sábado, febrero 10, 2007

CUALQUIER NOVELA DEBE CONTENER UNA HISTORIA DE AMOR

En Metralla, un taxista judío conoce a una joven que podría haber sido la última amante de su padre. La chica le cuenta que el cuerpo no identificado encontrado tras un reciente atentado en la Estación Central de Autobuses de Hadera podría ser el de ese padre que, desde tiempo atrás, no era más que una provocadora ausencia. Según Modan, su trabajo "cuenta la búsqueda casi arquetípica de un hijo que busca a su progenitor. Sobre esta base he tejido mi propia historia personal acerca de mis relaciones con mi padre. Y todo esto lo mezclé con una historia de amor, porque creo que cualquier novela debe contener una historia de amor".


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Reportaje-entrevista de Jordi Costa sobre Rutu Modan, hoy en la sección Cultura de El País.

1 comentario:

el tio berni dijo...

Ya se intuía que en Kobi había mucho de Rutu. La historia de amor mola, está contada con toda la naturalidad del mundo, no hay nada forzado ni histriónico.

No sé si la Modan usa base fotográfica o no, yo estaba convencido de que sí, pero después de verla dibujar "in person" ya no estoy tan seguro, pero esi sí, consigue que los personajes hablen con el lenguaje corporal. Si usa fotos, chapeau, porque los personajes no le quedan rígidos, y si no la usa, más chapeau todavía.

Menudo descubrimiento, el Metralla.