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miércoles, junio 18, 2008

LA NOVELA GRÁFICA, DE NUEVO

Me dice un anónimo en los comentarios, sobre el uso del término novela gráfica:

Es un error. Un error de acomplejados.

Y yo le contesto ahora que no me parece que tenga sentido eliminar o no utilizar un término sólo porque a uno no le guste o porque le parezca un error. El término novela gráfica existe históricamente, quiero decir que existe en la historia de los cómics, no es una invención de ahora sino de hace décadas, y procede del mismo mundo del cómic, no de fuera. Erradicarlo o ignorarlo es, sencillamente, ignorar una parte de la historia del medio. Si Corben o Eisner, entre otros autores, llamaron a algunas obras suyas novelas gráficas, o incluso las grandes compañías americanas adoptaron el término para algunas de sus ediciones a partir de un momento, no sé por qué hay que silenciarlo u ocultarlo. Por algo usarían la denominación, creo yo. ¿Que el término novela gráfica encierra una cierta "aspiración literaria" en algunos casos? Por supuesto, pero es que eso también forma parte de la historia del cómic y de sus autores, de sus búsquedas y anhelos. También los de historietistas recientes que se acogen actualmente al término novela gráfica para definir un formato y, junto a él, una libertad de extensión y de contenidos, normalmente al margen de los géneros. Todo esto en un medio tradicionalmente limitado hasta no hace mucho por soportes y formatos industriales más encorsetados, desde el mínimo y prestado (por los periódicos) de las tiras de prensa, al más autónomo pero todavía limitado del comic book americano o del álbum europeo, constreñido por las 22 o 48 páginas y por géneros preestablecidos comercialmente (aventuras, superhéroes, terror, crímenes, romántico, ciencia-ficción, etc.).

Por último, creo que si uno quiere ser fiel a la historia tampoco se puede aplicar el término novela gráfica retroactivamente a algo que no fue ni remotamente concebido como tal.

martes, mayo 06, 2008

CREO QUE VA A SER INCREÍBLE.

Es un follón, pero Mark Millar y yo estamos absolutamente convencidos de que estamos a punto de experimentar un auge, y todo el mundo se ríe de nosotros. El principal crecimiento llegará en 2005, pero ya está comenzando, gracias a la naturaleza cíclica del negocio de los cómics. Además, hay que tener en cuenta que estamos entrando en una recesión. En cuanto se entra en una recesión mundial, todo el que está en la industria del entretenimiento se encuentra en una posición ideal, porque cuando la gente está deprimida y preocupada por el dinero, lo que quiere es entretenerse. El más popular va a ser el material ambicioso y brillante de aventuras superheroicas, y eso es lo que estamos haciendo. Creo que va a ser increíble.

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Lo decía Grant Morrison en 1999 en una entrevista de Mark Salisbury (más aquí). No parece que el brujo Morrison se equivocase mucho, a juzgar por lo que ha sucedido desde 2005. Ese año, no nos olvidemos del cine como gran factor promocional de los cómics, se estrenaron BATMAN BEGINS, AMERICAN SPLENDOR, ELEKTRA y OLD BOY. Entre 2006 y 2008, les siguieron éxitos mundiales como V DE VENDETTA o 300, además de SPIDER-MAN 3, SUPERMAN RETURNS o la reciente IRON MAN, entre otras (LOS 4 FANTÁSTICOS Y SILVER SURFER, GHOST RIDER, X-MEN 3...). Nada comparado con lo que se avecina para 2010 y 2011 de la mano de Estudios Marvel gracias al taquillazo que está obteniendo IRON MAN, una más que correcta adaptación (bastante fiel al espíritu de los tebeos, a mi juicio). Sumemos a eso las derivaciones "apócrifas" de superhéroes del cómic como la serie televisiva HÉROES o las películas LOS INCREÍBLES, JUMPER y HANCOCK, más HELLBOY 2, BATMAN THE DARK KNIGHT y HULK, estas tres últimas a estrenar este año, más las próximas adaptaciones de WATCHMEN y THE SPIRIT, ambas para 2009, y lo que te rondaré morena. Y obtendremos unos añitos más donde está claro que el cómic va a ser lo más en Estados Unidos, y por tanto también en el resto del mundo desarrollado.

El cine y la televisión mirando hacia la mina de ideas que hay en el cómic. Reportajes en el diario que más vende en este país titulados "Se desata la supermanía" o que comienzan de esta guisa: "La pasión por los superhéroes se ha colado en el Museo Metropolitan de Nueva York. El museo presentó ayer Superheroes: Fashion and Fantasy (Superhéroes: moda y fantasía), una exposición que demuestra cómo el colorido del género fantástico ha influido en la pasarela".

¿Hacia dónde irá esta tendencia? ¿Quizás, a lo mejor, es posible, a que el medio cómic en general atraiga a muchos más lectores? No hace falta ser un lince para apostar a que sí. Desde otro flanco, la novela gráfica, the next big thing en el mundo literario, lleva unos cuantos años consiguiendo tacita a tacita un buen nicho de mercado que además sigue en avance (y me estoy refiriendo a grandes editoriales literarias) gracias a los Ware, Clowes, Burns, Thompson, Satrapi y cía., un mercado donde también hay sitio para autores europeos, entre ellos españoles. Grandes cadenas como FNAC amplían la superficie destinada a los cómics, y los lucen bien en sus escaparates (la única sección que ha aumentado significativamente sus ventas en el último año ha sido precisamente, sí, la de cómic). Las universidades, la prensa general, los responsables de cultura en los diarios, los gestores de museos y blibliotecas, se preguntan que está pasando en el mundo del cómic y buscan a gente que sepa para escribir del tema, a profesores, a expertos que puedan asesorarles o dar cursos, asignaturas y seminarios sobre tebeos. Etcétera. No me invento nada de lo que estoy diciendo aquí ni lo digo por decir.

Mientras tanto, en el otro extremo de la galaxia, algunos aficionados se quejan de lo mal que lo están haciendo TODOS los directores de cine al adaptar sus tebeos favoritos (en algunos casos en base a simples fotos de rodaje porque las películas aún no existen), o de cómo "infantilizan" tebeos que en origen eran infantiles (y a mucha honra), o de que los "pervierten" (¿Igual que Isabel Coixet ha hecho en su última película con una novela de Philip Roth, quizás? ¿O igual que Orson Welles lo hizo con Shakespeare?), o de no sé cuántas calamidades más. Ay, qué duro es ver cómo las cosas que antes sólo conocían y sabían apreciar los "iniciados" como uno mismo pasan a ser de dominio público. Si es que nunca diluvia a gusto de todos...

Desde luego, Grant Morrison. Va a ser increíble.

lunes, enero 21, 2008

EN LA DOS


Para los que no hayáis visto el reportaje sobre novela gráfica emitido en Página 2 de TVE2, ya han subido el programa a la web.

viernes, enero 18, 2008

TEBEOS EN LA DOS


En el programa de TVE sobre libros Página 2 se emitirá un breve reportaje sobre novela gráfica actual. Será el próximo domingo 20 de enero, en La Dos, a partir de las 20:15 horas.

lunes, diciembre 03, 2007

DEL CÓMIC A LA NOVELA GRÁFICA

El número de diciembre de la de la revista web Literaturas dedica un dossier a la novela gráfica con colaboraciones de José Angel Mañas, Ángel de la Calle, Montserrat Terrones, Manuel Barrero o Miguel Ángel Muñoz, entre otros. Puede leerse aquí

miércoles, septiembre 05, 2007

DC Y LAS LIBRERÍAS

La editorial norteamericana DC cambia de distribuidora en librerías generales, dejando a Warner Books (aunque para la distribución a tiendas de cómics continuará con Diamond). ¿Adivináis a quién han elegido? Random House Publisher Services. La razón principal que argumentan desde DC (Paul Levitz) es que el mercado de la "novela gráfica" ha cambiado asombrosamente en los últimos años, y que Random House tiene más experiencia en vender novelas gráficas que los demás. Por lo que respecta a España y como seguro que ya sabréis, Random House Mondadori lleva unos años introduciéndose en el mercado del cómic, y para eso ha creado precisamente una línea que ha denominado "novela gráfica".

Más sobre la noticia de DC en The Beat

martes, junio 12, 2007

NOVELA GRÁFICA

En 1978, Will Eisner definía su obra Contrato con Dios como una "novela gráfica". No es que el término fuese nuevo (que nos lo digan por aquí, que más de uno recordará con nostalgia las "novelas gráficas" que editaba Dólar allá por los sesenta, con las aventuras del Príncipe Valiente o Flash Gordon), pero la indudable influencia del creador de Spirit consiguió que esa definición calase como una manera diferente de referirse al tebeo, con obras de naturaleza unitaria dedicadas a un público adulto, alejadas de la imagen infantil que siempre se asocia a la historieta. Hoy, treinta años después, parece que sigue existiendo reticencia a decir que leemos y disfrutamos con los tebeos, mientras que resulta mucho más políticamente correcto decir que somos apasionados de la novela gráfica. Pues nada, bienvenido el eufemismo y aprovechemos los tiránicos dictados de la moda y hayamos lista de la obligada compra para poder estar al día.

El fundador. Nos lo ponen fácil: Norma Editorial acaba de publicar Contrato con Dios, la obra que estableció el uso del término y que se presenta ahora en un cuidado volumen que incluye además Avenida Dropsie y Ansia de vivir, configurando una excepcional trilogía de obras maestras que hablan de la vida de cada día en los barrios periféricos de Nueva York. Si en la primera se retrata con dureza la cruda realidad de los inmigrantes que llegaban a EEUU, la segunda toma como protagonista a a una calle para acercarnos a la vida diaria de sus vecinos. Sentimientos, alegrías, dramas, ilusiones y decepciones: la vida atrapada en viñetas por el maestro Eisner. Lectura obligatoria, la semana que viene preguntaré por ella.

El renovador. A finales de los ochenta, el canadiense Chester Brown rompía moldes en la escena independiente con su fanzine Yummy Fur, donde publicaba la sorprendente Ed, el payaso feliz (editada en España por La Cúpula), una feroz sátira surrealista que era capaz de unir enanos caníbales, atractivas vampiras y un Ronald Reagan homosexual de una realidad alternativa encarnado en el glande de un pobre payaso (se lo juro, oigan, no he tomado nada; el autor... no podría asegurarlo, eran los ochenta). Una obra rompedora y radical que derivó posteriormente en historias de corte más intimista, en las que Brown reflexionaba sobre su propia vida. Una nueva trayectoria que alcanzó su momento culminante con Nunca me has gustado, una saga en la que el autor se desnuda completamente ante el lector, plasmando las relaciones personales y familiares de su adolescencia a modo de desapasionado discurso en el diván de un psicoanalista. El distanciamiento de la narración, paradójicamente, amplifica la carga emocional del discurso de Brown, que consigue un retrato tan íntimo como generacional. Casi tres lustros después de su concepción, la editorial vasca Astiberri edita por fin su versión en castellano.

El continuador. Lucille es una joven anoréxica; Vladimir, un adolescente violento y desclasado. Dos marginados que vivirán una historia de amor diferente, en la que lo que entendemos por amor toma nuevos significados. Un duro argumento que Ludovic Debeurme despliega lo largo de las más de 500 páginas de Lucille (Norma Editorial), enlas que encontramos muchas coincidencias narrativas y estilísticas con los trabajos de Chester Brown, de los que el francés es claro deudor, que se enfocan hacia el relato de ficción en lugar de hacia la autobiografía. Reconocido como uno de los tebeos "esenciales" de 2006, en el último Festival de Angoulême recibió también el premio René Goscinny.

Puños fuera. Vale, tiene poco que ver con la novela gráfica, pero este aviso es necesario: en breve se podrán observar legiones de cuarentones incipientes saliendo de los quioscos lanzando gritos de "¡Puños fuera!", "¡Fuego de pecho!" y "¡Planeador abajo!". El fenómeno no tiene nada que ver con las alteraciones hormonales propias de la primavera, sino con que esta semana llega a los quioscos -cortesía de RBA- un coleccionable de Mazinger Z, el inolvidable manga de Go Ngai. Hay mangas mejores, sin duda, pero con éste la regresión instantánea a la infancia está asegurada.
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Álvaro Pons, hoy en Revista de Tebeos de El País.

lunes, mayo 07, 2007

"EL CÓMIC HECHO LITERATURA"

UNO. Cuando uno entra en Forbidden Planet, la librería de cómics y ciencia ficción de Nueva York, y se enfrenta con la sección de «novelas gráficas», la sensación puede ser intimidante y angustiosa. ¿Cómo encontrar un camino en este laberinto? ¿Cómo orientarse en esta masa multicolor de títulos y de nombres? ¿Hay verdaderamente tantas novelas gráficas? Algunos títulos resultan familiares para los no iniciados porque han sido recientemente llevados al cine: por ejemplo, Sin City, Una historia de violencia o V de vendetta. ¿Y las otras? ¿Merecen la pena? ¿Son verdaderamente «novelas» todas las obras que se presentan como «novelas gráficas»?

Mi interés por las novelas gráficas es asistemático y también asimétrico. No pretendo un recorrido exhaustivo por el género (¡líbreme Dios!), ni tampoco hacer un resumen de «características generales» o proporcionar una lista de obras importantes o de títulos «clave». Lo que me interesa es estudiar ciertos cómics que pueden ser descritos como «novelas» y explorar, aunque sea someramente, sus mecanismos narrativos, la forma en que dependen de las novelas «literarias» y, en general, las posibilidades narrativas de un género que combina texto con imágenes.

Pero, ¿qué es una «novela gráfica»? Para los propósitos de este artículo y de mi modesta investigación, he decidido considerar «novela» gráfica a aquellos cómics que por el tono, el ritmo, la estructura y el tipo de historias que cuentan, se asemejan, o intentan asemejarse, a las novelas clásicas. Una novela gráfica ha de ser, por tanto, en algún sentido, «crítica» con la realidad, debe contar una historia articulada y coherente, cerrada y no episódica, y debe tener personajes dotados de interés y de complejidad. No me parece que El Príncipe Valiente de Hal Foster o que las historias de Corto Maltese de Hugo Pratt sean verdaderas «novelas». No tienen el sabor ni el sentido ni la estructura cerrada y creciente de una novela.

A pesar de que Valiant crece, se casa, madura, tiene hijos y envejece, su historia es meramente externa, una sucesión de conquistas, enfrentamientos y victorias. Tampoco las historias de Tintín son novelas, aunque los últimos álbumes (Las joyas de la Castafiore, El asunto Tornasol) se aproximen a la forma cada vez más, y no lo son por la sencilla razón de que las historias del joven «periodista» y su perrito Milú están claramente dirigidas a un público infantil.

¿Es entonces la interiorización y la textura adulta de los personajes lo que hace que una historia sea una novela? Las historias de Stan Lee para Marvel, por ejemplo, están llenas de disquisiciones existencialistas, de conflictos psicológicos y de dilemas morales, pero no se parecen en nada a lo que suponemos que debe ser una novela. ¿Por qué? ¿Porque a pesar de sus largas parrafadas y sus ceños fruncidos (o, mejor dicho, a consecuencia de ellos) son, evidentemente, «cultura popular»? Vayamos, entonces, a las historias de Guido Crepax: son elegantes, son sofisticadas, están llenas de referencias librescas, tienen el aire decadente, torturado y exquisito de la alta cultura, pero no, tampoco son en absoluto «novelas».

Me gustaría aclarar, de cualquier modo, que decir de un cómic que «no es una novela» no es hacer ningún juicio de valor. Un cómic no es tanto más grande cuanto más se acerca a la forma novelística, de igual modo que un novelista no es mejor escritor si sabe disparar un rifle, ni un policía es mejor policía si sabe tocar el violín. 300 de Frank Miller no es una «novela» y La perdida, de Jessica Abel, sí lo es, pero 300 es una obra maestra del cómic y La perdida sólo un cómic excelente.

Cada forma artística posee su propio código. El cómic se parece más al cine que a la literatura (muchas películas, de hecho, se dibujan en forma de cómic antes de filmarse), y las tres artes –cómic, cine y novela– poseen cada una su forma peculiar de contar historias, con técnicas distintas y con poéticas distintas.

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Andrés Ibáñez escribe sobre las "novelas gráficas" en Revista de Libros. Sigue leyendo.

(gracias, Manuel Arias)

martes, abril 24, 2007

EL CÓMIC EN ABCD


El sábado pasado se inauguraba sección de Cómic en el suplemento ABCD LAS ARTES Y LAS LETRAS con esta doble página. Escaneo en grande, pincha para leer:

sábado, febrero 03, 2007

LA LITERATURA SE RINDE AL CÓMIC

La novela en imágenes gana lectores y prestigio en todo el mundo. Surgida de la historieta, esta nueva forma de narrar ha llegado a las listas de best sellers. Babelia recorre la evolución de este género, sus características y títulos clave, y su presencia en España.
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Reportaje de portada del suplemento Babelia hoy. Cuatro páginas enteras; escriben Álvaro Pons, Antoni Guiral y Max.

lunes, diciembre 05, 2005

HIS NAME IS GRAPHIC NOVEL

Acabo de descubrir en los cuadraditos un comentario de JMM que no quiero que se pierda. Sobre qué es la novela gráfica.
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"Una que me sé...

Dentro de lo ambiguo del concepto, y dando por sentado que, naturalmente, no existe ninguna definición "oficial", existe un cierto acuerdo sobre que el término de "graphic novel" se acuñó en los USA inicialmente para referirse a la obra de Gil Kane HIS NAME IS SAVAGE (1968), y a él se acogería también su posterior BLACKMARK (¿1971?).

En principio, el término hacía referencia a la singularidad de la combinación texto / imágenes, con el texto compuesto tipográficamente de forma mecánica, en bloques más o menos profusos y acompañando a las imágenes casi como si se tratara de "pies de ilustración", en lugar del habitual bocadillo o caja de texto de apoyo. Las imágenes a su vez también renunciaban a su entidad típica de viñetas, abandonando a discreción la linea de recuadro, y distribuyéndose por la página más como ilustración del texto que como narrativa secuencial. En resumen, venían a ser trabajos con un alto predominio del texto, presentado de forma "literaria" (con los diálogos acotados) incluso en lo formal (compuesto en bloques tipográficos), por lo que la impresión era la de estar leyendo una "novela" profusamente ilustrada. A ese aspecto formal se unía también la intención de ofrecer historias completas y cerradas (aunque se publicaran inicialmente por entregas, como creo que fue el caso de BLACKMARK), alejándose así de la serialización perpetua impuesta por el formato comic book, y se añadía una cierta ambición de trascender el estricto marco infanto-juvenil donde ya había quedado atrapado el medio en USA por aquellas fechas.

Con posterioridad, el término se utilizaría para designar la vía abierta por Eisner con su A CONTRACT WITH GOD (CONTRATO CON DIOS, Norma) y los trabajos de Steranko -RED TIDE; OUTLAND (ATMÓSFERA CERO, Eurocómic)- y, dadas sus concomitancias con el formato álbum extendido en Europa (en Francia, principalmente) y la idealización que del mercado europeo siempre han tenido los yankees, acabaría extendiéndose a cualquier trabajo publicado de forma unitaria en formato "libro", ya fuera rústica o cartoné, y con un cierto hálito de "adulto" o de calidad de producción superior a la ordinaria (léase "pintado"), para verse finalmente desleído y pervertido definitivamente por las "novelas gráficas" de Marvel y DC en los años 80.

Más o menos."


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Sí, BLACKMARK es de 1971. Y la acaba de editar Norma en castellano. Ahí va una página de la edición en inglés:


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