La verdad es que imponía verle paseándose por allí, con un largo abrigo negro (y la chapita de Bardín puesta), el pelo ya totalmente cano, blanco como la leche, las arrugas de su cara como los trazos de plumilla con los que ribetea los rostros de sus personajes, la presencia firme pero relajada a la vez. También pude observarle mientras firmaba en el stand que habilitaron para ello, acompañado un rato por la visita que le hizo Miguelanxo Prado. Dibujaba firmemente, sin la más mínima duda, con la agilidad del joven y la sabiduría del veterano (primera historieta publicada a los 18 años, 52 de carrera). Trazando las líneas justas, exactas, que identificaban sus dibujos más como Moebius que como Giraud, aunque sus dos identidades artísticas estén integradas desde hace bastante tiempo.
Y qué dibujos. Menudo trazo, menudo pulso para un hombre de 70 añazos, los que cumplirá este mayo. Aún uno de los dibujantes más influyentes del mundo, en Occidente y en Oriente (Katsuhiro Otomo y Hayao Miyazaki están entre sus fans japoneses). Buena parte del imaginario visual de la ciencia ficción contemporánea que tiene la gente en la cabeza -aunque nunca hayan leído un tebeo de Moebius, aunque ni siquiera conozcan su nombre-, procede de los mundos que él y los otros Humanoides Asociados descubrieron desde mediados de los setenta. El fantástico escuela Métal Hurlant dejando su impronta en el cine posterior, de BLADE RUNNER para acá, e incluso en algunos escritores de la literatura cyberpunk.
Después de estos días viéndole caminar por el Saló, no podía sacarme de la cabeza varias imágenes que suelo recordar de sus "dos" personalidades artísticas. Una es de un álbum de BLUEBERRY, EL FINAL DEL CAMINO, 1986

Otra de Blueberry, de OK CORRAL, 2002

Y la página inicial de ESCALA EN PHARAGONESCIA, un Moebius perfecto de 1977, desbordante de fascinación, locura y humor:


La foto es de Alberto Estévez y la he visto en esta entrevista. En esta otra, foto con chapita y todo. Una tercera entrevista, aquí. Mis highlights:
"Sin Moebius me muero por la falta de libertad, y sin Gir me muero por la falta de dinero"
---
"¿El público conecta a un nivel no racional con su obra?
--Sí. Es algo que yo he buscado y que he creado. He establecido una relación con el lector que tiene un carácter bastante mágico y que puede ser violenta, irónica, lúdica y traviesa."
---
"Conocernos [Jodorowsky y él] nos impactó. La primera vez que lo vi no sabía quién era y nos cruzamos en una productora. Él se acercó y me dijo: "¿Es usted Moebius? Le estaba buscando. La semana que viene nos vamos a Los Ángeles". Pensé que estaba loco, pero me fui con él y cambió nuestra vidas."
---
El motor que le empuja a dibujar (y a autoeditarse) es el placer y la necesidad de comunicar, aunque reconoce los aspectos dolorosos del proceso, "especialmente cuando se toma la dirección del realismo". Para él se trata de la "más alta disciplina del dibujo" en la que es "muy difícil" poder "escapar de la esclavitud de la realidad, pero dentro de ella".
---
"Bueno, es que su obra está llena de humor...
Sí, es la manera de no ser un pesado. Siempre me ha preocupado ser alguien aburrido. Cuando trabajas, como yo, lo fantástico, la ciencia ficción o el western corres el riesgo de sermonear a la gente y ser plomizo. Antes de crear hay que creer: si no crees todo se cae, y hay veces en que esto ocurre porque estás haciendo un coñazo, lo cual es imperdonable."