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viernes, diciembre 26, 2008

EL DIBUJO, EL COLOR


Cuando le pregunté acerca de sus acuarelas, Quentin Blake me respondió más o menos esto:

"Si me pregunta de qué me han servido todos mis años de dibujo, puedo responder con la cabeza muy alta, porque el dibujo es una disciplina intelectual en cuyo marco el trabajo produce sus frutos. En el dibujo se va progresando durante toda la vida, y se sabe exactamente el camino que se ha recorrido. Todos mis dibujos del pasado están contenidos en los dibujos que ejecuto hoy. Pero si se me pregunta adónde he llegado con el color, me veré obligado a decirle que no lo sé. Aunque sin duda no estoy más adelantado que hace cincuenta años"
.

--Joann Sfar, en las notas finales de KLEZMER 2

sábado, diciembre 13, 2008

LA PLUMILLA Y EL PINCEL

También influyó un factor técnico. Era la primera vez que me metía a fondo con la plumilla y tuvieron que pasar 40 páginas para empezar a estar a gusto con los resultados. Ahora no la cambio por nada. Creo que con el pincel es fácil caer en adornarse demasiado, aunque hay dibujantes que lo usan de manera alucinante (Moebius, Ware, Burns…), una mayoría se olvida de construir y repiten trucos y soluciones gráficas, vicios que (de)generan en un estilo del que es muy difícil zafarse.

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Rayco Pulido, entrevistado en Así (no) se hizo a propósito de SORDO, con dibujos suyos y guión de David Muñoz.

(Vía)

lunes, julio 21, 2008

EL DIBUJO / EL DIBUJO (IV)

EL "BUEN DIBUJO" FRENTE A "LA IDEA"
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Éramos muy conscientes de los tipos que pasaban sus vidas usando técnicas clásicas y aplicándolas a la ilustración. Eran muy inspiradores. Eran brillantes artistas, dibujantes. A nosotros constantemente nos llamaban la atención por no ser dibujantes suficientemente buenos. Eso era todo lo que oía. Aprecio de verdad que se nos dijera entonces. Éramos muy conscientes sobre el dibujo, y aún soy muy sensible sobre lo que hago. No he cumplido mis propias expectativas como dibujante.

¿Aún no?

Oh, para nada. Incluso si pienso que estoy capacitado para lo que espero de mí mismo, ni siquiero me acerco a esas capacidades limitadas. Tengo una idea demasiado buena de lo que es el buen dibujo.

Los valores del oficio de dibujante a los que te refieres: ¿los imponían los editores sobre vosotros o tomábais conciencia de ellos a través de vuestra relación con otros dibujantes?

No, creo que era una combinación de las dos cosas. Todos queríamos dibujar muy, muy bien. Además, el buen dibujo figurativo servía a los propósitos del editor, así que en algún punto entre hacer el mejor trabajo y las necesidades de los editores conseguíamos un trabajo tan figurativo como era posible, había una determinada presión en llegar a ser mejores dibujantes. La verdad es que, por supuesto, éramos malos dibujantes. Todos éramos autodidactas, y no teníamos una gama de técnicas para dibujar. Había artistas extraordinariamente buenos, pero entre los jóvenes que empezábamos -estoy hablando de adolescentes- éramos simplemente espantosos. Creo que eso tuvo un efecto positivo, pero lo más positivo es que asimilamos los elementos emocionales y filosóficos que había en los buenos trabajos que estudiábamos. En otra palabras, si coges el trabajo de [Alex] Raymond, hay una grandeza, una grandeza de concepción en la figura que está más allá de cualquier cosa... De hecho, era muy seguido por un buen número de ilustradores de revistas que eran infinitamente mejores que él. Sin embargo, había algo en sus figuras que captaba la atención de todo el mundo. Su trabajo era extraordinariamente majestuoso. Gente de todo el mundo se daba cuenta de que el Flash Gordon de 1930 personificaba un sueño heroico del dibujo. Ese sueño heroico nos infundió una calidad de elegancia. Al menos a mí.
No reconocí ni entendí inmediatamente a Foster como el extraordinario artista de primera que era, pero estuve enormemente influido por [Burne] Hogarth. En los años treinta, los últimos años treinta, Hogarth tenía un estilo tan dinámico... Era infinitamente más expresionista que, por ejemplo, Raymond o Foster, y como resultado, a causa de su expresionismo, su trabajo era liberador, era dinámico. Como dije en otra ocasión de Kirby, lo que él y Kirby conseguían era hacer dibujos expresivos de de acción que liberaban la energía en la página de cómic y permitían una gama y una intensidad de expresión emocional en las ilustraciones que realmente no habían sido igualadas por ninguna de las técnicas tradicionales. Desde mi punto de vista, puedes calcular los comienzos reales de los cómics a partir de ese punto, no simplemente como reducidas imitaciones de las páginas dominicales, sino como una forma propia.

Quiero hablar sobre esa "intensidad emocional". Creo que puedes ver, y pienso que estarás de acuerdo conmigo, que el lenguaje visual de los superhéroes de hoy viene directamente del trabajo de Hogarth en Tarzan. ¿Es una influencia saludable?

Sí, era...

Sabes lo que te estoy preguntando. El trabajo de Burne tenía una magnificencia exagerada, pero ha sido tan vulgarizado y desnaturalizado, y ha influido tanto a todo el mundo...

Tienes toda la razón. También creo que estás en lo cierto, en que ha limitado el mundillo, pero sólo lo ha limitado poniendo de relieve cómo eran las ideas originales. Su trabajo ha sido vulgarizado a través de repeticiones infinitas en vez de desarrollarlo más. No fue hasta los cincuenta cuando la EC empezó a ofrecer otro enfoque que era esencialmente una técnica refinada de Dan Barry, un enfoque estéril pero competente. De repente, todo se había personalizado e intensificado de nuevo. Esa personalización del trabajo llevó a una explosión en 1960 hacia lo sumamente individual y expresivo, que por segunda vez estuvo ejemplificado por Jack Kirby.

Comparando el nivel de las ilustraciones de cómic de hoy con el gran nivel de dibujo de los cuarenta, ¿lo considerarías una regresión?

Bueno, la cuestión es que los altos estándares de los cuarenta sólo existían entre los mejores. El nivel general de los dibujantes estaba por debajo del nivel de dibujo que hay ahora. La única gran diferencia que veo es que cada dibujante tenía su propio área de interés. En otras palabras, que no estaban todos preocupados con un único, estandarizado, institucionalizado estilo Kirby. Tenían muchos tipos de intereses. Era imposible tener un 'estilo de la casa' durante los años treinta.

Porque no había una sola influencia dominante.

Exacto. Durante los treinta, si coges un tebeo como Action Comics con ocho o nueve historias diferentes, no hay dos historias que parezcan iguales salvo que las hubiera hecho el mismo dibujante. Los estilos eran tan diversos, tan opuestos diametralmente.


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Son declaraciones de Gil Kane (1926-2000) durante una charla con Gary Groth -este último en negrita- a finales de 1985. La charla tuvo lugar en el apartamento de Kane y fue publicada en The Comics Journal #226 (2000). Arriba, viñeta de Kane para GREEN LANTERN. Abajo, bocetos de Kane para AMAZING SPIDER-MAN #121 (1973) y página final correspondiente (guión de Gerry Conway, tintas de John Romita y Tony Mortellaro). Todas las imágenes se amplían pinchando en ellas.




Aquí abajo, página de SWORD OF THE ATOM (1983), guión de Jan Strnad, dibujos de Gil Kane y color de Tom Ziuko
Y ya que estamos con Gil Kane, saltemos a continuación a una entrevista con el dibujante francés Jean-Claude Mézières que tuvo lugar el año siguiente, 1986. La entrevista fue dirigida precisamente por Gil Kane y Gary Groth, y publicada en The Comics Journal #260 (2004):

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Gil Kane: Una de las diferencias con los historietistas europeos es que muchos de vosotros empezásteis en el humor. Estabas tú y...

Jean-Claude Mézières: [Jean] Giraud.

Kane: Giraud, [André] Franquin, y [Joseph] Gillain. Y me parece que como resultado trajísteis cierta libertad de gesto y expresión a vuestro trabajo que os permitió ir más allá de las técnicas, estilos y enfoques ya establecidos. ¿Cómo empezaste en la historieta de humor?

Mézières: Bien, es verdad que la mayoría de los historietistas europeos empezamos en el humor. Nací en 1938; y justo tras la guerra casi no había dibujantes realistas. Algunos creen que [Edgar] P. Jacobs era realista. Yo creo que era mitad y mitad, no demasiado. Era muy conocido y apreciado, pero el gran impacto del realismo fue Jijé [Gillain] cuando empezó su primer álbum de Jerry Spring.

Kane: Exacto, Jerry Spring.

Mézières: Yo quería ir hacia ahí. Cuando sacó su primer Jerry Spring, estaba asombrado. Puedo recordar con exactitud donde vi las primeras páginas, y caí de rodillas. De verdad. Se lo enseñé a Giraud. Estuvo de acuerdo en que era lo mejor. Y conocíamos a los realistas americanos, dibujantes realistas como Hogarth, por supuesto, y...

Kane: ¿Milton Caniff?

Mézières: No. No le conocía entonces. Red Ryler de Fred Harman.

Gary Groth: ¿Hal Foster?

Mézières: No, conocí a Foster más tarde.

Kane: Cuando viste ese material, ¿estabas en la escuela?

Mézières: Sí, estaba en la escuela. Hasta los 15 años estuve en el instituto, y no era bueno. Pero quería ir a una escuela de arte, porque era la única cosa que sabía hacer. Era inteligente también. Así que fui a esta escuela de arte en París, con 15. Estuve cuatro años. Y en la misma escuela, en la misma clase, estaba Jean Giraud.

Gary Groth: Dijiste que Jerry Spring de Jijé fue el comienzo de una tradición realista en los cómics franceses?


Mézières: Definitivamente hubo otros, gente realista antes de él. Corentin de Cuvelier. Cuvelier era un buen dibujante.

Kane: Pero usaba un estilo muy tradicional.

Mézières: Sí.

Kane: La cuestión sobre Jijé era que cuando empezó Jerry Spring, , tú reconociste algo vital y diferente y explosivo. Era algo contagioso.

Groth: ¿En qué año aproximadamente viste el trabajo de Jijé?

Mézières: 1953-4. Creo que era el comienzo de ese año.

Groth: Así que eras adolescente.

Mézières: Pero mi dibujo no era realista en absoluto. Yo estaba en el borde, entre Hergé y Franquin, y estaba trabajando, haciendo historias. Tengo algo aquí [enseña dibujos] ¿Conocéis esto? Lo preparé para Angulema, para la exposición.

Kane: Ah, ¿sí?

Mézières: Y era lo que estaba haciendo cuando tenía 15-16. Estaba entre Morris y Franquin. Era un trabajo primerizo.

Kane: Tsshhh [impresionado]. ¿Quince años?

Mézières: Pero no era bueno. Quiero decir, era bueno. ¡Pero si vieras lo que hacía Giraud con la misma edad! Hay un libro que muestra lo que hacía con esa misma edad.

Groth: [Se ríe]

Mézières: Debo decir que ha sido duro para mí tener amigos como Giraud desde los 15 [se ríe]. Fue duro para mí.


Páginas de BLUEBERRY (FORT NAVAJO), publicadas en la revista Pilote en 1963, guión de Charlier, dibujos de Giraud.

(...) Groth: Mi segunda pregunta: ¿Puedes darnos un contexto histórico de lo que se publicaba en Francia durante los cincuenta?

Mézières: En los cincuenta, estaba Tintin y Spirou. Había otras cosas que no conocía. Estaba Coeurs Vaillants, que era una publicación católica. No la conocía (...) Sólo conocía la producción belga de Hergé y Franquin. Y Morris, que era el que más me gustaba. Por eso mi dibujo era tan humorístico.

Kane: Me has sugerido que a partir de un momento te asociaste con Gillain, y sé que Giraud colaboró con Gillain. ¿Érais ayudantes o colaboradores de él?

Mézières: No, Giraud era un ayudante, fue ayudante de Gillain en un álbum. Hizo un álbum de Jerry Spring, se lo entintó. Pero yo nunca trabajé para Jijé. Nunca, nunca, nunca.

(...) Siempre he pensado en la historia y no en los dibujos porque los dibujos son los ladrillos de la historia. No disfruto dibujando. Paso momentos duros dibujando e intento hacer cualquier cosa excepto dibujar. ¿Dibujar? ¡Yo no! Es difícil.

Groth: ¿No te gusta el acto de dibujar?

Mézières: No. Sufro demasiado al dibujar. Nunca he dibujado por gusto. Nunca he hecho ningún dibujo que no me hayan pagado. [Se ríe] Tienes que pagarme para conseguir un dibujo.

Kane: Sé perfectamente lo que dices.

Mézières: Algunas personas dibujan todo el tiempo... todo el tiempo. Llevan un cuaderno en el bolsillo, y cuando van al metro dibujan. Cuando están en un café, dibujan. Yo nunca, nunca, nunca...

Groth: ¿Encuentras mucho placer después de terminar de dibujar?

Mézières: Una vez que he superado el desagrado de verlo. [Simula gritar] Es un terrible, terrible, terrible... [Se ríe]. Después de un rato, no es tan malo. Normalmente no me gusta mi dibujo.

Groth: Gil, tú nunca has expresado ningún disgusto por tu dibujo.

Kane: En realidad, es exactamente lo que me pasa a mí. Quiero decir, incluso cuando trabajo rápidamente se me hace duro. Tengo que luchar. Y veo a alguien como Jack [Kirby]. Dibuja como si estuviese calcando. Y siempre parece correcto, y siempre funciona. Yo tengo que calcularlo todo. Tengo que luchar con todos los elementos de la imagen, y nunca estoy satisfecho con mi trabajo, con ninguno. Sin embargo, una vez que he terminado, he terminado.

Groth: Algunos dibujantes me han dicho que en realidad dibujar les produce una especie de placer sensual.

Mézières: Para algunos, estoy seguro. Pero no en mi caso. Especialmente porque yo disfruto componiendo la página. Componiendo el dibujo. ¿OK? Pero después de eso, cuando tienes que empezar de verdad a cincelar la cosa...

Kane: Exacto, exacto, exacto.

Mézières: Es terrible. Te puedo enseñar algo. Conservo algunas muestras de malos dibujos, que habían acabado en la papelera. Empecé a guardarlos porque me pareció divertido, sabes, porque son tan malos. Tan rematadamente malos. Y cuando empiezo de nuevo, siempre puedo comparar. Y veo que acerté. Incluso si uno de ellos ha sido publicado, podría haberlo rehecho de nuevo. Podría haberlo hecho mejor.


Página de VALERIAN, AGENTE ESPACIO-TEMPORAL. Guión de Pierre Christin, dibujos de Mézières y color (en prueba de azul) de Évelyne Tranlé.

Groth: ¿Practicas en el sentido de salir a la calle y dibujar dibujos o paisajes o a la gente?

Mézières: No, porque creo que no soy capaz de hacerlo. El dibujo no me interesa. Lo que me interesa es la historia. De hecho, una vez más, la dirección es lo que me interesa.

Kane: Mi sensación es que eso es porque procedes del humor. Y los dibujantes que no proceden del humor están obsesionados con dibujar y con la calidad del dibujo. A los dibujantes que vienen del dibujo sólo les preocupa la idea. Están al servicio de la idea todo el tiempo.

Mézières: Sí, completamente cierto. A mí es lo que me preocupa completamente, porque el dibujo, la calidad del dibujo siempre está en lo que hay dentro de la historia. Lo que quiero decir es que vemos tantos cómics malos con dibujos preciosos. ¿Pero qué hay dentro? Músculos por todas partes. ¿Y para qué?

Kane: Cualquiera puede aprender a refinar su dibujo a partir de un punto en que no sea malo. La inspiración es algo más, absolutamente. El dibujo que más valoro está hecho por artistas que estaban preocupados con la idea. Son siempre los más originales. A [Frank] Frazetta nunca le preocupó la idea. Para mí representa exactamente el tipo de dibujo que es virtuosismo vacío.

Mézières: Sé que algunos de mis brazos y piernas no están bien. No tiene ninguna importancia en la historia. Si la historia es buena, si está bien mostrada, si es eficiente... Es verdad que mi dibujo no es muy bueno, pero algunos de los mejores dibujantes en Francia son así. Gotlib, no es un buen dibujante. Incluso él lo sabe. Siempre me decía, "No sé cómo dibujar arquitecturas". Recuerdo que me pidió que le dibujara algo porque no era capaz de hacerlo. Todavía hace álbumes fantásticos. Por supuesto, si eres bueno en la historia y bueno en el dibujo, eso no es malo. Pero no es tan importante. Sé que mi dibujo tiene cierto encanto, y el encanto es importante.

Groth: Así que intentas transmitir una cierta emoción o sentimiento, más que una exactitud anatómica.

Mézières: Sí, sí.

Kane: ¿Cómo trabajas para transmitir ese sentimiento? ¿Es un proceso consciente?

Mézières: Siempre está al servicio de la historia. Así que tenemos en la cabeza cómo debería ser la historia, y siempre intento situarme tan cerca como pueda de la idea de lo que debería ser la calidad de la historia, y entonces voy rellenando como puedo con el dibujo que se le da al lector.

Groth: Lo que estás diciendo es una especie de anatema para el tipo de especialización que hay en los cómics americanos.

Mézières: Debo decir que en realidad no me gustan la mayoría de cómics americanos, no los conozco demasiado. Seguro que hay una buena cantidad de dibujantes, pero no encuentro ningún atractivo en esas historias. No leo ninguno de esos cómics.

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El dibujo / El dibujo, primera parte

El dibujo / El dibujo, segunda parte

El dibujo / El dibujo, tercera parte

jueves, julio 17, 2008

EL DIBUJO / EL DIBUJO (III)

DISEÑO GRÁFICO Y POESÍA
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"Los cómics y la prosa tienen cosas en común pero menos de lo que la gente piensa. En realidad, en lugar de ser una combinación de dibujos y literatura, o de cine y literatura, creo que los cómics están más cerca de una combinación de poesía y diseño. Los dibujos en el cómic deberían ser usados, idealmente, como elementos de diseño. No están ahí simplemente como algo bonito... no, cuando se usan bien los dibujos, funcionan como símbolos para dirigir el ojo y las emociones (en cierto modo, los dibujos constituyen un lenguaje más simbólico que las letras del alfabeto). Los dibujos intentan ser atractivos y crear imágenes evocadoras... pero también, claramente, están colocados en la página como elementos dentro de un diseño global que te dirige (al lector) a través del cómic. Como la poesía... escribir cómics tiene todo que ver con el ritmo. No estás escribiendo poesía en un sentido tradicional, pero el modo en que la escritura se fragmenta en las viñetas y cómo fluyen a través de la página -el modo en que se marca el ritmo- tiene todo que ver con cómo suena en la cabeza. La concisión, el ritmo, las pausas mudas. Son elementos que probablemente tienen más que ver con los versos libres que con la novela tradicional."

(Seth, entrevistado en Bookslut, 2006)


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"Las “palabras y dibujos” que conforman el lenguaje de los cómics a menudo son descritas como prosa e ilustración combinadas. Una mala metáfora: poesía y diseño gráfico parece más apropiado. Poesía por el ritmo y la condensación; diseño gráfico porque la historieta es más sobre mover con las formas –diseño- que sobre dibujar. Obviamente, al crear una historia sobre un hombre caminando por la calle, estás haciendo dibujos del hombre y su entorno… sin embargo, también estás tratando de simplificar esos dibujos al nivel de unos acabados gráficos más icónicos. Cuanto más detallado es el dibujo –cuanto más tiende a captar la “realidad”- más ralentiza la narración y mata el lenguaje de la historieta. No me entiendas mal; el dibujo puede ser muy específico, no tiene por qué ser genérico. Simplemente tiene que convertir las imágenes en dibujos apropiadamente. Los dibujos se convierten en símbolos que están organizados en la página (y dentro de las viñetas) en el modo más lógico para hacer que la lectura de la historia funcione; pones esas imágenes dibujadas juntas de forma hacen lo que tú quieres. No estás preocupado tanto por dibujar apropiadamente una imagen de la calle como por mover el ojo del lector por la página en el modo en que quieres que se mueva. Tratar de dibujar con realismo simplemente provoca una miríada de frustraciones en cuanto al uso apropiado del lenguaje del cómic. Piensa en el lenguaje de la historieta como una serie de caracteres (letras) ordenadas deliberadamente para formar palabras.

(...) Si estas dibujando un cuadro de una casa, quieres que parezca una casa, una casa específica. Sin embargo, para hacer un dibujo de cómic apropiadamente, tienes que simplificarla a un gráfico utilizable. Tienes que caminar por la fina línea entre tratar de transmitir un elemento “real” del mundo en que vivimos que sea reconocible como lo que es, en toda su especificidad, y hacer una imagen icónica y lo suficientemente simple para poder moverla con efectividad por la página como un elemento de lenguaje del cómic. No quieres caer demasiado en lo icónico porque entonces la historia se vuelve visualmente aburrida, y no quieres ser demasiado detallado (o real) porque entonces los dibujos se convierten en cosas muertas puestas ahí en la página y entorpeciendo la lectura del lenguaje del cómic. Por supuesto, este intento de equilibrio puede romperse en cualquier momento por su propio efecto: de vez en cuando puedes querer una historia que sea enteramente icónica/genérica y de vez en cuando puedes querer ralentizar una historia con un dibujo “real”."


(Seth, entrevistado en 2006 por Marc Ngui y traducido por Entrecomics)

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El dibujo / El dibujo, primera parte

El dibujo / El dibujo, segunda parte

miércoles, julio 16, 2008

EL DIBUJO / EL DIBUJO (II)

"JEROGLÍFICOS DEL SIGLO XX"
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Chris Ware no es el único autor preocupado por estos temas. Hay otros autores de cómic que tienden a distinguir entre el dibujo de base representacional, ilusionista, y un dibujo más emblemático y estilizado, más de signo gráfico, prefiriendo éste último para hacer sus tebeos. Por ejemplo:

"Últimamente he estado inmerso en los grabados japoneses. Hay ciertas cosas de ellos que me atraen y se relacionan con los cómics. (...) Es una de las razones por la que me interesan tanto [por su fórmula restrictiva y muy estilizada]. Se parecen mucho al dibujo de cómic, que en muchos aspectos es emblemático. La gente tiende a reconocer una cierta configuración de líneas como una nariz, por ejemplo. (…) Manejan una serie de imágenes que, como los cómics, tienen que transmitir información. Tienen que decirle al lector que una cosa está sucediendo o que un personaje en particular es un personaje en particular. Para hacer esto, el dibujante tiene que usar emblemas familiares, reconocibles. En Daredevil, son los cuernos y el emblema del pecho lo que le hace inmediatamente identificable. Pero es más profundo que eso. Afecta al estilo básico del dibujo. Por eso hay tantos dibujantes completamente manieristas. Usan imágenes familiares, confortables. Si te pones a acabar cada imagen de manera fotográfica, probablemente vas a perder la atención del lector o le vas aburrir.”

Lo decía Frank Miller en 1981, en una entrevista de Dwight Decker para The Comics Journal. Por entonces Miller tenía 24 años, y apenas había realizado la mitad de sus episodios como guionista y dibujante en la serie DAREDEVIL. Más de la misma entrevista:

“He estado trabajando para conseguir que mis dibujos sirvan al propósito de hacer progresar la historia, de contar la historia. Me he dado cuenta de que muchas de las viñetas más detalladas y peor compuestas que hacía estaban oscureciendo la historia. Destacaban como ilustraciones individuales, pero no servían al propósito de la narración.

(...) ¿Es posible que te hayas vuelto tan abstracto que hayas divorciado tu dibujo completamente de la realidad? ¿Estaría el lector reaccionando solamente a líneas sobre papel en lugar de visualizar a gente real haciendo cosas?

Sí, eso es muy común. Estamos sólo a unos pocos pasos del dibujo de funny animals. Esto no es en absoluto despectivo para lo que hacemos. Estamos haciendo jeroglíficos del siglo XX."


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1986


2002


1986/2002

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(El dibujo / El dibujo. Primera parte)

martes, julio 15, 2008

EL DIBUJO / EL DIBUJO

DIBUJO FRENTE A 'CARTOONING'
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"Cartooning no es realmente dibujar, no más que hablar sea cantar… El vocabulario de los cómics es, por definición, ilimitado, la tactibilidad de una experiencia narrada en imágenes fuera de los límites de las palabras, y el ritmo en cómo se "sienten" estos dibujos cuando son leídos es donde reside el verdadero arte."

“Creo que el dibujo “trata”, o al menos el buen dibujo, de intentar ver. Lo más importante es el detalle y la mirada. Mientras que cartooning consiste en hacer que una historia funcione con símbolos... Los dibujos de cartoon -por la propia naturaleza del modo en que son usados como símbolos- en gran medida no son realmente dibujos porque la información que tienen es muy rudimentaria, o conceptual.”

“Básicamente, es mejor utilizar ideogramas que dibujos realistas. Hay una vulgaridad en mostrar algo como lo ves y lo experimentas realmente. Levanta un extraño muro que bloquea la empatía del lector.”


Lo dice Chris Ware, a propósito de la distinción que él hace entre "drawing" y "cartoon". Las citas proceden, respectivamente, del texto introductorio de Ware para McSweeney's Quarterly Concern #13, de una entrevista de Gary Groth para The Comics Journal (1997) y del libro de Daniel Raeburn CHRIS WARE (2004). Ware reserva el término "dibujo" a lo que solemos entender por dibujo artístico, un dibujo representacional, ilusionista, detallado. Como el que practica en sus cuadernos de bocetos, por ejemplo, este autorretrato de Ware de aquí abajo.


Cartooning sería, en la distinción de Ware, el tipo de dibujo que prefiere para sus tebeos: caricaturesco, sintético, simbólico, una especie de signo gráfico. Como en este personaje trasunto de sí mismo que aparece en su serie RUSTY BROWN:



Dos ejemplos más, ambos están dibujados por la misma mano. Uno procede del cuaderno de dibujos de Ware, el otro es una página de JIMMY CORRIGAN.




"Llegué a mi forma de "trabajo" como un modo de aproximación visual a lo que yo percibo que es el tono de la prosa de ficción, frente al tono que se puede usar para escribir una biografía; yo nunca haría una historia biográfica usando deliberadamente la forma sintética de cartoon que uso para escribir ficción. Trato de utilizar las reglas de la tipografía para regir la forma en que yo "dibujo", lo que me mantiene a una distancia razonable de la historia, además de ser una analogía visual del modo en que recordamos y conceptualizamos el mundo. Me imaginé esta forma de trabajar estudiando y aprendiendo de los artistas que admiro y que creo que llegaron cerca de lo que me parece la "esencia" de los cómics, que es fundamentalmente el extraño proceso de leer imágenes, no sólo mirarlas. Veo las líneas negras de los cartoons como aproximaciones visuales a la forma en que recordamos ideas generales, y bajo ellas trato de usar color naturalista para sugerir al mismo tiempo una experiencia perceptiva, que creo que es más o menos la forma en que experimentamos realmente el mundo como adultos; realmente no "vemos" más después de una cierta edad, gastamos nuestro tiempo en nombrar y clasificar e identificar y calcular cómo encaja todo junto. Lamentablemente, creo que a veces los lectores obtienen una sensación antiséptica o fría de eso, lo que sin duda no es deliberado, y es algo que tengo que admitir como un fracaso, pero también algo que no puedo cambiar completamente en este momento. (...) Me doy cuenta de que todo esto está demasiado pensado, que es un tanto dogmático y que limita de alguna forma la manera de acercarse a los cómics, especialmente si se trata de ver a mis tiras como "buenos" dibujos, porque no lo son, pero también me ha permitido finalmente llegar a un punto en el que estoy en condiciones de escribir con imágenes sin tener que preocuparme por cómo estoy dibujando algo, en lugar de eso me permite concentrarme en cómo los personajes "sienten". Yo no recomendaría este método a nadie; es solamente la manera en que yo trabajo, aunque ciertamente no creo que sea la única manera de trabajar en los cómics en absoluto." (Ware, entrevistado en 2006 por Rebecca Bengal para P.O.V. )