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miércoles, septiembre 05, 2007

PIRATAS (Y NO DEL CARIBE)

Pura Campos es la propietaria de SUS derechos de autor y de los derechos intelectuales sobre la serie “Patty´s World” (En España “Esther y su Mundo”). Pues Pura Nunca firmó un Contrato por el que cediese a IPC Magazines dichos derechos. Por ello, tampoco IPC puede legalmente registrar con su copyright los trabajos de Pura Campos.
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Antonio Martín, acerca de los derechos sobre ESTHER Y SU MUNDO (PATTY'S WORLD). Sigue leyendo en Entrecomics

lunes, agosto 20, 2007

ESTHER Y SU MUNDO

[Antonio] Martín comenzó congratulándose de la salida al mercado español de la serie, después de dos años de negociaciones con la editorial británica que posee los originales de Pura Campos. De hecho, finalmente no se ha podido llegar a ningún acuerdo con dicha editorial (o más bien, con DC o su filial británica, que es quién la compró tras su quiebra), ya que pretendían firmar un contrato en el que no se reconocía el copyright de la autora, y la edición española se ha realizado a partir de las páginas escaneadas de la edición de Bruguera. Aunque desde Glénat han aludido constantemente a las leyes internacionales sobre copyright, los poseedores de los originales se escudan en las leyes británicas para respaldar su negativa a ceder los originales, y Martín recordó que el caso de Pura Campos sólo es uno entre muchos, y que en alguna oficina o almacén de Londres hay almacenadas infinidad de páginas de autores españoles como José Ortiz, Luis Bermejo o Jesús Blasco que nunca fueron devueltas a sus autores.

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(boceto de portada para el segundo volumen de la serie LAS NUEVAS AVENTURAS DE ESTHER, de Carlos Portela y Purita Campos)

domingo, julio 08, 2007

LOS DERECHOS DE SANCHIS (Y 2)

Muy buena noticia, sí señor. Seguro que esos 100 milloncetes de las antiguas pesetas (si finalmente los cobra, esperemos que sí) le significarán una buena alegría que el hombre está ya bastante mayor (75 años, si las matemáticas no me fallan), y que al menos pueda disfrutarlo en su vejez.

Ahora lo suyo sería que algun editor (aunque fuera con la ayuda de los familiares del mismo autor, con parte de esa indemnización), reeditara al menos una selección de la obra de Sanchís (yo Pumby no lo llegué a pillar, pero sí recuerdo su Robin Robot). Al menos que quede para las bibliotecas públicas, como parte destacable de nuestra cultura historietística que es, y como merecido homenaje para Sanchís, ahora que todavía está a tiempo de disfrutarlo.
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José Antonio Serrano, en los comentarios a esta noticia

miércoles, julio 04, 2007

LOS DERECHOS DE PUMBY

Los de Sanchis, vaya. Esta noticia de El País (Valencia) se me pasó el otro día, la he encontrado ahora:

El Tribunal Supremo ha reconocido los derechos sobre el dibujo y el personaje de Pumby a su autor José Sanchis Grau (1932), dibujante y guionista. Concluye así un largo proceso iniciado por el propio Sanchis que en los años 90 puso dos demandas: una contra Jorge García y la empresa Reseaching and Artistic Creation, que habían registrado "por su cuenta el nombre y el dibujo de Pumby"; y la segunda contra los herederos de Juan Bautista Puerto (antiguo dueño de la Editorial Valenciana) que en mayo de 1953 "habían registrado, sin mi permiso, la marca Pumby", según una nota del autor. El Supremo desestimó en abril el último recurso de casación presentado. La indemnización por el daño moral se elevó a 600.000 euros.
(...) Sigue leyendo

domingo, octubre 01, 2006

GAGO Y LOS DERECHOS DE AUTOR

Pero volvamos a lo ocurrido con "El Guerrero del Antifaz". En 1946, dos años después de su aparición, el editor Juan Puerto Belda presenta un dibujo de Manuel Gago en la Propiedad Industrial y registra a su nombre el personaje y su imagen sin que, al parecer, su creador supiera nada al respecto. El historietista ganaba entonces seiscientas pesetas por cuadernillo terminado. En 1947, el dibujante firma un contrato con el editor, a propuesta de éste, por el que recibía mil doscientas pesetas por cada ejemplar realizado, con la condición adicional de que trabajara en exclusividad para Editorial Valenciana. Pocos años después, en 1949, el editor propone un nuevo contrato a Manuel Gago por el que, a cambio de un aumento en su remuneración por cuadernillo acabado, que pasaría a tres mil pesetas, el dibujante cedía la propiedad literaria y artística de todos los trabajos realizados para la Valenciana hasta entonces. El convenio tenía también una curiosa cláusula: la empresa se comprometía a "proporcionar trabajo continuado al señor Gago, siempre que él mismo tuviese, a juicio del editor, la suficiente calidad y esmero".

Desde hace ya bastantes años, la familia Puerto, beneficiaria de Editorial Valenciana, y los herederos de Manuel Gago, están litigando por los derechos de autor de este último. En primera instancia, un juez da la razón a la familia Gago estimando mala fe en el registro de la revista "El Guerrero del Antifaz" ya que, "aunque existían unos contratos, aquellos sólo autorizaban la cesión de la propiedad de cada cuaderno y derechos de edición de la colección". Ahora, la Audiencia Provincial de Valencia, en un reciente fallo, entiende que no hubo mala fe por parte del editor, indicando que entonces era obligatorio registrar la marca en la Propiedad Industrial y añadiendo luego que, hasta el momento de su muerte, Manuel Gago no había realizado ninguna reclamación al respecto. El magistrado subraya, por otra parte, la existencia de los dos contratos anteriormente mencionados en los que el historietista cedía "la propiedad literaria y artística de los cuadernos y colecciones", destacando igualmente la gran diferencia de precios entre ambos acuerdos por los que se denotaba "sin duda, el gran éxito obtenido por la colección".

Hasta aquí, un breve resumen de los hechos históricos acontecidos. Ahora toca dar, una vez más, mi opinión al respecto.

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Manuel Darias, hoy en Diario de Avisos. Su artículo continúa aquí