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sábado, octubre 04, 2008

THE NEW YORKER FESTIVAL


En el programa de este festival, que se está celebrando ahora mismo en, obviamente, NYC (3, 4 y 5 de octubre), hay participación de dibujantes y autores de cómic junto a escritores o cineastas. Por ejemplo, Art Spiegelman, que tiene una charla a las 16:30 (hora local) hoy sábado. O Charles Burns y Lorenzo Mattotti, que hablarán de su participación en la película FEAR(S) OF THE DARK, imagen de arriba, moderados por Françoise Mouly. O las master classes que impartirán mañana dos dibujantes habituales de la casa, me refiero al New Yorker: Barry Blitt y Steve Brodner. Programa.

(gracias, jmm)

sábado, noviembre 10, 2007

JAM SESSION


Esto es lo que sucede cuando varios historietistas tocan juntos: Charles Burns, Robert Crumb, Art Spiegelman, Peter Poplasky y Aline Kominsky. Tres páginas publicadas en SELF-LOATHING COMICS #2, 1997.

miércoles, octubre 10, 2007

EL MUNDO PERFECTO TAMBIÉN APESTA

TRES AUTORES DE CÓMIC DENUNCIAN LAS CICATRICES ENFERMAS QUE LA SOCIEDAD NORTEAMERICANA TRATA DE ESCONDER COMO SEA

Hay tres dibujantes que se dedican a aguijonear el lado bonito de las cosas. Porque no les gusta nada y porque les parece que huele demasiado bien. Tres mosqueteros de lo crudo que quieren acabar con esa obsesión por ocultar las cosas desagradables. Las cosas que no nos gustan están ahí. Aunque no queramos verlas.

Con tratamiento tremendista y cierta huella pesimista, Charles Burns (Washington, 1955) pervierte la estética de los años 50, sus valores y sus costumbres para rematar la imagen de la normalidad.

Adolescentes sin fe

¿Problemas? ¿Qué problemas? Aquí nunca pasa nada malo. Aquí lo que molesta está bajo la alfombra. Pues Burns la levanta y sonríe sardónico, se va a poner las botas. Su obra definitiva es Agujero Negro (La Cúpula), un lugar sin salida, sin referencias y sin esperanzas. El agujero negro que ha dibujado Burns se lo come todo, sobre todo, si sabe a felicidad forzada (esa americana de coche, bandera y playa).

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Hoy en la sección de Culturas de Público, artículo de Peio H. Riaño sobre AGUJERO NEGRO, de Charles Burns, ODIO, de Peter Bagge, y DAVID BORING, BOLA OCHO y ICE HAVEN, de Daniel Clowes.

jueves, julio 26, 2007

miércoles, abril 25, 2007

DE NUEVO EN EL AGUJERO NEGRO

La nueva edición de AGUJERO NEGRO parece significativa por dos cosas: uno, supongo que no deben ir mal las ventas de un material tan sublime, y más después de haber aparecido reseñado en tantos medios. Bravo pues por la música, que nos hace mágicos. Dos, esta edición viene ya en tapa dura, otro aliciente para hacerse con ella.







Más sobre AGUJERO NEGRO y su autor:

UN BOSQUE Y DETRÁS UN MAR
LA PIEL BAJO LA PIEL
MISTERIOS DE LA CARNE
EN EL LADO OSCURO DE LA VIÑETA

miércoles, noviembre 29, 2006

MIEDO AL NEGRO


No es una película sobre el racismo, no...
Es un proyecto de animación que tiene un montón de nombres interesantes...
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Lo dice Javier Olivares en un mail que me acaba de enviar (¡gracias!) avisándome de esto. Y TAN interesantes que son esos autores que han intervenido en el proyecto, de este lado del océano y del otro: Blutch, Charles Burns, Dupuy y Berberian, Mattotti, Jerry Kramsky y otros. En la web de PEUR[S] DU NOIR puede verse el teaser y bastantes cosas más.

miércoles, septiembre 27, 2006

BURN, BABY, BURN

Se trata de una obra que considero definitiva en muchos aspectos. Estoy realizando un esfuerzo importante con esta obra. La serie constará de trece episodios, cerca de cuatrocientas páginas, en las que podremos ver la evolución física de unos personajes afectados por una afección, la “plaga joven”, que desfigura sus físicos de manera monstruosa. La evolución narrativa de la serie y el desarrollo de la enfermedad que experimentarán los protagonistas será paralela. Probablemente, Agujero Negro sea la obra más ambiciosa que he realizado hasta el momento.

La transformación del cuerpo humano es una constante dentro de tu obra… ¿Qué persigues con este tema?

Este tema siempre me ha parecido interesante como introductor de otros muchos. Por una parte, me permite reflejar de una manera específica y visual lo deforme y horrible que a veces esconde el ser humano en su interior, a través de sus comportamientos y motivaciones. Por otra, es una manera más de simbolizar cambios reales que sufre la persona a lo largo de la vida, como es la adolescencia, un periodo en el que tu cuerpo sufre transformaciones que, en el momento, te resultan horrorosas e incomprensibles. Explorar estos temas de una manera distinta me resulta interesante.
(...)

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Así comienza una entrevista que Alex, Culpable y Perdedor, hizo a Charles Burns en 1999. La cosa sigue aquí, y no tiene desperdicio.

domingo, septiembre 24, 2006

LA PIEL BAJO LA PIEL

“Te diré una cosa: si yo tuviera un aspecto acorde a cómo me siento interiormente, te aseguro que no querrías sentarte a mi lado”, me respondió, ya casi al final, cuando le entrevisté para esta revista (Rockdelux 222, octubre 2004). Fue uno de los pocos momentos en que ambos nos reímos, a pesar de que yo tenía la sensación de que no hablaba en broma. Porque la frase resumía la esencia del hombre y de su obra.

Charles Burns (Washington DC, 1955) ha estado interesado en los cómics, en leerlos y en hacerlos, desde que era un chaval. Su padre fue quien le inculcó el gusto por los tebeos, pues tenía la casa llena de ellos. Viejas tiras de prensa norteamericana, tebeos de terror de la editorial EC, la revista `MAD´ de Harvey Kurtzman y álbumes de “Tintín” fueron el alimento infantil de Burns; algo más tarde llegarían las películas de miedo de serie B, la novela negra y los cómics underground. Cursó Bellas Artes en la universidad y pronto contactó con Art Spiegelman, quien por entonces, 1981, comenzaba a editar la revista de cómic experimental `RAW´. Burns rápidamente empezó a publicar en ella historietas con una línea clara, fría y acerada, en la que ya puede reconocerse su característica precisión; algunas de ellas han sido recogidas en dos recopilatorios publicados por La Cúpula, “Big Baby” y “Skin deep”. Son historias que evidencian su temprano talento y que podemos emparentar con ciertas obsesiones temáticas de Kafka o de Cronenberg, aquí revestidas bajo otras formas e imágenes, a menudo sacadas del cine de ciencia-ficción de serie B de los cincuenta. La mutación y la enfermedad como metáforas sobre la verdad que anida en nuestro interior, en relatos cuyo distanciamiento narrativo oscila entre lo cruel y lo irónico: parásitos monstruosos que crecen pegados a su anfitrión humano, relaciones sexuales que provocan mutaciones, novias-insecto depredadoras que utilizan a sus novios como incubadoras humanas, plagas que sólo se contagian a los adolescentes.

Casi simultáneamente, Burns empieza a publicar en la revista `Heavy Metal´ su serie “El Borbah” (La Cúpula), inspirada por el periodo en que el autor vivió en California y protagonizada por un luchador mejicano de lucha libre, adiposo y chabacano, que “resuelve” casos detectivescos a guantazos. Junto a su ya habitual gusto por los freaks surrealistas –en cuyo diseño Burns es un especialista con un estilo único-, el autor insiste en el empleo deliberado de clichés e imágenes estereotipadas de la cultura basura como herramienta de trabajo para escarbar en los arquetipos humanos universales. El tono es aún tan paródico que impide ver el bosque, pero el camino está ahí y más adelante dará sus frutos.

Su residencia temporal en Europa también contribuye a forjar su carácter como artista. En 1982 se muda a Roma con su esposa, y desde allí entra en contacto con el grupo Valvoline, con dibujantes como Mattotti, Igort o Mattioli; en esa salsa italiana, Burns, afirmó, pudo contemplar a su país desde una perspectiva diferente y distanciada. De vuelta a su patria, realiza desde mediados de los ochenta una tira de prensa –que llegó a publicarse en veinte periódicos- donde serializa trabajos como “Dog days” o “Burn again” (incluidos ambos en el recopilatorio “Skin Deep”). Si el primero es una pesadilla irónica protagonizada por un pobre tipo al que le han transplantado un corazón de perro, y como tal se comporta a veces, “Burn again” es algo más serio. “Quería hacer una sátira sobre el `merchandising´ religioso y los cristianos fundamentalistas de Norteamérica”, explicaba Burns
en Rockdelux 222. Pero “Burn again” es bastante más que eso. Aunque la ironía siga presente, y de un modo más desgradable y cruel que nunca, la historia del predicador Bliss Blister es puro tormento, un relato febril alimentado con el combustible de la culpa y de los traumas infantiles del protagonista; de entre esas llamas, surge un Burns más intenso y emocional, dotado de un pulso narrativo abrasador. En cambio, en las posteriores historietas protagonizadas por el niño freak Big Baby (incluidas en el citado tomo homónimo, “Big Baby”), los premeditados clichés de serie B no siempre son capaces de revelar verdades humanas. Es el caso de “El club de sangre”, una historia de campamento de verano con fantasma incluido que luego inspiró estéticamente el film “El espinazo del diablo” (2001, Guillermo del Toro).

Burns también ha demostrado una faceta destacada como ilustrador. Si durante su estancia en Italia ya publicó en revistas de moda, desde entonces sus ilustraciones han sido reclamadas por medios como `The New Yorker´, `Time´, `Rolling Stone´ o MTV. También ha realizado el diseño de decorados y trajes para una adaptación sui generis del ballet “El cascanueces” de Tchaikovsky, e ilustrado la portada del álbum “Brick by brick” (90) de Iggy Pop, un encargo que Burns disfrutó como el fan de The Stooges que desde siempre es.


Sin embargo, su vocación como historietista le lleva en 1995 a embarcarse en los doce números de “Agujero negro” (La Cúpula; en Estados Unidos han sido recopilados por Pantheon Books en un solo y espectacular libro). Sublimados los recuerdos de su infancia en “Big Baby”, ahora le llega el turno a su adolescencia. Igual que su dibujo ha ido ganando con los años en masas de negro y perdiendo rasgos caricaturescos para acercarse al realismo, en esta historia ya no hay ironía ni distanciamiento. Hay sobre todo intimidad, miedo y oscuridad, y un refinado intento de captar el misterio del mundo mediante la evocación de sensaciones y emociones muy concretas. Y es tal la exactitud y depuración que, a estas alturas, ha logrado Burns con su lenguaje gráfico y narrativo, que ha podido coronar su cima con éxito. “No quiero olvidarte. No quiero volverme vieja y estúpida y… Recordaré la vez que estuvimos aquí juntos. Cuando éramos jóvenes y tú eras mío. Lo recordaré. Te lo prometo”, piensa una joven, mientras cava un pequeño hoyo en la playa y entierra la foto de su novio ya perdido para siempre.


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Ya que estamos con Burns, un artículo que publiqué en ROCK DE LUX en diciembre de 2005. Porque AGUJERO NEGRO no merece pasar desapercibido y sí reconocido como lo que es. ¿El mejor tebeo de la última década? Estamos en el cuadradito del post anterior.

UN BOSQUE Y DETRÁS UN MAR

Durante diez laboriosos años, Charles Burns ha escrito y dibujado las 368 páginas de Agujero negro. El mundo ha cambiado mientras él lo hacía, empezando por el mundo del cómic adulto americano, donde triunfaban en 1995 los “comic books de autor” y donde ahora imperan los “libros estilo novela”. Sin planearlo, Burns empezó el viaje en el primer tren y ha llegado a destino a tiempo de coger el segundo. Pero por mucho que haya cambiado todo, Agujero negro ha sido fiel a sí mismo, increíblemente coherente si se tiene en cuenta su largo periodo de elaboración: no acusa altibajos estilísticos ni temáticos. Es así porque Agujero negro es una obra de madurez, que revela que todo lo que había hecho Burns antes era sólo el camino que llevaba hasta ella. Un aprendizaje para que por fin pudiera hacer lo que siempre había querido hacer.

Dice Burns que “es obvio que prácticamente todas mis historias giran una y otra vez en torno al descubrimiento de lo que hay más allá de la superficie” (entrevista con Óscar Palmer en U #17, 1999). Ésta y otras constantes del universo de Burns han sido identificadas desde hace años por la crítica: la cita a las subculturas pop, la iconografía comercial de los 50, la obsesión temática por la adolescencia, la enfermedad, la deformidad y la alienación. No es de extrañar que 'The Comics Journal' describiera Agujero negro como “pesadilla lynchiana”. Sin embargo, en lo primero que pensamos si aislamos una viñeta de Agujero negro, es en Lichtenstein. No es casual, pues como Lichtenstein, Burns nunca ha representado el mundo, sino las imágenes del mundo. Burns procesa imágenes procesadas. Pero si antes lo hacía con gusto por lo bizarro y empapado de ironía, en Agujero negro introduce el factor autobiográfico, de modo que aunque el tebeo sigue preñado de metáforas visuales fantásticas, horrores de la carne y crímenes atroces, los personajes viven experiencias que pertenecen al terreno de lo íntimo. Al final, el sabor de la cerveza, el vértigo de la droga, el temblor húmedo del sexo, el sonido nuevo de Bowie y de Emerson, Lake and Palmer en esta small town anónima de 1974, pertenecen a la adolescencia de Burns, y el lector percibe las sensaciones vivas y reales, aunque no le lleguen directamente, sino filtradas por un agujero negro que sirve de orificio de entrada y salida, de artefacto de placer y dolor, de llave de vida y de muerte. Un agujero negro que es, sobre todo, un bosque y detrás un mar.


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Una reseña sobre AGUJERO NEGRO (La Cúpula), escrita por Santiago García y publicada en la revista ROCK DE LUX en diciembre de 2005. Otra reseña (en realidad no es tal reseña, me avisan en los comentarios) sobre el mismo tebeo, en clubcultura.com (gracias por el enlace, Sebas).

jueves, agosto 31, 2006

LA CONEXIÓN PARIS


Una página de Charles Burns de 1987, de su historieta CONTAGIOSO (que, por cierto, prefigura la plaga adolescente que Burns usaría más tarde como excusa argumental en AGUJERO NEGRO).

Y ahora veamos otra.



Es una página dibujada por Sheldon 'Shelly' Moldoff y entintada por Charles Paris, de los tebeos con los que no por casualidad creció Charles Burns (Washington DC, 1955). La página procede de BATMAN # 155, publicado en 1963.

viernes, agosto 25, 2006

BURNS BY BURNS

Es una parte del telón de fondo, pintado a mano por Charles Burns, para el Tour BRICK BY BRICK de Iggy Pop. Recordemos que en 1990 Burns había ilustrado la portada del disco homónimo de La Iguana. El telón está a la venta en eBay (visto en el blog de Fantagraphics).

viernes, junio 16, 2006

MISTERIOS DE LA CARNE

La edición en un recopilatorio de “El Borbah” -publicado por La Cúpula, como toda la obra de Burns en castellano- sirve de excusa para charlar con su autor. Charles Burns (Washington DC, 1955) es uno de los historietistas más reputados e influyentes de las últimas dos décadas: admirado por autores como Daniel Clowes y Miguel Ángel Martín, Burns ha creado escuela con sus historietas de terror psicológico sobre extrañas enfermedades y deformaciones de la carne; historias en formato pop a las que aplica un tratamiento narrativo aséptico y simbólico que apela al inconsciente.

Como una suerte de Roy Lichtenstein bizarro, su dibujo de inhumana perfección plasma unas metáforas tan inquietantes como las abundantes masas de negro que pueblan sus viñetas. Y tras una carrera como la suya, seguro que Burns sabe decirnos qué hace único al cómic. ”Es un medio muy intimista, como la literatura. También es un modo de expresión único por su combinación de palabras e imágenes. Hay cosas que no puedes expresar en las películas porque son muy lineales, pero tampoco en los libros, porque no tienen imágenes. La representación visual de ideas es muy distinta a su representación escrita, lo mismo que son muy distintos los modos en que la mente decodifica imágenes y palabras”.

Burns también ha trabajado como ilustrador para medios como `The New Yorker´, `Time´ ,`Rolling Stone´ o MTV. Suya es también la portada de algún disco célebre, como la del “Brick by Brick” (1990) de Iggy Pop. “Recibí una llamada de Virgin Records pidiéndome que les mandara muestras de mi trabajo, y por experiencia enseguida pensé que aquello iba a ser una pérdida de tiempo, porque eso significaba que no tenían claro lo que querían. Mientras hablaba con el tipo, me preguntaba si mandarles o no mi portafolio, y justo entonces me dice que la portada es para Iggy Pop. Yo, que soy fan de The Stooges de toda la vida, le dije: `OK, mañana mismo tienes ahí mis muestras´” (risas). Iggy pop le envió a Burns una maqueta del disco; tras escucharla, dibujó las imágenes que le sugerían las canciones. "Cuando tuve algo, me fui a Nueva York. Allí estaba yo, con mi carpeta debajo del brazo, caminando muy contento hacia el apartamento de Iggy Pop -gesticula cómicamente-. Y cuando llego, me encuentro a Allen Ginsberg haciendo fotos a Iggy. Imagínate el cuadro: `¿Eh? ¿Iggy Pop? ¿Allen Ginsberg? ¿y yo aquí con ellos?´. Entonces le enseñé la portada a Iggy, y él se rió, con lo cual supe que todo iría bien. Ginsberg acabó sacándome fotos a mí.”

Aprovecho para preguntarle por sus gustos musicales. ”Me gustan muchos estilos de música, no soy el tipo de persona que dice: `oh, sólo me gusta la música de los primeros setenta y ya está´. De los grupos de ahora me gustan mucho Arab Strap –lo pronuncia de manera afectada, como autoparodiando su buen gusto–. Los vi tocar en un pequeño club de Filadelfia y me encantaron”.

A continuación le planteo un cuestionario sobre los temas más recurrentes de su obra, que él responde aludiendo casi siempre a su serie “Agujero negro”.


LA ADOLESCENCIA Y LOS ESTEREOTIPOS

“La adolescencia es uno de los períodos más tumultuosos y difíciles en la vida de cualquiera, y personalmente he querido sacármela de dentro con 'Agujero Negro'”. Quizás por eso sus personajes son ahora más tridimensionales y realistas, frente a los estereotipos caricaturizados de trabajos anteriores. “En muchas de mis historias jugué con clichés de la cultura pop que me resultaban muy graciosos. Aún creo que lo son, y también que se pueden revelar verdades profundas a través de ciertos estereotipos. Pero para 'Agujero negro' quería una historia con personajes más construidos psicológicamente. Quería crear en el lector una experiencia emocional y sensorial”. Tampoco hay ya ironía ni distanciamiento. ”Sí, necesitaba cambiar. Veo el mismo cambio en otros autores a los que admiro, como Dan Clowes, que también al principio jugaba mucho con la ironía, pero ya no. Quizá hay una evolución en el tipo de historias que queremos contar, más introspectivas. De todos modos, mi mujer dice que a ver si cuando acabe 'Agujero negro' hago algo divertido de nuevo. Cree que es una historia demasiado oscura y depresiva, que estoy escarbando demasiado en mi interior.“

EL SEXO COMO FUENTE DE ANGUSTIA

"Supongo que eso también tiene que ver con la adolescencia, cuando estás intentando definir tu identidad como persona. Uno de los temas de 'Agujero negro' es la polaridad entre una idea muy romántica e idealizada del amor y, por otro lado, la pura atracción sexual. Creo que el amor adulto consiste en aceptar a la otra persona como alguien humano, con sus defectos, y no como el ser perfecto que has idealizado románticamente”.

MUTANTES Y FREAKS

“Podría haber contado la historia de 'Agujero negro' sin nada anormal, sin la epidemia ni las mutaciones, pero preferí hacerlo así. Supongo que son manifestaciones físicas de los sentimientos típicos del adolescente: la inseguridad, sentirse avergonzado de uno mismo, el miedo al mundo, mudar de piel como deseo de cambiar y ser otro... No lo sé, intento no analizar las imágenes que me vienen a la cabeza. Supongo que cuando era joven me sentía muchas veces un 'freak' , y aún me pasa un poco. Por eso para mí tiene sentido mostrar ese sentimiento”. Y añade: “Te diré una cosa: si yo tuviera un aspecto acorde a cómo me siento interiormente, te aseguro que no querrías sentarte a mi lado.” Nos reímos, pero no creo que lo haya dicho en broma. Para acabar, le pregunto por otro de sus temas predilectos.

LA ALIENACIÓN

“La verdad es que empiezo a sentirme como si estuviera en el diván del psicoanalista. En realidad prefiero no explicar demasiado mi trabajo porque entonces pierde el interés.” Se rompe el misterio, le digo. "Exacto”.


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Lo anterior es una entrevista a Charles Burns que hice en 2004 para la revista Rock De Lux; fue grabada durante el Salón del Cómic de Barcelona de ese año. La recupero ahora aprovechando que La Cúpula acaba de recopilar en un solo tomo su obra maestra, AGUJERO NEGRO. Como me decía hace un rato un amigo, "no sólo es el mejor tebeo que he leído últimamente, es, además, uno de los mejores que he leído en mi vida." Lo suscribo.

domingo, junio 04, 2006

CULTURA Y OCIO DE ESTE PAÍS

En el tomo que se vende hoy con el diario EL PAÍS, el de la colección sobre la Memoria gráfica de la España del siglo XX, dedicado este domingo a Cultura y ocio (III), aparecen algunas fotos con historietistas y editores de cómic. Subo un par de ellas, la primera es del equipo de redacción e historietistas de la revista EL VÍBORA (Barcelona, 1981); la segunda es una foto de José Luis Martín, creador de ¡DIOS MÍO! y editor de EL JUEVES (Barcelona, febrero 2006). Ojo a los textos, pueden leerse si pincháis en la imagen para ampliarla.




La tercera foto es de Josep María Berenguer, editor de EL VÍBORA, trasladando dos figuras con personajes de Charles Burns y Miguel Ángel Martín durante el Salón del Cómic de Barcelona de 2001 (foto de Tejederas); la cuarta es de Francisco Ibáñez firmando en la Feria del Libro de Madrid, junio de 2000 (foto de Gorka Lejarcegi).


sábado, noviembre 05, 2005

TIGRES, LEONES...

Hace tres posts defendía la posibilidad de comparar, de igual a igual, el nivel artístico de alguno de los mejores tebeos publicados en España este año (ojo, cinco o seis como mucho de mi lista, no esa lista completa) con el de las mejores películas estrenadas aquí en 2005. Y, en algunos casos, ganan los tebeos. Se pongan como se pongan los Guardianes de La Palabra.

Pero esta afirmación, para que no se quede en simple boutade, hay que argumentarla. Así que me hago un mad mix de mí mismo basado en los comentarios que ya vertí en el cuadradito, y vamos a ello. Juguemos, como los niños pequeños, a ver quién es mejor, a comparar lo que no hace falta comparar, por puro orgullo vanidoso. A ver quién la tiene más grande.

...TODOS QUIEREN SER LOS CAMPEONES...

Tomemos como ejemplo de mi lista a RUBIA DE VERANO, de Adrian Tomine (La Cúpula), un tebeo que está mejor escrito y transmite mucha más chicha que la mayor parte del cine indie USA del año pasado y de éste. Y desde luego, más que FLORES ROTAS y LOST IN TRANSLATION juntas, ya que, eso me parece, la comparación viene a cuento. De hecho, yo diría que las mejores historias de Tomine no tienen nada que envidiarle a un buen relato corto de Raymond Carver. Y eso no quiere decir que Tomine le imite, hablo de parecido nivel artístico, no de similares estilos. De construcción de escenas y de personajes, de diálogos, de elipsis, de temas y de capacidad para tratar esos temas con la hondura y los matices de los mejores escritores -de literatura digo- contemporáneos. Y todo eso lo consigue Tomine con sus propias armas, las de la historieta, sin imitar el lenguaje literario, sin escribir largos y "buenos textos literarios".

Tomemos otro ejemplo de la lista. ISAAC EL PIRATA 3, de Christophe Blain (Norma). Desafío a quien quiera a comparar cómo están escritas las escenas de sexo y amor (o ambos a la vez, depende del caso) que aparecen en este álbum con el libreto de las escenas de amor/sexo de cualquier película de 2005 que las tenga. Desde luego, las de Blain son muy superiores a las de films como FLORES ROTAS o ENTRE COPAS, que ya las quisieran para sí. Así lo veo yo, sin sobrevaloraciones absurdas. Que para rajar de tebeos (o de películas) que me parecen malos, me basto yo solito. Es que, de hecho, el guión entero de este tebeo resiste la comparación con el de cualquier película actual. Dicho no por mí, sino por un guionista de cine profesional, que se quedó maravillado cuando se leyó este tebeo.

(montaje de viñetas de ISAAC EL PIRATA 3, hecho con dos viñetas consecutivas y una tercera sacada de otra página)

Pero, para muestra, un botón. Página 12 de ISAAC EL PIRATA 3, pinchen para ampliarla y leerla:


También podemos jugar a comparar la construcción del guión y la densidad dramática que tienen LOST IN TRANSLATION (mejor película de 2004, según muchos), EL AURA (2005) o FLORES ROTAS (2005), con la construcción y densidad dramática que consiguen AGUJERO NEGRO, EL FOTÓGRAFO o ISAAC EL PIRATA 3.

AGUJERO NEGRO (La Cúpula) es, verdaderamente, lo mejor que ha firmado nunca Charles Burns. Y, puestos a comparar con David Cronenberg, con el que siempre ha presentado ciertos puntos en común (esa fijación temática por la "enfermedad" y la "mutación" como metáforas), pues diré, sin exagerar lo más mínimo, que Burns le ha superado artísticamente, a juzgar por las últimas películas del director canadiense.

Sólo hay que leerse AGUJERO NEGRO para comprobar la capacidad poética y simbólica de Burns para hablar de temas humanos verdaderamente profundos, y hacerlo además desde un lenguaje visual y metafórico absolutamente personal, sin parangón al de ningún otro autor ahora mismo, y no me refiero sólo al cómic. Una capacidad para alcanzar profundidad, síntesis, abstracción y universalidad desde lo particular, todo a la vez, con una exactitud evocadora digna de los mejores escritores literarios. Y todo ello, de nuevo, desde el lenguaje del cómic, es decir, mediante combinación de texto e imagen, montaje de viñetas, puesta en página. A mi entender, este tebeo ha pasado ya a la categoría de clásicos del cómic, y como tal será recordado dentro de unos años.

¿Qué no me creen? Pinchen, pinchen:





Por su parte, EL FOTÓGRAFO (Glénat) no es ya que abra una nueva vía formal por la combinación de viñetas y fotografías, es que hay que leerlo para creerse lo bien que está escrito el guión de Emmanuel Guibert (basado en las historias reales de Didier Lefèvre). Vaya escenas, vaya diálogos. Y cómo está "dirigido" luego ese guión por el dibujante Guibert, claro. Su puesta en página, planificación, etc. Todo esto sin atender al dibujo en sí mismo, sino a la construcción, al guión, a las escenas. Si quieren más Guibert, prueben a ver si LA GUERRA DE ALAN (2 volúmenes hasta ahora, Ponent Mon) es malo también.

CARLITOS FAX (Eds. El Jueves), de Albert Monteys, también en mi lista, es, bajo mi punto de vista, el mejor tebeo español que se ha publicado en lo que va de año. Por calidad no sólo de dibujo sino de escritura y de construcción, por los gags tan originales y por el subtexto satírico que aborda de modo implícito, sin panfleto pero sí con mucha locura y surrealismo -como hacen los artistas-, los problemas de nuestra sociedad actual: da igual que la serie esté ambientada en un futuro caricaturesco y cómico. Y el guión de la mayoría de sus historietas tiene un nivel similar a un buen episodio de la serie televisiva FUTURAMA, tan justamente aclamada.

GENTE SIN COMPLEJOS

Ahora vamos a mi lista de cine, personal e intransferible. De acuerdo, OLD BOY es muy original y bastante memorable, PRIMER es como mínimo interesante y yo diría que muy buena, al menos a mí me asombró. Y LA GUERRA DE LOS MUNDOS (Spielberg), aún en su imperfección, me parece un peliculón cuyas "metáforas sobre la sociedad americana y el ser humano", por cierto, no han sido destacadas por la crítica tanto como sí en cambio ha repetido hasta la saciedad las que supuestamente posee UNA HISTORIA DE VIOLENCIA. Es la diferencia, supongo, de lo que esperamos de antemano (antes incluso de ver sus películas) de Spielberg y de Cronenberg.

Sigamos abajo por esa lista cinematográfica. AMERICAN SPLENDOR, la película, no está nada mal y a ratos es brillante, a pesar de ciertas frikadas autoconcescendientes propias de los peores tics del cine indie. Me refiero a su regodeo con lo freak por lo freak, como si fuésemos a reírnos de un circo de rarezas, y que no está en el tebeo puesto que quien lo escribe (Pekar) es un frikazo real; un regodeo con el mondo freako, en cierto modo, parecido al cine de Santiago Segura o a lo que hace el "gracioso" Javier Cárdenas con Pozí y otras pobres almas semejantes, ya en la tele, ya en el "cine" (F.B.I., FRIKIS BUSCAN INCORDIAR). Pero, claro, aquí está todo filmado con una reconocible y aplaudible estética indie.

Sin embargo, las mejores escenas de AMERICAN SPLENDOR, para mi gusto, son las que están sacadas del tebeo... junto a los videos del programa de David Letterman donde intervino el Pekar real, por supuesto, que son lo mejor de la película con diferencia.

Sigamos. SIN CITY es un intento de llevar el tebeo "literalmente" a la pantalla. ¿Y qué se ha dicho de la película, incluso la crítica más ilustre?
Porque resulta que todo lo que hay en el film, me refiero a la esencia, ya estaba en el tebeo de Miller. No es casualidad que la dirección esté cofirmada por él y por Robert Rodriguez.

Si hasta UNA HISTORIA DE VIOLENCIA es una adaptación de cómic que, por cierto, no me gustó. El cómic, digo. Aquí sí que la película supera al tebeo, y de largo. Lo he dicho, que conste.

Esto.... acabo de percatarme de hay tres películas que adaptan cómics que van a quedar, estoy seguro, en las listas de lo mejor del año de las más diversas publicaciones nacionales e internacionales. 3 películas, 3. Y podemos hablar de una cuarta, BATMAN BEGINS, que también, aventuro, va a quedar en esas listas a pesar de ser malísima. Un corta-pega sin pies ni cabeza de varias historias del cómic de este superhéroe. Principalmente de LA SAGA DE R´AS AL GHUL (Denny O´Neil, Neal Adams e Irv Novick, Planeta DeAgostini), una historia de los setenta que, aun dentro de su estrecho marco de obra de género pensada para un público juvenil, es muchísimo más coherente y lograda que esta película supuestamente "adulta". También hay abundantes "préstamos" (échenle la culpa a David S. Goyer, el guionista del film) de un tebeo de fino género negro del cual sólo pueden destacarse virtudes que no repetiré para evitar la pesadez de lo ya dicho y escrito mil veces: BATMAN AÑO UNO (Miller y David Mazzucchelli, 1987; Planeta DeAgostini). Sospecho que el hecho de que esta horrorosa película (qué guión, qué dirección) venga firmada por un "autor" (Christopher MEMENTO Nolan) puede tener "algo" que ver con las inexplicables buenas críticas recibidas.

Así que cuatro de las películas que van a estar, seguro, en esas listas de lo mejor del cine de 2005 son adaptaciones de tebeos. Qué casualidad, ¿no?

A todo esto, ¿quién la tiene más larga?
Es broma.

Sí, pero no tanto.
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PUNTUALIZACIÓN: ALFRED AL HABLA

"¿Cuatro adaptaciones de cómic, dice?
Ha debido contar mal.
Veamos...Sin City...Batman Begins...American Splendor...Una historia de violencia...
...y OLD BOY.
Sí, está basada en un manga.
En España lo publica Otakuland, creo."


Pues Alfred tiene razón, se me había pasado totalmente. OLD BOY, Garon Tsuchiya y Nobuaki Minegishi, Otakuland Eds.
O sea que son cinco.
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