal del Comic book) y la National Coalition Against Censorship (Coalición Nacional contra la Censura) al consejo de administración de la Biblioteca Pública de Marshall.

sábado, octubre 07, 2006

UN CASO CLARO DE SENTIDO COMÚN

El consejo de administración de la Biblioteca Pública de Marshall (Missouri, EEUU) celebró este 4 de octubre una audiencia pública para oír argumentos a favor y en contra (cada persona dispuso de cinco minutos) de retirar de sus estanterías determinadas novelas gráficas. La cosa sucedió después de que una vecina, Louise Mills, alegara que FUN HOME de Alison Bechdel y BLANKETS de Craig Thompson tenían "contenidos inapropiados" por sus representaciones de la sexualidad. La directora de la biblioteca declaró que casi cualquier libro de la librería podía ser ofensivo para alguien, y que parte de su responsabilidad era la de ser un guardián de la libertad para leer. "Respeto el derecho de toda persona a tener su opinión sobre qué materiales son aceptables, pero creo firmemente que nuestro país se fundó como un intento de alejarnos de la censura", declaró la directora, y se refirió expresamente a los derechos constitucionales y la Primera Enmienda.

En una sala abarrotada de gente, se oyeron los argumentos a favor y en contra. Louise Mills, la vecina que presentó la queja (esta señora de aquí al lado), alegó cosas como que el estilo "comic-book" de los libros en cuestión podría atraer a los niños, que entonces verían las imágenes cuestionadas (algunas de ellas se proyectaron sobre la pared mientras Mills defendía su postura). "¿Quiere esta comunidad que la biblioteca pública continue usando el dinero de los impuestos para comprar pornografía?", preguntó Mills a la multitud. "Espero que el Consejo oiga a la comunidad. No contribuyamos a la delincuencia de menores", añadió Mills. Después de ella, otras personas expusieron su punto de vista, incluyendo a la directora de la biblioteca, Amy Crump. "Cada año se publican miles y miles de libros, y tenemos a dos personas que se encargan de seleccionar los libros que compra la Biblioteca Pública de Marshall. Confiamos en reputadas publicaciones profesionales que reseñan libros". Y ambos cómics habían recibido reseñas excelentes, añadió. A otra vecina le preocupaba el tipo de gente que podría ir a la biblioteca a mirar el material. "No quiero gente andrajosa viniendo a la biblioteca y mudándose a nuestra comunidad".

Por su parte, el marido de Louise Mills dijo que "Esto era un caso claro de sentido común. Estamos pidiendo que esos libros con estilo de comic-book, novelas gráficas las llaman, que incluyen en sus dibujos o ilustraciones actos sexuales, no deberían ser comprados con el dinero de nuestros impuestos, y que si así se hace, los niños menores de 18 años no debería acceder a esos materiales; eso es, la biblioteca debería tener una sección sólo para adultos", dijo Mark Mills. "No es una cuestión de censura, sino de proteger a nuestros hijos", alegó John Raines, otro vecino. Un grupo de vecinos poco numeroso apoyó a la biblioteca. "Si sólo tienes cosas que te gustan a ti, entonces es una biblioteca privada", dijo Claudia Milstead. "No veo que este material sea obsceno ni pornográfico", dijo Dave Riley. Y así durante dos horas. Después de oír a todo el mundo, el consejo de administración de la biblioteca tomará una decisión el 11 de octubre.

Más en Comicsreporter.com y en este periódico local de Marshall. Y como aquí no editamos las imágenes cuestionadas, ahí va una de las siete páginas en total (de las casi seiscientas que tiene) de BLANKETS en las que pueden verse "actos sexuales inapropiados". Aprovecho para aclarar que todo el rollete es de lo más casto y adolescente, que la chica en ningún momento se quita la braguita y que no hay penetración; no sé si eso servirá de atenuante. ;-)



(me pregunto qué dirán los vecinos si su biblioteca pública compra esta
otra novela gráfica reciente)

viernes, agosto 19, 2005

NO ES LO MISMO

Pero no se piensen que esa condescendencia de la crítica de tebeos de nuestro país es un fenómeno universal. Observen si no la crítica de tebeos que se hace en Francia, o en Estados Unidos: es una crítica nada condescendiente, rigurosa, que habla sin reparos de los pros y contras de una obra. Ahora mismo me estoy acordando de la muy tibia crítica que sobre el BLANKETS de Craig Thompson publicó la revista THE COMICS JOURNAL. En ella, el crítico exponía las virtudes, pero también los defectos, que veía en esa obra. Y lo hizo precisamente por respeto al medio, al público y, también, sí, al autor. Thompson tomó buena nota de ello, como puede verse en alguna página de su posterior CARNET DE VOYAGES.

Claro, porque criticar no es rajar. No es caer en personalismos, ni hablar mal del trabajo de alguien por razones ajenas a dicho trabajo, por secretos odios y envidias o bien por ocultas venganzas. Por la misma razón, criticar tampoco es caer en amiguismos ni en nepotismos. Se trata de ser imparcial, y por tanto, no caer en la alabanza fácil al trabajo de alguien sólo porque es amiguete. El principal activo de un crítico es su credibilidad: sin ella, está perdido.

Luego está la cuestión de la autocrítica. Uno debe ser tan crítico con uno mismo que con los demás, es decir, autoaplicarse el mismo rasero de exigencia que aplica a los demás. En otras palabras, que el crítico debe tomarse su trabajo con la misma seriedad que exige al autor cuya obra critica.

Y luego está la cuestión, vital, de los conocimientos técnicos que debe poseer el crítico. Un buen crítico de pintura o de cine, evidentemente, debe tener amplios conocimientos de cómo se pinta o se hace una película, cómo funciona el lenguaje del medio, cuáles sus recursos, cuáles son sus herramientas. Para poder criticar, y me refiero a una crítica seria, es imprescindible conocer con un mínimo de profundidad el lenguaje y las técnicas del medio.

Si alguien afirma que, pongamos algunos ejemplos más o menos basados en la realidad, el DK2 de Miller es “muy pobre formalmente”, o fulanito dice que “la composición de página de Blain es bastante lineal, parecida a la de Hugo Pratt”, o zutanito afirma que “el dibujo de Blain es malo porque dibuja orejones y narizones”, lo único que está dejando ver con esas afirmaciones es el conocimiento que posee sobre el lenguaje del arte que tanto ama. Porque para saber de tebeos no basta con haberse leído más tebeos que nadie. Hay que estudiar cómo están hechos esos tebeos, cómo se escribe un guión, cómo se dibuja, cómo se planifica, qué significado tienen los recursos y el lenguaje narrativo del medio. Aunque el crítico no sepa dibujar o escribir un guión, cosa que por supuesto no es necesario para poder criticar, SÍ tiene la obligación de saber cómo se escribe o se dibuja un tebeo. Sí tiene la obligación de estudiar constantemente cómo están hechos los tebeos, y más si se trata de tebeos innovadores que hacen las cosas de un modo nuevo y distinto a resto. El crítico debe ser capaz de detectar lo nuevo, lo vanguardista, lo que no se ha hecho antes. Y lo detecta, precisamente, porque entiende y tiene asimilado todo lo que se ha hecho con anterioridad a esa novedad.

Esto conecta con otra cuestión final, probablemente la más importante: la de los gustos. Que algo te guste o no te guste no significa necesariamente que esté, respectivamente, bien o mal, artísticamente hablando. Esto también debe tenerlo presente el crítico. No creo en la subjetividad absoluta, lo mismo que tampoco creo en el relativismo de los valores. El criterio de excelencia existe en todas las artes.... menos, eso afirman algunos, en el cómic. Si, por ejemplo, en pintura hay artistas que han pasado a la posteridad y figuran en los libros de arte, mientras que otros muchos han sido olvidados, eso suele deberse a la existencia de una calidad objetiva en su trabajo: a un canon.

Y, por otra parte, una cosa es que algo no te “guste”, porque no es de tu interés, o porque no conectas con ella (a mí no me emociona especialmente Picasso, pero sus cuadros y el lenguaje que inventó me parecen asombrosos, objetivamente geniales), y otra cosa bien distinta es que eso esté “mal” por el simple hecho de que no te gusta. No, un momento, vamos a ver: la obra estará bien o mal dependiendo de cómo esté hecha, cuáles eran las intenciones y planteamientos del autor, cuáles son los recursos aplicados, cuáles los resultados. Que te guste o no es algo secundario. Hay tebeos que a uno personalmente no le “gustarán” porque no son de su interés, pero hay que saber ver si esa obra es válida artísticamente hablando, y por tanto, defendible y recomendable. Y ahí entra la labor de argumentación del crítico. Si se afirma que algo está “mal”, deberá explicar y razonar por qué. No vale aquello de “es que no me gusta”. Viceversa funciona tambien: si se afirma que algo "está bien", hay que argumentar por qué está bien. Porque criticar no es lo mismo que hablar de los gustos de uno. Criticar es otra cosa.

Aunque con este blog no se trata de hablarles de mi vida (aunque, aclaro, me parecen bien los blogs que así lo hacen), les contaré a modo de ejemplo que en muchísimas ocasiones he reseñado positivamente tebeos que no me interesaban una mierda. ¿Qué por qué? Pues porque eran tebeos artísticamente válidos, y por tanto recomendables. Porque, aunque a mí no me interesaran, eran obras dignas, buenas o muy buenas y que, por tanto, se merecían ser recomendadas al público, esperando que llegase a tenerlo. Auque yo no formase parte de ese público.

Entonces, volviendo a uno de los ejemplos anteriores: un crítico puede pensar con total libertad que el DK2 de Miller “no me gusta”, algo que le sucede a muchos por otra parte y, además, están en su perfecto derecho. Pero eso es muy distinto a pensar, y afirmar, que DK2 es muy “pobre formalmente”. Esto último es una afirmación, creo, desatinada y desvela el conocimiento que ese crítico posee sobre la forma y el lenguaje del cómic, y sobre la evolución de dicho lenguaje a lo largo de su historia.

Ya ven que mi lista de tareas para el crítico no es precisamente corta ni fácil de cumplir. Me temo que yo también tengo a veces muy serios problemas para cumplirla: no seré yo quien tire la primera piedra pues, porque no estoy libre de pecado. Pero, al menos, intentémoslo: poniendo el listón alto, aunque no se llegue a la matrícula de honor, es como se obtiene el sobresaliente.

(imagen: página de DK2, © guión y dibujos de Frank Miller, color de Lynn Varley, 2001-2002; Norma)
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CÓMICS CITADOS

BLANKETS (Craig Thompson, 2003; Astiberri Ediciones)
CARNET DE VOYAGES (Craig Thompson, 2005; de próxima publicación en castellano por Astiberri Ediciones)
DK2: BATMAN: EL SEÑOR DE LA NOCHE CONTRAATACA (guión y dibujos de Frank Miller, color de Lynn Varley, 2001-2002; Norma)