Resumiendo mucho, yo creo que una cosa es que el cine pueda tomar elementos visuales del cómic e integrarlos en su gramática visual (como ya ha hecho con elementos del teatro, la pintura, el documental, la publicidad, la ilustración o el videoclip) y otra cosa es que el lenguaje del cómic pueda trasladarse tal cual a cine. Eso es imposible. Son medios muy diferentes. De hecho, en realidad a mí me parece que –sobre todo cuando la ves en una televisión y no en una gran pantalla- 300 parece una obra de teatro de presupuesto descomunal más que un cómic. Es un efecto inevitable del rodaje con croma. Con la idea de economizar tiempo de rodaje, se tiende a intentar resolver cuantas más escenas mejor utilizando un solo “tiro” para no tener que estar moviendo continuamente el decorado y el croma, y se nota. Aparte de los problemas visuales, otro importante está relacionado con algo que te decía antes: en un cómic cabe mucha menos historia que en una película, y luego pasan cosas como lo de 300, que todo lo que se cuenta en la película que no proviene del cómic, parece relleno. Al usar varias historias cortas, en Sin City no tuvieron ese problema. De todas maneras, yo como espectador disfruto mucho con este tipo de cosas. Me parece interesante que haya una nueva manera de hacer películas.
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El guionista de cine, televisión y cómic David Muñoz, entrevistado por José A. Serrano en Zona Negativa.