miércoles, febrero 28, 2007

ELLISON Vs. FANTAGRAPHICS (IV)

CUARTO ROUND:
Gary Groth y Kim Thompson, editores de Fantagraphics, piden ayuda económica para pagar su defensa contra el puro que les ha metido el escritor y guionista Harlan Ellison. En el texto que se enlaza, Groth y Thompson apelan a la Primera Enmienda de la Constitución EEUU.

(inciso: apelan a la libertad de expresión, uno de los derechos fundamentales recogidos en esa Primera Enmienda agregada en 1791, junto al resto del Bill of Rights -diez enmiendas en total-, en la vigente Constitución USA, aprobada originalmente en 1787, la primera escrita del mundo)

Al grano: Ellison demanda a Groth y Thompson por contar dos anécdotas en el libro (sobre la historia de Fantagraphics) WE TOLD YOU SO: COMIC AS ART acerca de la conducta "infamous" (Groth y Thompson dixit) de Ellison durante el juicio por la demanda que a su vez les puso en su día (1980) Michael Fleischer a Ellison y Fantagraphics, a causa de los comentarios que hizo Ellison en una entrevista en THE COMICS JOURNAL sobre Fleischer (el cual perdió la demanda).


Ellison acusa a los Fantagraphics de difamación por incluir esas anécdotas en WE TOLD YOU SO: COMIC AS ART; los Fantagraphics se defienden diciendo que el contenido de esas anécdotas son a) opiniones y b) verdaderas (al parecer, tales anécdotas han estado circulando durante una década de manera pública sin que Ellison las haya desmentido, siempre según los Fantagraphics). Cuando en el blog de Fantagraphics se prepublicó parte del contenido de dicho libro, aún inédito, el abogado de Ellison requirió a los Fantagraphics al respecto: según Groth y Thompson, ellos ofrecieron a Ellison espacio en el libro para refutar los comentarios mencionados, pero Ellison rechazó el ofrecimiento y decidió demandarles.

Ellison les demanda también porque su nombre aparece sin permiso en la cubierta de otro libro de Fantagraphics, THE COMICS JOURNAL LIBRARY: THE WRITERS, lo que, a juicio de Ellison, violaría las leyes de California sobre derechos de publicidad. Según Ellison, no le avisaron de que iban a reimprimir su entrevista en ese libro, ni tampoco le ofrecieron ningún estipendio por ello, "por mínimo que fuese". Ellison también se fijó en en el detallito "infantil" de la portada de dicho libro (en este último enlace puedes leer la versión de Ellison de todo el follón).


En el texto que enlazaba en primer lugar, titulado HELP DEFEND FANTAGRAPHICS AND THE 1st AMENDMENT, Groth y Thompson defienden su postura como un ejercicio de la libertad de expresión, tachan a la demanda de Ellison de absurda y frívola y además le acusan de haberla puesto para "acosarnos e intimidarnos" y para "dañarnos económicamente". Ay, la dolorosa. Como la demanda ha sido admitida a trámite (en contra de la petición de los abogados de Groth y Thompson), hay que seguir pagando los gastos de abogados. De modo que Groth y Thompson alegan de nuevo la Primera Enmienda, y aunque no tienen "ninguna duda" de que van a ganar ("la demanda de Ellison es incluso más absurda que la original de Michael Fleischer contra Ellison y nosotros en 1980"), una buena defensa les va a costar bastante dinero. Así que piden ayuda a los lectores, bien 1) comprando los libros de Fantagraphics, bien 2) donando dinero al "Fondo de Defensa de Fantagraphics" (dinero que "sólo servirá para pagar a sus abogados"), bien 3) aportando ideas sobre cómo recolectar fondos, o 4) participando en las subastas que los Fantagraphics van a organizar para pagar su defensa. "Si tienes algo de valor o que quieras aportar a la subasta, dínoslo. Necesitamos recaudar dinero, pero no nos importa divertirnos haciéndolo."


Fin del digest. En resumen: catasfrofa. Esto es lo que pasa cuando demandas a alguien: al final pueden acabar haciendo el ridículo todos, demandante y demandado. Dolores de cabeza y malgasto de energía al margen, por supuesto, que eso también va incluido en el lote. Y cuando te metes en un juzgado, nunca sabes qué decidirá el juez -porque la ley no se interpreta ni aplica sola- y por tanto cómo vas a salir parado.

(Gracias a los soplones: tio berni y Sergio)