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miércoles, junio 25, 2008

UNA LÁGRIMA EN UN VASO DE AGUA


¿Por qué el momento actual recuerda cada vez más a los años setenta? Aquella atmósfera fatalista: crisis petrolífera-crisis económica, preocupación por el medio ambiente, sensación de deriva moral de nuestra civilización... éxito en la ficción de historias postapocalípticas. EL ÚLTIMO HOMBRE VIVO, CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE, MAD MAX, JEREMIAH...


Parece que hay más de un factor en común con nuestro presente, ¿verdad? También ahora hay artistas que saben captar el espíritu de la época. Por ejemplo:

porque no sé
por dónde empezar
porque hay demasiadas palabras
para una sola idea
las imágenes siempre son más bonitas
porque sólo nos queda un hilo de voz
porque la mayoría de nosotros
solo ve fatalidad
porque sólo queda un hilo de voz
para expresarlo
¿quién tiene ganas de seguir escuchándolo?

(ENTENDRE ÇA, Expérience , 2008)

En ILS SONT DEVENUS FOUS, el grupo francés liderado por Michel Cloup añade:

Tenías razón, se han vuelto locos. Occidente parece viejo, superado, a punto de romperse. Listo para implosionar. Un mundo enfermo sostenido por viejos accionistas que emplean a la juventud para financiar su jubilación. Un mundo de viejos donde estos ya no encuentran su sitio. (...) Han matado a los profetas. Algunos intentan resucitarlos a base de bombas en los raíles, en las ciudades. (...) No eres nada
pasan por encima de ti
sueñas con convertirte en alguien
para pasar tú por encima de los demás.


>
(los vídeos están subtitulados en español, hay más aquí )

Y en UNE LARME DANS UN VERRE D' EAU sueltan cosas como estas:

Sal en la tierra, una bomba en un paraje desolado, un trozo de carne en una caja fuerte, un ciego que amenaza a los transeúntes, ron en un cóctel molotov, una cebra por la avenida, una bala perdida en un trozo de pastel, piquetes que reivindican el derecho al trabajo. ¿Por qué hay tantos humoristas y tantas depresiones? Un sociólogo interviene y afirma sin inmutarse: en nuestra civilización la tragedia bordea lo cómico, lo banal se lleva bien con la abstracción. Un sinsentido teórico, una repetición.




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Más miedos del zeitgeist sublimados, esta vez en la ficción literaria. En la impresionante LA CARRETERA, Pulitzer del año pasado, Cormac McCarthy pasaba una historia apocalíptica de ciencia-ficción de serie B por la batidora estilosa de la alta literatura. La desolación más absoluta allá donde mires, un padre y un hijo en un mundo devastado, ya no hay sentido para continuar caminando pero se continúa caminando; por qué una novela así ha cosechado tantos lectores justamente ahora. Ya se está haciendo la película, dirige John Hillcoat y protagoniza Viggo Mortensen, foto de arriba; probablemente será un éxito como el libro. McCarthy por su parte escribía cosas como estas, un párrafo que aparece ahora mismo copiado en infinidad de sitios a lo largo del inmenso muro de las lamentaciones del éter:

Una vez hubo truchas en los arroyos de la montaña. Podías verlas en la corriente ambarina allí donde los bordes blancos de sus aletas se agitaban suavemente en el agua. Olían a musgo en las manos. Se retorcían, bruñidas y musculosas. En sus lomos había dibujos vermiformes que eran mapas del mundo en su devenir. Mapas y laberintos. De una cosa que no tenía vuelta atrás. Ni posibilidad de arreglo. En las profundas cañadas donde vivían todo era más viejo que el hombre y murmuraba misterio.

domingo, noviembre 04, 2007

EL MUNDO SIN NOSOTROS


A los 2 días, el metro de Nueva York se inunda debido a la interrupción de los sistemas de bombeo de agua. A los 7 días, el suministro de combustible de emergencia para los generadores que refrigeran el núcleo de los reactores nucleares se agota por completo; las centrales empiezan a provocar explosiones e incendios por todo el planeta, con las consiguientes emisiones radiactivas. A los 3 años, y por la falta de calor, revientan las tuberías de las ciudades de las regiones más frías; los escapes de gas provocan enormes incendios que sólo podrán apagarse con fuertes lluvias. También a los 3 años se hundirán muchas carreteras e infraestructuras; en 10 años, la erosión causada por las goteras y la acción combinada de los elementos terminarán derrumbando un gran número de techos de viviendas. A los 20 años, el Canal de Panamá desaparece por el avance de la vegetación y las dos Américas quedan unidas nuevamente. A los 500 años, los suburbios de las ciudades son invadidos por los bosques; las ciudades se convierten en selvas. A los 100.000 años, los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera regresan a los valores existentes antes de la desaparición de la humanidad. A los 7.200.000 años muchos químicos tóxicos producidos por el hombre (PCB, dioxinas, etc.) todavía conservan su poder mortal. A los 10.200.000 años las esculturas de bronce aún seguirán reconocibles. A los 4.500 millones de años la Tierra comienza a calentarse por la expansión del Sol. A los 6.500 millones de años, la Tierra se derrite ante el avance del Sol, que ya ha absorbido a los demás planetas interiores, marcando el final inevitable de nuestro planeta. Pero algo humano permanecerá en el cosmos aun después de cinco billones de años de nuestra desaparición.

Son las predicciones que ha hecho el periodista científico Alan Weismann en su libro EL MUNDO SIN NOSOTROS sobre qué pasaría en nuestro planeta si la raza humana desapareciera, y para ello ha consultado a un buen número de profesionales y científicos de diversas disciplinas. Arriba, viñetas de JEREMIAH 1. LA NOCHE DE LOS RAPACES, Hermann, 1979; abajo, viñetas de LA COSA DEL PANTANO, guión de Alan Moore, dibujos de de John Totleben y color de Tatjana Wood, 1986.

viernes, febrero 23, 2007

JEREMIAH


Vuelve. Kurdy Malloy también, claro.

jueves, noviembre 17, 2005


LA REALIDAD Y SU REPRESENTACIÓN

Dice Marc en el cuadradito, sobre todo este debate acerca del "realismo" en el cómic, que:

"A ver, es cierto eso de la adecuación al contenido, pero, una vez más yo salgo con lo mío. El continente por el continente también es válido, pues en realidad es una forma más de adecuar el contenido ("contenido cero"?). Vamos, que todo tiene su hueco, digo.

Cambiando de tercio, no quiero entrar en el debate sobre la falacia del realismo (otro debate bizantino tipo "¿Qué es el arte?"), pero os comento una cosa sobre las VENTAJAS DEL REALISMO:

El realismo tiene, en principio, un referente claro, la realidad. Con ese referente en principio claro y universal se pueden juzgar todas la obra, dibujos en este caso, y determinar su calidad segun se acerquen más al modelo o menos. Esto es muy útil para la formación de los artistas dado que les obliga al aprendizaje y la disciplina, a ser mejores en definitiva. Luego con sus conocimientos pueden hacer lo que quieran.

Dibujar de manera no-realista es jugar con un referente que tu mismo construyes, el ESTILO, lo cual siempre es más arriesgado, aunque si das en el clavo... premio!"

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ESTO NO ES UNA PIPA

De todo el comentario de Marc, me gustaría reflexionar, por si os interesa o puede seguir fomentando este debate absolutamente bizantino ;-), sobre esta frase de Marc:

"El realismo tiene, en principio, un referente claro, la realidad."

Sí, es cierto. Pero ahora yo me pregunto: ¿qué realidad? Veamos.

Tenemos una realidad A, objetiva, que existe en el mundo exterior, y que queremos dibujar.

La realidad que nosotros percibimos con nuestros sentidos no es la realidad A, la realidad objetiva o del mundo exterior, sino una realidad AA, una realidad subjetiva que es la que nuestros sentidos nos transmiten. Y ojo, que esto no es un trabalenguas, porque ni todo el mundo tiene exactamente la misma percepción ni ésta tiene que ser la misma, dependiendo del estado de ánimo de cada uno. Que le pregunten a los psicólogos por las alteraciones de los sentidos que podemos experimentar a lo largo de nuestra vida, recorriendo diversos niveles y escalas.

Ahora pasemos a dibujar esa realidad subjetiva AA -la que percibimos- a un cuadro, una ilustración o una página de un cómic. Ya tenemos la "realidad" dibujada... Pero, un momento, que me pierdo: ¿qué realidad es ésta? ¿La realidad AA que percibimos por nuestros sentidos? Pues no.

Lo que tengo en papel es una representación gráfica de la realidad subjetiva AA que percibo a partir de la realidad objetiva A. Estamos ya pues, en una especie de nivel terciario, al que podemos llamar realidad AAA o realidad representada gráficamente. Una realidad que a estas alturas, es evidente, poco tiene ya que ver con la realidad A, que era la realidad objetiva o del mundo exterior.

Para muestra, el botón que he colgado ahí arriba. Una de las versiones (no sé cuál exactamente) del famoso cuadro de Magritte CECI N´EST PAS UNE PIPE, donde jugaba precisamente con el binomio de la realidad y su representación, recordándonos algo tan obvio -pero que tanto nos gusta olvidar- como que eso que vemos ahí en el lienzo... no es una pipa.

EL ESTILO "REALISTA" TAMBIÉN ES UN ESTILO

Parece que este post debería haberlo llamado el de Perogrullo, porque enlazo ahora con algo que decía BenDay en el cuadradito para llegar a mis propias y obvias conclusiones:

"Los dibujantes de cómic más clásicos (Alex Toth, de la Fuente, Moebius, Raymond, Foster...) aprendieron en academias de arte y escuelas el "academicismo"... que es lo que a mí no me acaba de convencer. Y con ellos tengo la sensación, en general, de que no me encuentro frente a un "realismo" (entendido como la búsqueda de una representación de la realidad en la que se oculte la mano que la ejecuta, en pos de su "verdad"), sino enfrente de unos "manierismos" que intentan, en el peor de los casos, hacerse pasar por representaciones objetivas: si hay un pero que puedo poner a los dibujantes más clásicos es éste."

La obviedad o máxima de Perogrullo de este caso es, precisamente, que aquello que solemos llamar estilos "realistas" son tan ESTILOS como los estilos "raros" o menos "realistas". En definitiva, que las sombras, músculos o pliegues de ropa que dibujaban "realistas" como Hal Foster, o Alex Raymond, o Russ Manning, o Neal Adams, o John Buscema, o Gir, o Alan Davis, o Brian Hitch, o Hermann (toma ya "realismo", el de Hermann!!) son tan subjetivos como las sombras, músculos o pliegues de ropa que dibujan dibujantes "raros" o menos "realistas" como Kirby, Ditko, Hergé, Daniel Torres, Tezuka, Mattotti u Olivares. Que lo que dibujan los primeros sea más reconocible respecto a la realidad exterior no quiere decir que sea menos subjetivo que lo que dibujan los segundos. Porque todos esos dibujantes, los de la primera tanda que citaba, tuvieron que desarrollar e inventar sus propios estilemas (y supongo que a eso se refería Ben Day por "manierismos") para representar en papel la realidad exterior A.
Resultado, Realidad gráfica AAA, que cada uno representa en su propio ESTILO. Sí, también los "realistas".

Resumiendo, que la "realidad" que plasman los primeros, los dibujantes "realistas", es tan subjetiva como la que dibujan los segundos. Y presenta tanto "estilo" como la realidad que dibujan los segundos, los dibujantes "raros". ¿Que no?

Vamos a Alex Raymond, uno de los dibujantes considerados tradicionalmente más "realistas" de la historia del cómic:




¿de verdad que eso puede considerarse "realismo"? ¿seguro? ¿con esas texturas a base de rayas tan evidentemente decorativas, con ese modo de dibujar los pelos, las ropas..... o las sombras, con esas manchas de negro tan acabadas y decorativas, y que personalmente me parecen muchísimo más manieristas que, no sé, el tipo de mancha de dibujantes "no realistas" como Tardi, Eisner o Muñoz?

Ahí tienen a otro "realista" del cómic. Hermann, de su serie JEREMIAH:


Observen esas caras y cuerpos tan "realistas", esas sombras y colores tan "realistas", esas rayitas con las que crea texturas, humo, etc. ¿De verdad tienen que ver con la realidad exterior, con nuestro mundo? ¿O más bien parecen de un mundo alienígena o, sí, mejor dicho... de un mundo creado por Hermann, un mundo autónomo, que sólo existe en sus (maravillosos) tebeos?

Pero tomemos ahora a otro "realista", Neal Adams. Vean qué "realismo". Pinchen, pinchen:


Bajo mi punto de vista, esa portada americana de su (estupendo) BATMAN (LA SAGA DE R´AS AL GHUL, guión de Denny O´Neil) es tan "realista" como lo que dibuja Olivares. Ese dibujo de Adams es pura expresión, idealización y estilización, sólo que con otro estilo. Ni esas sombras, ni esos escorzos, ni esos músculos que dibuja son realistas. En absoluto lo son.

Pero, atención, que ahora con el Photoshop podemos lograr mucho más "realismo". El "realismo" ya total-total. Muchos deben estar flipando con las maquinitas que hay hoy en día, con sus paletas de millones de colores, sus filtros y sus posibilidades de retoque, y que en su momento no le permitieron lograr piezas de arte tan supremo como ésta:


Sí, los ojos no les engañan. Es un Adams de 2005. Ya ven la "evolución" artística de este dibujante.

PARA FLIPAR

En todo caso, Marc, volviendo a tu comentario, ya te digo yo otra razón más para que sigan existiendo en el cómic estilos "realistas": para que los frikis que somos podamos seguir flipando viendo como Hitch o el próximo dibujante de turno en su mismo plan dibuje de manera súper molona a los héroes de turno, sean superhéroes o no. Y todo eso, intuyo, nos pasa porque de pequeños nos flipaban esos dibujantes "realistas" que dibujaban tan de puta madre y de modo tan "realista" a Batman (Neal Adams), Spider-Man (Gil Kane y John Romita Sr.), el Capitán América y Daredevil (Gene Colan), Blueberry (Gir) o Jeremiah (Hermann). Y eso por no hablar de las impactantes y "realistas" portadas pintadas de López Espí para Ediciones Vértice.

Para eso, creo, es para lo que nos sigue sirviendo principalmente los dibujantes "realistas". Para que podamos abrir un tebeo actual, no sé, uno de Guarnido, que es muy "realista" (¡pero si dibuja animales antropomórficos!), o de Pacheco (¿¿otro dibujante "realista"?? Anda la osa!), o de Steve Rude (¿¿realista"?? Pero si su principal influencia es Kirby, dicho por él, y anda que no se le nota últimamente!! Miren ahí al lado), o del dibujante X -pongan aquí el que quieran-.... y flipar tal como de críos flipábamos con Foster, Adams y cía.

He puesto a propósito todos esos ejemplos de dibujantes "realistas" para que comprobemos sobre la marcha qué difuso y subjetivo es eso que llamamos "realismo" en el dibujo. Y si a estas alturas he conseguido liarles un poquito, perfecto, porque de eso se trata. No porque quiera liarles por gusto, sino porque el debate sobre el realismo y la representación "realista" de la realidad ha dado ya muchas vueltas... y la cosa está muy liada a estas alturas de la historia del arte. Mientras que en épocas antiguas, una determinada representación académica, el canon de la época de turno, se tomaba como algo dado, algo "objetivo" que "correspondía a la realidad", en el siglo XX (y ya desde antes) se cuestiona y se aprecia ese "realismo" como lo que es: no la realidad sino su representación, y por tanto, una representación subjetiva, que exige también un estilo, el propio de cada artista.

Ahora bien, y todo empezó por ahí: tal como yo le creí entender a Juanjo Sáez en su post (no estoy seguro), si el cómic quiere ser tomado en serio por el Arte Oficial (lo cual no es obligatorio, claro, pero a mí sí me gustaría), además de que existan esos estilos "realistas" o más figurativos (que pueden tener un sentido dependiendo del tebeo, y que personalmente ni los "ataco" ni "los niego"), el dibujo de cómic no puede quedarse ahí en su lenguaje gráfico. Porque hoy día el realismo es sólo uno de los estilos de las Artes plásticas oficiales, pero sólo UNO de ellos, existiendo muchos otros estilos poco o nada "realistas", fruto de un desarrollo que ha tenido lugar sobre todo a partir de finales del siglo XIX y ya durante todo el siglo XX.

Ya, ya, yo también sé, como decía Juanjo, que hay historietistas que vienen haciendo esto, y desde hace bastantes años. La cuestión es si son suficientes, y sobre todo, si son valorados suficientemente frente a los dibujantes "realistas". Porque es que... los estilos de dibujo más "realistas" no se diferencian tanto como solemos creer de los estilos de dibujo más expresivos o menos "realistas".

Y el cómic, curiosamente el estadounidense más que otros, parece haber llevado una evolución inversa a la pintura, desde estilos poco realistas con los que empezó el tebeo pionero de principios del XX (McCay, Herriman, Sterrett, Segar, King), hacia el academicismo y los realismos idealizados de Foster (finales de los 20 y años 30), Raymond (años 30), Hogarth, Manning, Alex Toth en los 50 (¿¿otro "realista"??), Neal Adams en los 60-70, Byrne (¿¿otro "realista"?? ¿¿"realista" una mezcla de Kirby y Adams??) y más recientemente, el colmo del "realismo", lo máximo de la "realidad": Alan Davis y Brian Hitch dibujando tipos en pijama.

Con los cuales, claro está, podemos flipar como los chavales que fuimos, y yo el primero.

LA ABSTRACCIÓN

Pero ojo a este detalle de una de las viñetas de Juanjo Sáez que he colgado en un post anterior, y que enlaza en cierto modo con lo de Magritte y su pipa que no es una pipa. Fijémonos un poco a ver qué hay de raro ahí:


No se trata sólo del modo de dibujar esa "realidad" que elige Juanjo. No se trata sólo del brazo que sale de la cintura de ese Papá Noel (¿por qué lo dibuja así? ¿porque no sabe dibujarlo mejor o por otra razón? ¿y si hay otra razón, cuál es?), ni siquiera del personaje sin rostro y sin detalle alguno que aparece en el fondo (¿por qué le dibuja así y no con detalles, o con rostro? ¿Porque no sabe dibujar su rostro y su cuerpo o por otra razón?).

Me refiero más concretamente a esto:


¿un cubo con una flechita que indica en texto "una mierda"? ¿esto qué coño es? ¿y por qué ha decidido representarlo así?

Personalmente, les diré que eso, que parece tan tonto y tan simple, me parece, ni más ni menos, que una representación gráfica más propia del cómic y del humor gráfico que de cualquier otra arte visual. Porque, sí, exacto, es una representación que combina la imagen y el texto, algo propio del cómic, y que la pintura moderna sólo empezó a copiar después de verlo en las tiras y viñetas pioneras de finales del XIX y principios del XX.

Y el resultado al que ha llegado Juanjo no es ni mucho menos el mismo que hubiera sido dibujar un zurullo de manera realista, por ejemplo, ni siquiera un zurullo caricaturesco. El resultado, con ese enigmático cubo, esa flechita y ese texto ("una mierda") es mucho más abstracto, más abierto a que nuestra mente "complete" la idea gráfica, y por tanto, en mi opinión, más rico que si hubiera dibujado esa idea de modo "realista". Y, a todo esto: ¿cómo se dibuja una idea pura?

Porque, eso me pareció, Juanjo estaba hablando de eso en su post. De dibujar ideas abstractas en el cómic sin que tengan equivalente con la realidad exterior; en todo caso, con nuestra realidad subjetiva o mundo interior. Algo que, si me paro a pensarlo, diría que hasta ahora se ha hecho en el cómic en una proporción asombrosamente nimia (¿cuántos McCays, cuántos Sterretts, cuántos Wares, cuántos Schulzs y Sempés hay en la historia del cómic? Muy pocos, diría yo) si comparamos con la cantidad de tebeos dedicados a reproducir la realidad, incluso de manera caricaturesca, estilizada o idealizada (porque Hergé, Jacobs, Uderzo, Chaland o Tardi muy abstractos no son, la verdad). Y eso a pesar del siglo y pico de tebeos que ya nos contempla. Aclaro por si acaso que ahora no estoy hablando de figuración vs. abstracción, sino de representar gráficamente ideas muy abstractas, ideas puras, que no es lo mismo. Y si el cómic tiene esa capacidad enorme para la abstracción, ¿por qué nos hemos tirado siglo y pico tan apegados al "realismo"?

Yo sólo pregunto.


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