"ALGO QUE NO ES NOVELA GRÁFICA NI CÓMIC"
El otro día, ElPablo dejó en el cuadradito este enlace, un comentario breve sobre la reciente nueva edición de CIUDAD DE CRISTAL, de David Mazzucchelli (coguionista y dibujante) y Paul Karasik (coguionista), adaptación al cómic de la novela homónima de Paul Auster (Ed. Anagrama).
Ahora que he tenido tiempo de leerme el texto del enlace, creo que la cosa merece unas líneas. El término "ikonologosplatt" para referirse a dicha obra lo emplea no Alejandro Gándara, el autor del texto que enlazo desde los blogs de EL MUNDO, sino, que se sepa, el propio Art Spiegelman en su prólogo para CIUDAD DE CRISTAL. Sobre este aspecto, tan sólo diré que no creo que acudir a una terminología epatante sea un buen medio para "dignificar" al cómic ante el Mundo Real. Más bien queda un poco ridículo, como de "nuevo rico", la verdad (en mi opinión).
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(corrección: tengo delante la introducción de Spiegelman y Gándara descontextualiza por completo el uso por Spiegelman del término ikonologosplatt, que usa de modo irónico, precisamente para aludir a que no hace falta más término que la vieja palabra de cómic.)
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Mayor comentario se merece el propio texto de Gándara. Sobre todo porque me resulta realmente asombrosa la alegría y la ignorancia con la que en este país se escribe sobre tebeos (el blog está alojado en EL MUNDO.es, recordemos) sin demostrar tener idea de lo que se está diciendo. Igualito que le dejan hacer a un periodista literario, musical o de deportes, vaya.
Veamos. Entresaquemos algunas perlas.
Gándara se refiere a la adaptación de Mazzucchellli y Karasik en estos términos: "Se trata de algo que no es novela gráfica ni cómic, más bien un doppleganger, un doble fantasmal de la narración de Auster, a la que sigue y de la que se extravía.".
Por lo que veo, Gándara cree que novela gráfica y cómic son dos cosas distintas. Intentemos aclarar el equívoco.
Vamos a ver: cómic es el medio artístico, igual que cine o literatura son otros medios distintos, algo que me resulta tan obvio que me da hasta pereza escribirlo. Y novela gráfica es, simplemente, un formato que el cómic puede (o no) adoptar. Igual que puede adoptar el formato de álbum europeo, o el de comic-book norteamericano, o el de veinte formatos posibles más.
Un formato el de "novela gráfica" que, por cierto, es un poco, no mucho, intedeterminado. Digamos que la acepción general de "novela gráfica" ("graphic novel") es la que proviene de las obras que empezó a publicar Will Eisner a partir de CONTRATO CON DIOS (1978; Norma), aunque hay algún trabajo de Gil Kane previo que usa un formato parecido. Es decir: un cómic (viñetas, tengan o no tengan marco; texto + dibujo) que adopta el tamaño y número de páginas aproximada de una novela, y que (opcionalmente) puede tratar temas adultos como cualquier novela. En otras palabras, un cómic con formato de libro, raro entonces en EEUU puesto que el formato de revista ("comic-book") de 22 páginas se impuso durante décadas.
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(Una variante ligeramente distinta del término novela gráfica la ofrece Antoni Guiral en su librito TERMINOLOGÍA (EN BROMA PERO MUY EN SERIO) DE LOS CÓMICS (Ediciones Funnies), donde la define como "Libro de cómics de formato diverso pero siempre más grande que un comic-book, que incluye, habitualmente, una historia completa. Acepción estadounidense popularizada en los años ochenta de lo que en Europa conocemos, desde hace setenta años, como álbum de cómics, lo que demuestra que ellos no siempre ellos lo descubren todo").
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Así, el MAUS de Spiegelman (Planeta DeAgostini), ya que lo cita el propio Gándara, adopta en su tomo recopilatorio el mismo formato de "novela gráfica". Pero si lo abres, hay viñetas, globos, dibujos. En otras palabras, cómic. Historieta. Tebeo.
Al BLANKETS de Craig Thompson (Astiberri) le pasa otro tanto. Lo mismo que a todos los tomos del SIN CITY de Miller (Norma), o los del ADOLF de Tezuka (Planeta DeAgostini), o a cientos de ejemplos más.
Aunque, si uno abre esa "novela gráfica", sea CIUDAD DE CRISTAL (véase página al lado), MAUS, BLANKETS, CONTRATO CON DIOS o la que sea, se va a encontrar con, oh, sorpresa, que lo que hay dentro no es una "novela", sino... un cómic. Porque se trata de, viva Perogrullo, un cómic, ni más ni menos. Sólo que editado como un libro, con formato y encuadernación exterior propia de la narrativa literaria. Pero, en el interior, es.... cómic.
Pero sigamos con el texto de Gándara. "La designación de novela gráfica suele dar a entender una traducción a imágenes, mientras el cómic vierte una historia autónoma donde la literatura es derivada (y a menudo de coña)."
Impresionante. "La designación de novela gráfica suele dar a entender una traducción a imágenes". ¿Traducción a imágenes? ¿qué es lo que las novelas gráficas MAUS o BLANKETS, por ejemplo, "traducen a imágenes"? ¿O es que "traducen" algo previo y yo no me he enterado?
"mientras el cómic vierte una historia autónoma donde la literatura es derivada (y a menudo de coña)". Hala, liquidao. El cómic cuenta historias autonómas donde la literatura es "derivada" y "a menudo de coña". La frase es tan impresionante que no mecere la pena ni discutirla. La cuestión, ya lo decía antes, es cómo alguien escribe con ese atrevimiento. El atrevimiento del que es ignorante de su ignorancia, claro. Sí, lerdo es la palabra exacta.
Terminemos con Gándara I El Lerdo. "La designación de novela gráfica suele dar a entender una traducción a imágenes, mientras el cómic vierte una historia autónoma donde la literatura es derivada (y a menudo de coña). Lo que han hecho Karasik y Mazzuccheli es diferente. Es como si hubieran abierto un ojo al lenguaje de la novela y hecho aparecer un mundo de imágenes posibles, replicantes, asociativas, no conscientes que actúan como un espejo de ‘Ciudad de cristal’. Es otra novela y es la misma, o una posibilidad de ser ella misma."
Ajá. Lo que han hecho "Karasik y Mazzuccheli" (sic, es Mazzucchelli, con doble l) no es ni una cosa ni otra. Ni "novela gráfica" ni "cómic". Ah. O sea, que todas esas viñetas, globos de diálogo y lenguaje narrativo de la historieta no es "cómic". Es algo... "diferente". Y añade más abajo:
"El trabajo de los dibujantes ha ido por ese camino y no carece de emoción. Lo curioso es que el producto se ha instalado en un terreno que no es el de la literatura ni el de la historia gráfica, ni tampoco es el terreno intermedio. No hay virguería icónica ni prosapia. "
Terreno que no es el de la literatura ni el de la "historia gráfica" (?¿), ni, atención, "tampoco es el terreno intermedio". ¿Pues cuál es entonces ese terreno, si ni siquiera es un tertium genus? ¿Alguien puede explicarme qué sentido tiene esta frase?
"No hay virguería icónica ni prosapia." Ajá, como si todos los cómics hicieran alardes de virguería icónica. No lo dirá por Schulz, ni por Hergé, ni por Tezuka, ni por Tardi ni por Spiegelman ni por ciento veinte mil autores más, ¿verdad?
En lo único en lo que estoy de acuerdo con Gándara es en que la adaptación de Karasik y Mazzucchelli es algo que, partiendo de la novela de Auster, llega a ser otra cosa distinta a la novela (si es que eso es lo que quería decir).
¿Y por qué?
Sí, exacto. Porque el lenguaje que utilizan Karasik y Mazzucchelli es totalmente distinto al de una novela. Es el lenguaje del cómic. Y porque Karasik y Mazzucchelli se preocuparon de usar ese lenguaje propio del tebeo para no hacer la típica mala adaptación literaria al cómic ("copio algunos pasajes literales del libro y me los ilustro en plan virguero"), sino otra cosa bien distinta. Es decir: usar el ritmo, el tempo, el lenguaje narrativo propio e intrínseco del cómic, y adaptar realmente la novela a dicho lenguaje.
LA EDICIÓN
El otro día DCS, comentarista habitual, decía en el cuadradito que la edición de Anagrama dejaba que desear. Bien, ya la he visto y tengo que decir que sí: deja bastante que desear. Nada que objetar al diseño de portada (la tradicional de PANORAMA DE NARRATIVAS de Anagrama), pero sí al papel empleado, el mismo que en cualquier libro de esta colección. Y no, un tebeo no se puede imprimir en un papel de gramaje tan fino que se transparente, porque no es lo mismo que se transparenten frases que páginas con viñetas dibujadas. Porque en un cómic hay dibujo, línea, mancha que apreciar, no sólo texto que leer, y hay mucha más mancha negra en el dibujo de un cómic que en la página de una novela. Los negros, por cierto, han quedado bastante grisáceos y poco sólidos en muchas páginas.
El formato de página, más reducido que el de la edición de LA CÚPULA, sí coincide con el formato original en que se publicó en EEUU (1994). Me ha llamado la atención que Anagrama haya usado la misma traducción (Francisco Pérez Navarro) y rotulación (Cristina Ruiz) que la edición de La Cúpula. Supongo que han pagado y, plis-plas, se han ahorrado el trabajo de encargar nueva traducción y rotulación. Lo cual quiere decir que han dado por buena la original, lo cual siempre es una alegría. No creo que en otros casos de tebeos ya publicados se pudiera hacer lo mismo.
Pero sí, es cierto: Anagrama necesita aprender sobre la marcha algunas cosillas sobre cómo publicar tebeos. Que no son lo mismo que las novelas, claro. Y, por tanto, tienen sus propias necesidades a la hora de ser impresos.
Por lo demás, yes, CIUDAD DE CRISTAL by Karasik y Mazzucchelli es un gran tebeo que, creo, todo el mundo puede disfrutar, sean o no aficionados a Paul Auster. Un cómic en formato de novela gráfica que, gracias a su uso de la imagen alegórica -entre otros y abundantes recursos narrativos-, aporta matices y significados nuevos a la novela de Auster. Y un ritmo completamente distinto.
Es lógico, por otra parte.
Hablamos de cómic.
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P.D. Para buzón de reclamaciones, los propios comentarios a la "brillante" reseña de Gándara.
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