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jueves, junio 14, 2007

SON LIBROS

Un chiquillo se acercó ayer a una caseta de la feria: "¿Tiene libros sobre el diablo?". El librero le enseñó uno, un cómic. "¡¿Pero no tiene libros?!". "Los cómics son libros", le dijo el librero; el chico se quedó hojeando, y finalmente se lo llevó".

(gracias, vm)

domingo, enero 21, 2007

SÉ MÁS SEXY


....con una estantería repleta de tebeos detrás. Esta foto de Gabriel Elorriaga aparece hoy en la contraportada de El País. "Le encantan los cómics, especialmente Tintín", escribe Karmentxu Marín en la entradilla de la entrevista.

Copio algunas preguntas y respuestas sobre EL tema:


¿Para Castafiore, mejor Ana Botella, Ana Pastor o Esperanza Aguirre?
Ana Pastor. La Castafiore es un personaje entrañable, hiperactivo, y pasa como un tropel sin escuchar los desmentidos del Capitán Haddock, que jura que no es su novio.

El PP, ¿Objetivo La Luna?
Objetivo, ganar las elecciones, como todos los partidos políticos.

Si regalara a Rajoy Los cigarros del faraón, ¿para quién reservaría El cetro de Ottokar?
Puf, qué difícil. Pues probablemente también le corresponda a Rajoy. Es el símbolo del poder, y en este momento es él quien lo tiene.

¿Quién puede acabar con La oreja rota?
Nadie. Es un partido con poca violencia interna. Creo que las disputas y discrepancias se dirimen sin fracturas.

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Exacto, lo has adivinado: los tebeos no están de moda.

viernes, enero 05, 2007

LA INMADUREZ DEL CÓMIC

El usuario anónimo ha abierto la caja de los truenos de la inmadurez del cómic. En eso tengo que darle la razón, aunque no sea por los motivos que apunta: los comentarios de más arriba creo que responden bien a la cuestión de por qué el desarrollo industrial de un medio no facilita necesariamente su desarrollo adulto.

Bajo mi punto de vista, al cómic como medio le faltan aún algunos duros tragos que pasar para que pueda considerarse un medio capaz de producir experiencias atractivas para un público adulto. Se me ocurren unos cuantos:

1. Morro/ mal hacer: Los autores parecen casi en su totalidad respetuosos hacia el medio y la tradición, con aprecio al trabajo bien hecho, con primor. Sólo desde cierto comic underground americano se han producido tentativas de hacer tebeos pasándose la tradición y las normas de calidad por el arco del triunfo, pero a menudo se compensa la falta de buenahechura con un fuerte trabajo manual (físico, vamos).

2. Desapego de la peripecia: Lo que se cuenta en los comics es casi siempre es la peripecia, y sobre todo en las llamadas “novelas gráficas”. Romper con la peripecia y con el planteamiento-nudo-desenlace sería fundamental para ver qué otras nuevas sensaciones y narraciones puede dar de sí el medio. En este aspecto, algunos comics basados en un personaje antes que en una historia se acercan bastante a esta óptica más vitalista.

3. Reflexión: Esto significaría, trabajar en el cómic no sólo lo que sucede del tebeo hacia adentro, sino hacia afuera. Trabajar el afuera de la obra.

4. Trabajo colectivo: El cómic “de autor” ha venido a significar que una sola persona se lo curra todo de cabo a rabo. Esto parece muy adecuado en muchos casos, pero desgraciadamente es muy empobrecedor al aplicarse como norma general al cómic realizado fuera de la industria. ¿Tendría que aprender algo el cómic de la música pop en este sentido?

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Lenin, en el cuadradito del post NO ES TAN NUEVO.

miércoles, enero 03, 2007

NO ES TAN NUEVO

Creo que el fenómeno de "reconocimiento cultural" del cómic no es tan nuevo como a menudo se insiste en esta página, y habría que retrotraerlo al menos a mediados de los 70 aunque a algunos, estoy seguro, les parecerá demasiado temprano.
Lo que sí es de "ahora mismo" es el hecho de los blogs en internet y el rápido intercambio de opiniones entre el puñado de seguidores fieles.

Pero en el 74 ya hablaba Román Gubern de que para los cómics había muerto definitivamente la edad de la inocencia, y lo hacía con base en el experimentalismo de Crepax, Sió, Giménez, Pellaert, etc., autores que hacían del propio lenguaje el protagonista de sus obras. No lo digo yo, creo que debe estar en las pocas historias disponibles: hubo entre los 60 y los 70 una fase de vanguardismo formal en los cómics al que hay que sumar la progresiva incorporación de temas cada vez más adultos, desde el underground americano y luego europeo a los autores alternativos y luego incluso muchos álbumes italianos y franceses (no sólo el citado Tardi, sino Lauzier, Comés, Bourgeon, Hermann, Pratt, Berardi y Milazzo, Muñoz y Sampayo...), entre todos ellos consiguieron que el cómic dejara de ser un simple entretenimiento para niños y adolescentes y se planteara como un medio dirigido a un público amplio de una cultura media y en algunos casos alta. En esos autores era posible encontrar una búsqueda de soluciones lingüísticas con el dibujo y el montaje que estaba al servicio de una búsqueda expresiva de nuevos contenidos nunca antes tratados en los cómics. Desde aquellos intentos renovadores podemos entender mejor las buenas obras actuales, algunas ya consolidadas y otras, a mi juicio, aún meros balbuceos.

Otra cosa es que ahora empiece a aparecer un tipo de relato que rompe con el programa tradicional de presentación-nudo-desenlace y que digamos que eso refleja mejor la multiplicidad de sentidos (o de ausencia de sentidos) y que de eso no había antes, pero eso, ya digo, es otro tema.

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Francisco J.R.Buil, en los comentarios. Conste que aquí ya hablamos de algo parecido, pero viene bien recordarlo (gracias, Francisco).

martes, enero 02, 2007

GENTE SIN COMPLEJOS

Creo que toda esta nueva generación de artistas no tienen complejos de ningún tipo frente a otras artes y tratan de sacar lo mejor del medio en que se mueven. Además el cómic es un arte novísimo y aunque tiene más o menos la misma edad que el cine creo que su evolución ha sido muchísimo más lenta en parte debido a su menor popularidad y sobre todo a esa carga de "medio para niños" que siempre ha arrastrado y todavía en parte seguimos viendo con términos como "novela gráfica" para tratar de dar respetabilidad a un medio que no la necesita en absoluto.

Por otro lado muchos de los clásicos, obras maestras, etc., etc. del cómic son hoy (es una opinión personal) ilegibles. Quizás no gráficamente pero argumentalmente no tienen prácticamente ninguna vigencia hoy salvándose sólo los cómics que se movían en un entorno más fantástico o abstracto. Sólo ahora los cómics empiezan a ser verdaderamente complejos e interesantes también para los no aficionados (hay honrosas excepciones en todas las épocas obviamente pero no son muchas).

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Sergio, en los comentarios.

lunes, enero 01, 2007

CUANDO EL DESTINO NOS ALCANZA


Ayer me impresionó releer el texto de Clowes, EL HISTORIETISTA MODERNO (léelo mejor antes de seguir leyendo mi opinión, si aún no lo has hecho) por varias cosas. No me acordaba prácticamente de nada, son diez años ya desde que el texto se publicó, pero en primer lugar me asombró el realismo de Clowes al analizar la historia del cómic. Clowes acepta sin ninguna complacencia los comienzos más bien modestos del cómic, y no cree que el pasado sea insuperable ni que las grandes obras estén hechas todavía; más bien justo lo contrario. Algunos de los que a veces habéis escrito aquí, yo también, pensamos lo mismo. El resultado es que, a tenor de esta opinión comparada sobre la historia del cómic, es AHORA cuando el paisaje inexplorado se abre ante nuestros ojos, pero tenemos además tooodo el equipaje de la tradición del cómic para poder explorar ese nuevo y vasto territorio.

Segundo, hace diez años Clowes ya era consciente de que la generación actual de autores son los mejores, los más completos, de toda la historia, al menos hasta el momento. Son autores que tienen conciencia "de sí mismos", del cómic como arte (son "autores" y "artistas", no empleados desechables al servicio de una compañía), del valor de todo lo que se ha hecho antes de ellos, y también de lo que ellos pueden hacer, de que todas esas herramientas del cómic tradicional se pueden usar al servicio de contenidos que NUNCA ANTES habían existido en el cómic. Y, además, pueden hacerlo con una libertad creativa que YA NO EXISTE en otros medios más comercializados e industrializados, como el cine o la televisión. Y frente a la literatura, en claro retroceso ya en lo que algunos han llamado "era posliteraria", lo visual se impone entre las nuevas generaciones a las que tanto trabajo, cada vez más, les cuesta coger un libro (los que tengan hijos o den clases saben de qué hablo). Por eso el cómic, aunque emplee la palabra escrita, ofrece la ventaja de ser un medio visual y emplear imágenes: no es por tanto un medio anticuado sino válido para el mundo de comunicación visual en el que estamos inmersos.


Tercero, en la parte final de su texto, Clowes anticipa también la "explosión" de todo este nuevo movimiento del cómic ante el público general: las obras relevantes que se han producido en los últimos 20 años en el cómic empiezan a ser tantas y de tanta calidad que es imposible que el "mundo real" continúa ignorándolas. No ya por el interés de historiadores del arte y de la crítica cultural, que también (y yo siempre he creído que eso es positivo y necesario), sino sencillamente porque al público general inteligente siempre les va a interesar descubrir obras buenas e inteligentes. Y ese público empieza a descubrir tebeos "que no sabían que existían", tebeos donde les cuentan "cosas que no creían que los tebeos contaran", y más importante aún, esas cosas se les cuentan de un modo que les resulta fascinante. Porque la forma del cómic es distinta a la de otros medios y es una forma que ese público asocia con "los tebeos de toda la vida", que viene a querer decir los tebeos que leyeron en su infancia. ICE HAVEN (Mondadori), por poner un ejemplo con una obra de Clowes, es y no es un tebeo tradicional: usa herramientas del tebeo tradicional totalmente reconocibles (como hacen Chris Ware, Jaime Hernandez o Max, entre tantos otros), los estilos gráficos, las tiras de "distinto título", los personajes de "distintas series", la estética, los colores, que pasan a veces por los baratos bitonos que durante tanto tiempo se emplearon (incluyendo nuestra Editorial Bruguera). Sin embargo, NADA de lo que se nos cuenta en ICE HAVEN lo habías leído antes en un tebeo tradicional clásico. Por eso ICE HAVEN parece más nuevo aún de lo que en realidad es, pero por eso mismo resulta NUEVO de verdad: es una innovación sólida, con raíces, parte de una tradición perfectamente asumida sin traicionarla -y sin imitar las formas de medios ajenos al cómic: no quiere hacer seudocine, no quiere hacer seudoliteratura- y lleva esa tradición más allá: por su contenido y también porque esas formas tradicionales de repente le vienen como anillo al dedo al autor para expresar (con las herramientas tradicionales y propias del cómic, insisto) nuestro mundo contemporáneo: fragmentario, deslavazado, perplejo, carente de sentido y "autoconsciente" de ese sinsentido, etcétera.


Y lo mejor de todo este fenómeno, no me quedo con las ganas de volver a repetirlo, es estar asistiendo LIVE-EN DIRECTO a un proceso que Clowes, aunque con dudas, ya pudo entrever hace diez años: el cómic está "explotando" ante el mundo real, los aficionados ya no somos unos "frikis locos" que habíamos confiado en balde durante todos estos años en el medio, al mundo real el cómic empieza a importarle como medio artístico, y les importa no por simple casualidad sino porque, a), conocen y reconocen el medio cómic porque tuvieron acceso a él durante su infancia, y b), algo mucho más crucial, se están publicando todos los años un montón de obras de alta calidad que aportan su granito al movimiento de avance artístico del medio: Chris Ware, Daniel Clowes, Jaime Hernandez, Chester Brown, Charles Burns, Joann Sfar, Blutch, Christophe Blain, Max, David B. y bastantes nombres más de parecido nivel están vivos y activos, son jóvenes aún y están en las mejores facultades para seguir haciendo los mejores cómics de la historia. Y lo que es mejor, como digo, es que el mundo de ahí fuera empieza a hacerles caso precisamente porque se lo merecen, artísticamente hablando. Todo esto está ocurriendo AHORA y delante de nuestros ojos. Si nos seguimos quejando, es porque somos (patética pero conmovedoramente) humanos y nos gusta quejarnos por todo, pero éste es, a mi juicio, el mejor momento HASTA AHORA de la historia del cómic. Hasta ahora, por supuesto, porque aún quedan mejores cosas por venir; esto no ha hecho más que empezar, como suele decirse. Y no siempre te toca poder asistir a ello en directo, como les pasó a la generación que en los cincuenta vieron surgir el rock, o que en los sesenta vieron saltar a la fama a Andy Warhol, los Beatles y la nouvelle vague. Algo parecido está sucediendo ahora en el cómic, y tenemos el irrepetible e intransferible privilegio de poder ser parte de ello.

jueves, octubre 12, 2006

TEBEOS PARA TODOS

"Pero... ¿qué haces leyendo tebeos a tu edad?". Debe ser ésta una de las frases que más ha escuchado en su vida cualquier aficioniado al cómic, siempre sufriendo la baja consideración social que el cómic ha tenido, calificado como arte menor, cultura basura o, simplemente, un producto dedicado en exclusiva al público infantil.
(...)

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Con algo de retraso (ejem, no leí el lunes la edición impresa), os cuelgo un escaneo de la columna de Álvaro Pons en El País del 9 de octubre. Acompañaba al reportaje de Fietta Jarque sobre la presencia del cómic en la Feria del Libro de Frankfurt. Pincha, que se amplía.

martes, octubre 03, 2006

SEÑALES

Ya sé que hay gente que no se lo creía, pero aquí lo hemos dicho desde el principio. Sólo hace falta estar atento a las señales, cada vez más fuertes y numerosas.

(Visto en Culpable y perdedor)

miércoles, abril 05, 2006

TU SÍ QUE SABES, REINA

Que el cómic o secuencia de viñetas con desarrollo narrativo, según la definición del Diccionario de la Real Academia, es un género popular, nadie puede negarlo. Desde poco después de su nacimiento, hace ya más de un siglo, los lectores de diarios reclamaron las páginas ilustradas con las aventuras de sus personajes familiares; páginas que fueron creciendo en número y en importancia y acabaron ocupando suplementos enteros e incluso, más tarde, consiguieron autonomía y fueron publicadas en forma de libro. Contemporáneo del cine en su aparición y en su búsqueda del entretenimiento, el cómic alcanzó muy pronto el favor del público, aunque el reconocimiento de sus valores como medio expresivo no llegaría hasta mucho después. De hecho, aún hoy existen resistencias a dejar de considerarlo como una actividad creativa de rango menor y ello a pesar de que, desde hace varias décadas, teóricos de la comunicación e historiadores del arte vienen investigando sobre esta disciplina.

Pero lo que está fuera de toda duda es que el cómic es una forma de expresión con rasgos y códigos propios, que se trata de un medio híbrido que combina recursos literarios y gráficos y que a lo largo de su siglo de vida ha ido burlando sus propios límites con una audacia que difícilmente encontraríamos en otros géneros. Es posiblemente esa frescura creativa y esa actitud irreverente ante las convenciones la que la ha hecho muy atractiva para muchos otros artistas. De hecho, señorías, una parte muy notable del cine actual no se entiende sin la influencia del cómic. Y no hablo de las películas de animación o de aquellas que trasladan a la pantalla aventuras de personajes que ya han sido dibujados. Les hablo de estructuras narrativas, de su capacidad para transmitir el ritmo de la vida contemporánea, del original empleo de recursos visuales o, incluso, de esa libertad absoluta con la que el cómic siempre ha interpretado la realidad y otros mundos.
Del mismo modo, algunas manifestaciones de la cultura contemporánea, como el arte pop, son deudoras de la iconografía y los medios expresivos del cómic. (...)

(...) Pero cometeríamos un error si, para justificar la enorme trascendencia del cómic, necesitáramos incluirlo en los estrechos límites de lo que conocemos como alta cultura, negando así su carácter de medio de masas. Como en todos los géneros creativos, en el ámbito del cómic podemos encontrar productos de gran complejidad y relativamente minoritarios junto con otros de consumo más fácil y dirigidos a un público mucho más amplio. En el mundo del cómic convive la sencilla tira cómica de los diarios con obras maestras de fuerte contenido político y merecedoras de un premio Pulitzer, como el célebre MAUS de Art Spiegelman. Pero estas diferencias nada tienen que ver con la calidad. Unos y otros forman parte de la cultura de nuestro tiempo, enriquecen nuestra sensibilidad y han creado un lenguaje universal comprensible en cualquier lugar del mundo.

Precisamente por ello la proposición no de ley que propone mi grupo en este Pleno se propone paliar, siquiera en parte, la situación de injusto abandono que sufre el cómic, en gran parte motivada por una visión corta y posiblemente elitista de la cultura. Estoy convencida de que los poderes públicos tenemos la obligación de atender a todas las manifestaciones con espíritu abierto y sin prejuicios. Una actividad centenaria que interesa a millones de personas y que posee innegables cualidades culturales como es el cómic, no puede ser ignorada. Hablé del pasado, de la influencia en nuestras vidas de esos personajes dibujados y del talento de sus dibujantes: Cifré, Vázquez, Escobar, Francisco Ibáñez o Víctor Mora y otros más jóvenes como María Colino, Pere Joan, Max o Miguelanxo Prado. De lo que no cabe duda es de que la excepcional tradición de creadores no se ha roto en este país y de que en la actualidad existe una magnífica nómina de dibujantes, guionistas, editoriales y, sobre todo, un público inmenso que demanda esas obras.

El establecimiento de un premio de carácter estatal para reconocer la excelencia en este mundo del cómic no debe ser una iniciativa aislada, sino que ha de integrarse en una serie de actuaciones en defensa de esta actividad creativa e industrial. (...)

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El resto de la transcripción de la intervención de Carme Chacón, así como las de los demás grupos parlamentarios para defender enmiendas, aquí. Busquen a partir de la página 8347 del Diario de Sesiones del Congreso. A destacar las enmiendas introducidas por ERC para distinguir categorías a la hora de dar el premio, del mismo modo que se hace en los premios literarios con los cuentos, novela o poesía; igualmente, se hizo hincapié en impulsar la presencia del cómic tanto en la enseñanza como en las bibliotecas públicas de competencia estatal. Joan Tardá concretamente alertó sobre el hecho de que "sólo alrededor del 10 por ciento de los cómics publicados en el Estado español sea de producción propia", ante lo cual había que tomar partido para potenciar la industria autóctona.También destacó la necesidad de elaborar un libro blanco del cómic de cara a concretar toda la problemática relacionada con la profesión. El diputado del Partido Popular, José María Lassalle, además de declararse aficionado al cómic y apoyar la iniciativa, destacó para que no quedara en el olvido (y aquí ya se ha comentado antes) cómo el gobierno del PP modificó el Real Decreto regulador de la Medalla al Mérito de las Bellas Artes para incorporar una modalidad de cómic (Medalla que recibieron Miguel Quesada, Antonio Mingote, Carlos Giménez y Francisco Ibáñez entre 2001 y 2004), y cómo ni en 2005 ni en lo que va de 2006 se ha otorgado desde el Ministerio de Cultura ninguna otra a autores de cómic. Personalmente, espero que esto último sea rectificado en breve como guinda del pastel, ahora que parece que hay talante generalizado y todos están in the mood for comic.

En fin, bravo por la música, que nos hace mágicos. Qué gran día, señores, señoras y señorías.

sábado, abril 01, 2006

LA COSA SIGUE FATAL

Álvaro Pons comenta en la cárcel de papel el análisis del mercado de cómic en España´2005 que ha publicado Antoni Guiral en el boletín Cómic Tecla. El dato más llamativo, para mí, es el total de títulos publicados en España durante 2005: de 1.921 títulos en 2004 pasan a 2.460 en el 2005. Un 27% más. Y yo a esto me pregunto: ¿se han vuelto locas todas las editoriales y por eso les encanta perder dinero? ¿No será que se publica más porque, sencillamente, hay más demanda, más lectores?

A esta pregunta es fácil responder con ese tópico que todos somos proclives a pensar alguna vez: "en realidad seguimos siendo los cuatro gatos de siempre, lo que pasa es que compramos más novedades". Y yo a esto me pregunto a su vez: si eso fuera cierto, ¿por qué entonces ese aumento imparable del manga? ¿De verdad que los "cuatro gatos de siempre" compramos tanto manga? ¿No serán más bien los lectores jóvenes quienes lo compran?

Pero si esto último es cierto, cosa que parece bastante evidente... existirían nuevas generaciones de lectores de cómic, otra idea que algunos aún se empeñan en negar sin ningún dato en la mano. ¿Y por qué presuponer que esos jóvenes lectores sólo van a leer manga a lo largo de su vida, habida cuenta de que muchos de ellos tendrán padres que compran toda clase de tebeos, que tienen toda clase de tebeos en sus estanterías?

SIGN O´THE TIMES

Como decía al principio, aún así no faltarán los agoreros que vengan con la cantinela de siempre. ¡Socorro! ¡La cosa va fatal! ¡El cómic se hunde! Bien, una cosa es que la situación pueda ir a mejor, sobre todo para el producto made in Spain, todos lo deseamos y esperamos, y otra bien distinta que esto vaya a peor. Y, me parece, las cifras cantan: en cantidad de editoriales de cómic en España, en cantidad de títulos, en variedad de formatos y procedencias (americana, europea, japonesa, española).

¿Las tiradas? Como bien destaca Toni Guiral, en España incomprensiblemente aún siguen siendo un misterio, mientras en Francia son perfectamente públicas, alcanzando allí los cientos de miles de ejemplares en algunos títulos contados. Bien, ya sabemos que aquí no llegamos ni de lejos a esas cifras, y que la cosa suele quedarse en unos pocos de miles, pero tampoco estaría mal saberlas. ¿Que se venden pocos ejemplares de un título, comparativamente hablando con el pasado, donde un tebeo popular español vendía cientos de miles de ejemplares? Pues sí, pero también estamos ante un mercado muy diversificado, con una gran cantidad de títulos, donde existe una fuerte competencia y donde mayoritariamente se importan tebeos extranjeros, algo que a nuestras editoriales les sale más barato que producir material propio. En efecto, es duro e injusto, pero nada que no sepamos ya: bienvenidos a la globalización. En el mercado literario hace bastantes años que sucede algo similar, aunque a niveles mucho mayores, con una competencia feroz entre editoriales y una diversificación de títulos abrumadora.

Último comentario: el formato. El libro, en rústica o en cartoné, se impone (frente al comic-book de grapa que dominó el mercado en los años noventa), pasando de un 42% en 2004 al 50% del mercado en 2005. Es el signo de los tiempos y, desde luego, el formato que me parece será el predominante en años venideros. Para que los tebeos puedan estar en las estanterías, como los libros que son. Junto a "los otros" libros.

miércoles, marzo 15, 2006

EL CÓMIC COMO ARTE

El cómic como arte

En los blogs donde nadie duda de que el tebeo es un arte están encantados. El PSOE ha presentado una Proposición no de ley para que el Gobierno cree un premio nacional dedicado al cómic. Es una manera más de dar a este arte el mismo rango y relevancia del que ya disfruten artes más clásicas, como la pintura, la escultura, la arquitectura o la música. (...)
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Extracto de una breve nota que Ignacio Escolar firma en AL ABORDAJE, de la web de Informativos Telecinco, sobre la noticia que ayer comentamos, tanto en la cárcel de papel como aquí mismo.

(gracias por dar la voz, Vm)

martes, marzo 14, 2006

NADA ESTÁ CAMBIANDO

El Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados ha presentado una Proposición no de ley para que el Gobierno instituya un premio nacional dedicado al cómic. Una disciplina artística de gran arraigo en España que se ha ido diluyendo en los últimos años por los cambios en los gustos de ocio, la aparición de internet, o simplemente, por el aislamiento que ha sufrido la vida cultural del país. Por este motivo, la iniciativa pretende poner en su sitio al cómic con un galardón de relevancia, para que tanto los creadores de reconocido prestigio internacional como los proyectos editoriales vean recompensado su trabajo con el de los otros autores o disciplinas artísticas.

En la iniciativa se define al cómic –cuya historia supera ya un siglo de existencia- como un producto cultural propio de la modernidad , cuya aparición está estrechamente ligada a la aparición de la imprenta y a la difusión de la prensa en los últimos años del siglo XIX. Lo que le otorgó un gran poder de comunicación como nueva forma de expresión artística.
El ‘noveno arte’, como se conoce también al cómic, se ha reciclado poco a poco y en los tiempos de la tecnología ha encontrado un hueco en exposiciones de centros de arte mundiales, como el Louvre de París o el Museo de Los Ángeles. La iniciativa, en la que se insta al ministerio de Cultura su presentación al Gobierno, está firmada por la diputada socialista y vicepresidenta del Congreso, Carme Chacón.

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Nota de prensa de la Agencia Colpisa. Vista en la cárcel de papel.
Para el 2010, como pronosticaba Grant Morrison, será ya el acabóse: la conquista definitiva del mundo.

Un poco más en serio y sin exageraciones, aquí lo venimos diciendo desde el principio. Poco a poco, hay piezas que van encajando en su sitio gracias a su propio peso en un efecto dominó. Lo de peso lo digo en sentido literal, y me refiero evidentemente al peso del cómic como medio y como arte.

Sólo hay que observar y leer con realismo -sin falsos optimismos- las señales de humo que vienen apareciendo en el horizonte desde, aproximadamente, los últimos cinco años. Grandes editoriales que se meten en el ajo del cómic, exposiciones en museos prestigiosos de ciudades líderes en arte contemporáneo, noticias regulares sobre historieta en la prensa internacional -también en nuestros diarios nacionales-, reseñas de tebeos en suplementos literarios de la prensa general, premios literarios obtenidos por autores de cómic (ahí están Chris Ware o Daniel Clowes).... Todo eso, no es casualidad, se da en una generación que ahora ha alcanzado el poder y que se crió leyendo tebeos. Además de este hecho, que ya se daba en generaciones precedentes, creo que hay un dato relativamente nuevo: esta generación tiene ya plena conciencia mayoritaria -y no minoritaria-, por educación y formación, de qué es el arte contemporáneo, de cómo ha cambiado radicalmente el concepto de arte o de cómo buena parte de la "cultura popular" ha pasado a integrarse en dicho concepto, sin rangos jerárquicos respecto a la "alta cultura". Y por tanto, tiene menos prejuicios a la hora de reconocer qué es el cómic y cuál es su valor, artístico, humano. Universal.

sábado, noviembre 12, 2005

NUEVOS VIENTOS

Juanjo Sáez también quiere dar su opinión sobre el tema de debate de esta semana. Les dejo con él.
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"Me gustaría dar mi visión sobre el debate en torno a la noticia de Crumb y Clowes en Anagrama y Mondadori.... Creo que desconfiar de las intenciones de las editoriales grandes me parece de "cortos".

Las editoriales grandes lo único que pretenden es abrir un nuevo mercado, ni más ni menos. Desde luego que no ven el cómic con ojos de romántico como los editores de cómic, y puede que en los altos estamentos de las editoriales ni siquiera les guste, pero van a hacer una labor fundamental que ningún friki ni editor ni aficionado ha hecho nunca y que la mayoría ni se ha planteado. Simplemente van a crear un nuevo mercado de lectores de otro tipo, porque las editoriales grandes hacen estudios de mercado y saben que la tendencia de la población es la de leer cada vez menos, y saben de sobras que ésta es, cada vez más, la era de la imagen y que las letras se van quedado atrás.

Los libros no venden. Y al cómic lo ven como un medio más moderno que se podría adaptar mejor al mercado y a los gustos de la población que, en general, cada vez tiene menos tiempo para leer. Así que son necesarios medios de entretenimiento y de lectura más rápida y menos "intelectualizada" (con esto no quiero decir que los cómics sean para tontos, me refiero a una lectura más fresca e inmediata). La mayoría de editores de cómic ni siquiera piensan en estas cosas, ni miran que están pasando en nuestra sociedad. Las grandes SÍ lo hacen, también por eso sobreviven. Porque, seamos sinceros, el sector de libros está en crisis y los grandes grupos se mantienen gracias a sus estrategias comerciales, y de asociarse entre ellas para crear mega grupos editoriales.

Para las editoriales grandes, el cómic, si todo va bien, y el público responde, puede que sea una buena apuesta de futuro y seria. Porque realmente son un producto más adecuado a nuestro tiempo que la novela convencional... y ellos lo saben y por eso apuestan y a ver qué pasa. Las grandes no tienen el espíritu "ong" que tienen muchas editoriales de cómic, y éste ha sido a veces su gran mal. Estas grandes editoriales no están aquí para hacer una labor social y dar alimento a los "friki lectores"... Pues no, para ellas esto es un negocio, y si queremos que el cómic se consolide, así hay que verlo. Tiene que ser rentable a largo plazo para que todo pueda seguir y no cerrar las cuentas mes a mes, ni sacar cosas que no van a vender simplemente porque a esos editores románticos les gusta, etc. Caprichos como ésos, en momentos como éste, no se pueden permitir. Se trata de convertir a los cómics en un negocio de verdad.

Hay que crear mercado y nuevos lectores en todos los niveles, hay que conquistar al público femenino, etc. Y esto las grandes lo tienen muy en cuenta, mientras que las editoriales de cómic directamente ni lo hacen ni pretenden hacerlo. O, de repente, encuentran hallazgos que después no aprovechan lo suficiente, o eso me ha parecido. Como es el caso de BLANKETS, que funcionó muy bien, sobre todo porque va dirigido a otro público, femenino sobre todo. Un público ignorado por los comiqueros tradicionalmente, algo inexplicable porque ellas son las que más leen en el mercado de la población lectora total.

Bueno, podría seguir porque, entre que conozco un poco el negocio, y que no hace falta ser un experto de marketing para deducir todas estas cosas....

Chicos del cómic: por no tener vista, se os están adelantando. Y encima, se trata de unas empresas grandes, con poder y presupuesto. Me temo que, a partir de ahora, los derechos de los tebeos buenos no van a ser tan fáciles de conseguir por las editoriales pequeñas."

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Imagen: BLANKETS, de Craig Thompson, 2003 (Astiberri, 2004)
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sábado, noviembre 05, 2005

CH-CH-CH-CHANGES

Creo yo que los pesimistas y agoreros sobre el apocalipsis del cómic deberían ir renovando sus argumentos, porque me parece que se les acaban. A lo mejor, es una teoría mía, todo ese pesimismo tiene que ver con que, en el fondo de su inconsciente, preferirían que la historia del cómic llegara a su fin y así poder quedarse con sus viejos tebeos, sin la nueva ola que amenaza con "contaminar" todo ese legado insuperable e incuestionable. Con estos dibujantes modernos que "no saben dibujar bien" y sus historias "faltas de valores morales". A lo mejor, digo yo, es que el cómic debería seguir siendo didáctico, moralizante y positivo, es decir, única y exclusivamente para chavales.

Un momento. ¿Para los chavales que hace taaaanto tiempo dejamos de ser? ¿No tiene mucho sentido, verdad? Pues no, y por eso mismo los tebeos que se hacen hoy día para chavales no nos gustan, lo cual es lógico y natural por otra parte. Y menos mal que es así, porque esos tebeos no están hechos para nosotros sino para los chavales de hoy.

Nosotros ya no somos chavales, yo al menos, hace mucho tiempo que dejamos de serlo. Así que, como adulto, también tengo derecho a seguir leyendo tebeos hechos para mí. Tebeos hechos para adultos aquí y ahora, por artistas de mi tiempo, con una sensibilidad artística propia del 2005.... y no de hace tres, cuatro o cinco décadas.

Pero, menos mal, nada puede detener al río de la vida. Éste, imparable, siempre se abre camino. Y por mucho que nos resistamos ante la corriente, por muchos diques que queramos construir, el torrente es de natural irresistible. Afortunadamente.

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LA FELICIDAD
La nueva razón para la esperanza se llama C´ÉTAIT LE BONHEUR, lo ultimísimo de Blutch (2005, Futuropolis). El enésimo "libro raro" francés que no se sabe bien qué es, si cómic, si libro de ilustración, si las dos cosas. Alguien que me quiere muy bien me lo ha mandado a casa esta mañana, por sorpresa. La felicidad llamando a mi puerta, y no era Avon sino Seur.

El libro, es curioso porque el otro día yo comenté algo sobre el parecido, tiene que ver bastante con lo que hace Sempé. Es decir, es historieta sin el marco de viñetas, con dibujos -bastante caricaturescos- colocados en secuencia dispersos por la página, con una estructura de página rota.

Pero, horreur!, qué "mal" dibujado está esto. Lo digo porque el bestia de Blutch ha ido a saco, a dibujar directamente, sin bocetos previos (se nota mucho) y entintando con algo que parece un vulgar bolígrafo negro o, como mucho, un Pilot. Bromas aparte, el dibujo es una auténtica pasada, aunque Blutch no haya "sudado la página": lleva muchos años sudándola para poder llegar a esta maravilla de síntesis y de dibujo directo, tan expresivo, tan -en el fondo- virtuoso aunque no lo parezca.

La constante habital de las historietas (ya lo hizo en su serie MITCHUM, Ed. Cornelius, inédita en castellano) es fabular sobre el comportamiento humano, normalmente desde la caricatura y la historieta muda. Más concretamente, fabular sobre nuestros intentos, tan vanos a menudo, de alcanzar la felicidad. Ya lo avisa el título.

Blutch usa a veces usa algún globo de diálogo o de pensamiento, pero no es lo habitual en el libro, donde la mayoría son páginas mudas. Ahí les dejo con una muestra de cómo Blutch representa la idea del casado bocazas, "libre" y "soñador" que intenta ligar con la chica joven y guapa. La historia tiene un total de 12 páginas, yo les pongo sólo estas dos (pinchen para verlas mejor). Antes ustedes.... la felicidad.



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ACTUALIZACIÓN

Recibo e-mail de Monolo, que ya se había leído el libro de Blutch y que, de hecho, me habló precisamente de él hace unos días. Monolo al habla.

LA FELICIDAD ERA ESTO.

"Pues mira, me alegro mucho que te lo hayan regalado, porque el otro día quise escanearte algo del libro, para que vieras de qué va y no supe qué coger. Verás que es un libro del que si sólo presentas una parte lo traicionas. Están los dibujos sueltos, los chistes "clásicos", las cosas de miedo; no sé, es demasiado complejo. Y es, a mi entender, un Sempé en clave de mal rollo, un Sempé sórdido.

Hay partes (creo que te lo dije) que me parece que no están muy bien afinadas (incluso en el tema del garabato, a veces creo que abusa un poco de su frescura), pero claro, luego están las partes donde todo funciona que son brutales y compensan todo con creces.

No sé, yo es un libro que no me canso de releer desde que me lo pillé."


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