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domingo, enero 18, 2009

HOMO SAMPLER

Manel Fontevila y su búsqueda del chiste perfecto, con el "Mistetas" como modelo insuperable, ya está en los ensayos literarios. Concretamente, en HOMO SAMPLER. TIEMPO Y CONSUMO EN LA ERA AFTERPOP, un libro de Eloy Fernández Porta que ha publicado recientemente Anagrama en su colección de ensayo, Argumentos. Sin su permiso y haciendo honor al título de su libro, voy a "samplearle" un par de páginas a efectos ilustrativos :



Este ejemplo que utiliza Eloy Fernández Porta no es en absoluto puntual ni casual. Al contrario, todo el libro está plagado de referencias al cómic contemporáneo, digamos que de los años ochenta para acá, referencias usadas por el ensayista como ejemplos culturales para las teorías que pretende argumentar, o de las tendencias que quiere definir, analizar o criticar. Y, esto es lo más significativo, esas referencias están tratadas al mismo nivel y con la misma importancia que las citas al cine y la televisión, a la música pop y la narrativa literaria o la publicidad, además de por supuesto las esperables referencias de teoría estética y crítica cultural. Si se acude a la bibliografía y al índice onomástico final, uno no puede menos que sorprenderse al encontrarse entre los sospechosos habituales en este tipo de ensayos (los Baudrillard, Benjamin, Deleuze, Debord, Eco, Lacan, Zizek, etcétera) y cineastas, músicos y novelistas, a un montón de autores de tebeos, todos ellos citados y comentados previamente a lo largo del libro. Peter Bagge, Miguel Brieva, Chester Brown, Daniel Clowes, Gallardo, Mauro Entrialgo, Gallardo, el citado Manel, Max, Miguel Ángel Martín, Micharmut, Alan Moore, Frank Miller, Javier Olivares, Joe Sacco, Chris Ware, Dylan Horrocks, Mathias Schultheiss y otros que me dejo, la lista no es exhaustiva. 

El fenómeno es significativo porque representa un ejemplo palmario, otro más, de que las generaciones que han llegado o están llegando en los últimos años a los ámbitos institucionales y académicos -Eloy Fernández Porta (Barcelona, 1974) es profesor en la Universidad Pompeu Fabra- ya no manejan las viejas distinciones o escalafones a la hora de tratar con las más distintas manifestaciones culturales, ni siquiera en su forma de comentarlas. El libro de hecho parece que va a generar una cierta y muy saludable polémica en ciertos ambientes académicos, sobre todo, esto lo digo yo, en aquellos que no tienen ni zorra de las referencias a la "cultura popular" que maneja Eloy porque han vivido a espaldas de ella. Copio y pego de esta reseña universitaria:

"Nos encontramos muy probablemente ante uno de los libros más controvertidos del panorama ensayístico actual. Controvertido además por diferentes razones y en diferentes ámbitos. En primer lugar por tratarse de un ensayo acerca del muy discutible paradigma estético que ha surgido en respuesta a la condición social creada por el exceso simbólico que han provocado los medios de comunicación, definición que extraemos de su anterior Afterpop. En segundo lugar por estar elaborado en forma de pastiche o superposición de elementos que van desde la reflexión más profunda hasta el comentario más kitsch, cada uno de los elementos tratados siempre con la misma importancia ontológica. En tercer lugar porque lejos de ser una lectura fácil, al autor parece importarle muy poco la ignorancia del lector habitual que no tiene porque conocer este sinfín de referencias desordenadas. (...) Su caos y desorden no consiguen, a mi entender, cuajar para el disfrute del público, sin embargo su aparición supone una manera de abordar la obra ensayística de manera totalmente sorprendente. Su desplazamiento respecto al formato tradicional sólo puede que augurar nuevos movimientos en este sentido. Celebremos pues estos primeros pasos."

Hechas las presentaciones, voy a comentar muy por encima algunas de las referencias comiqueras manejadas en este ensayo de Fernández Porta, siquiera por recomendar su lectura porque el libro es muy ameno y, además de demostrar una gran erudición académica, es capaz de integrarla con muchas otras referencias culturales y plantear interrogantes de "rabiosa actualidad", valga el tópico. No solo eso, sus análisis son audaces y penetrantes, a veces muy convincentes, y a menudo verdaderamente divertidos. Sí, una de las intenciones declaradas de Fernández Porta con su libro, y una de sus virtudes, es la de hacer reír; doy fe de que conmigo lo ha conseguido en varias ocasiones. Véase por ejemplo su cachonda disertación sobre por qué tantas mujeres de hoy con clase y cultura se echan novios brutos y zotes, fenómeno que el ensayista ve en parte como una "crítica cultural" de esa mujer a su propio entorno de amistades. Para ilustrarlo pone de ejemplo cómo Peter Bagge reflejó el fenómeno en su serie ODIO (páginas 184 y ss. del libro), concretamente en la relación que hubo entre el cacho carne de Buddy Bradley y su novia culta y madura Valerie, comentario que aparece además ilustrado con una viñeta de Bagge.


Hay más viñetas a lo largo del libro, incluyendo la de Manel y otras de Max, Evan Dorkin, Gallardo, Clowes, Miguel Ángel Martín, Schultheiss o Chester Brown; incluso se reproduce una página entera de WATCHMEN. Más serio que lo de Buddy pero no menos interesante es el comentario de Fernández Porta sobre el ya estudiado otras veces "lado oscuro" de Disney, para el cual acude entre otras referencias a aquella historieta de Max que fabulaba sobre un encuentro entre Disney y Lovecraft. En otra parte de su libro, Fernández Porta saca a colación de su concepto de TrashDeLuxe al Drugos el Acumulador de Mauro Entrialgo, y también a EL INFORME G de Gallardo (un tebeo que Fernández Porta define como un "Grandes éxitos trash") y sus historietas irónicas sobre el coleccionismo de juguetes y otros fetiches baratos del pasado frente las obras artísticas admitidas académicamente (página 301). Antes, en las páginas 260 y ss., Porta ha analizado una historieta de Miguel Ángel Martín aparecida en la última etapa de El Víbora. Etcétera.

Dejando de lado de momento los ejemplos comiqueros, F. Porta parece ser uno de los que piensan que estamos ya en un momento cultural distinto al de la posmodernidad, y por eso mismo intenta descifrar las claves de esta nueva era, a la que ya denominó en su anterior libro Afterpop. Una de esas claves sería lo que él llama UrPop, un fenómeno "más allá del pop" que vendría a ser todo aquel producto cultural que, revestido de primitivismo, quiere defender lo "seudo original". Así y desde hace un tiempo, para ser moderno resultaría más importante parecer clásico que acudir a los lugares comunes del posmodernismo. La consabida sátira posmoderna que se aplicó a desmantelar las ilusiones de autenticidad modernas habría sido superada por esta tendencia UrPop, cuyas manifestaciones artísticas desmantelarían a su vez las "ilusiones de parodia posmoderna", satirizándolas y combinando los rasgos de los dos movimientos precedentes. "Se distancian del dramatismo moderno -pero sin rechazarlo del todo- y evitan caer en el simulacro posmoderno -si bien aprovechan sus virtudes cómicas" (página 46). 

Particularmente ingenioso resulta su concepto de RealTime como crítica frente al Tiempo(TM) que el sistema corporativo y mediático nos impone constantemente (un "presente continuo" generado por los media en la sociedad del consumo). Dos referencias más en este sentido a los tebeos, precisamente en el capítulo del libro dedicado al RealTime. Una es a los "discursos que permiten hablar de la condición actual" presentes en determinados cómics, como puede ser el psicoanálisis en el Batman de Miller, que Fernández Porta comenta de pasada pero da completamente en la clave al mencionar ese aspecto (página 148). Su referencia es brevísima y ocasional pero, aunque él no lo menciona -y no sé si lo sabe-, Miller efectivamente se ha referido en varias entrevistas y declaraciones a Joseph Campbell, demostrando conocer su teoría del monomito. Al fin y al cabo, el libro más famoso y leído de Campbell es EL HÉROE DE LAS MIL CARAS (1949), subtitulado precisamente PSICOANÁLISIS DEL MITO. Sobre esto quizás volveré en un próximo post porque creo que el tema lo merece, dado que Miller es el principal exponente en el cómic de creador que ha incorporado conscientemente a sus tebeos lo que Campbell denominó "viaje del héroe", un patrón argumental presente según ese autor en los relatos mitológicos de las más diversas épocas y culturas y a cuya estructura y significado psicoanalítico dedicó Campbell dicho libro. En el mismo capítulo del ensayo de Fernández Porta se refiere a otro de esos discursos en los tebeos que permiten hablar de nuestra condición actual, el que él encuentra en WATCHMEN. En su lectura personal, Fernández Porta parte del doble sentido de los vigilantes/relojeros del título para proponernos ver el tebeo de Moore y Gibbons como un discurso sobre "los guardianes de las horas":

"Si el ciudadano-consumidor es un hombre Swatch [se refiere a los relojes Swatch, sí], ¿quién pone el reloj en funcionamiento? El orden social así establecido puede definirse a partir del doble sentido de la palabra watch, "reloj", pero también "vigilar". El relojero como guardián: sin duda la referencia habrá traído a la memoria del lector la obra que mejor ha expresado esa estado de cosas: la serie de Alan Moore y Dave Gibbons Watchmen. Todo en esta novela gráfica gira alrededor de nuestro tema, desde su factura misma, a principios de los años ochenta, y en el contexto de una renovación integral del cómic de superhéroes cuya filosofía podría definirse como un intento de arrancar la figura del salvador de las brumas eternas e inmortales en que lo había situado Stan Lee y traerlo al ahora. Ese ahora implica la política contemporánea y la guerra fría, tema central en la obra de los vigilantes, pero también, los discursos que permiten hablar de la condición actual, como puedan ser el psicoanálisis en el Batman de Frank Miller o el arte contemporáneo en la Elektra de Bill Sienkiewicz".

---Inciso sobre un aspecto en el que discrepo, me refiero a que fue precisamente la Marvel de Stan Lee la que arrancó a los superhéroes de esa "bruma eterna e inmortal" en la que estaban sumidos previamente en el modelo dominante a finales de los 50, que era el de DC, o sea, el de Superman. Un modelo en el que, como advirtió Umberto Eco en sus ensayos de APOCALÍPTICOS E INTEGRADOS al analizar los "relatos imaginarios" de Superman que tanto le fascinaron, los superhéroes pertenecían a una atemporalidad mítica porque editores y autores no hacían avanzar la cronología de sus vidas a base de todo tipo de triquiñuelas narrativas: Superboy o el pasado de Superman que viaja al futuro, el Superman del "presente" que se encuentra con su pasado de Superboy en el futuro de la Legión de Superhéroes y, por supuesto, los relatos imaginarios donde se contaron infinidad de historias que "podrían haber sucedido" en la vida de Superman pero que "afortunadamente" no sucedieron (la muerte de Superman, su boda con Lois, etc.). 
Ese modelo, propio de una época aún muy temerosa del Comics Code, la de comienzos de la Edad de Plata, fue cuestionado y superado finalmente por la Marvel de Stan Lee durante los sesenta y primeros setenta. Marvel trajo a los superhéroes al presente de su tiempo y les hizo vivir no en ciudades imaginarias como Metrópolis o en Gotham City, sino en Nueva York. Los sucesos que ocurrían en sus tebeos empezaron a influir de verdad en sus vidas, a menudo de forma irreversible, y estos nuevos superhéroes empezaron a participar explícitamente en fenómenos de su época que acababan de ocurrir o que aún estaban ocurriendo en el mundo real mientras se publicaban los tebeos. No hay más que recordar los temas políticos que se tocaron en el Capitán América de los primeros setenta (el Watergate por ejemplo) o, en especial, el caso de Spiderman. Ahí, entre la segunda mitad de los sesenta y primeros setenta, pudimos ver desde motines carcelarios a problemas del abuso de drogas entre los jóvenes (la célebre trilogía de las drogas) y diversas manifestaciones de los movimientos juveniles antiautoritarios del momento (protestas universitarias, etc.). A raíz del éxito de Marvel, la rival DC, la misma editorial que curiosamente publicaría WATCHMEN en la década siguiente, fue aproximándose a ese nuevo modelo, más moderno y de mayor aceptación entre los jóvenes de la época. Fin del inciso---

Más apreciaciones de Fernández Porta sobre WATCHMEN:

"En el caso que nos ocupa la escritura de Moore construye el grupo de superhéroes como Cronos de nuestra era, cada uno de los cuales pugna por imponer a sus compañeros y a los civiles un sentido particulr del devenir. Dos inolvidables viñetas nos ofrecen el marco en que se desarrolla la historia. La primera, el reloj detenido dos minutos antes de la medianoche; la segunda, el relojero que tira los engranajes por la ventana. El primero es un reloj simbólico, y define el momento histórico de la peripecia: la crisis nuclear del momento álgido de la guerra fría. El segundo reloj es material y habla de la obsolescencia: el artesano vocacional que decide abandonar su trabajo en cuanto descubre la existencia de la energía nuclear.

Entre esas dos temporalidades los protagonistas pugnan por ser dueños del presente."


Le sigue un análisis del papel de los principales personajes de WATCHMEN en esa "lucha por el presente", que termina con el siguiente párrafo:

"Pero quizá el personaje más relevante de la obra sea Rorschach, niño traumatizado, matoncete outlaw y sociópata justiciero que patrulla la rúa, despachando violadores, repartiendo estopa y, en fin, ocupándose de los problemas de la gente real. De entre toda la superbasca, Rorschad es el único que vive en el tiempo inmediato, en el fragor y la escaramuza del día a día, contra el chorizo de barrio, sin cachivaches ni milongas: su derrota final también es la del realismo tal como un día se entendió.

En
Watchmen se reúnen y confrontan los distintos modelos de temporalidad que configuran el poder público: la promisión imperial, la guerra factual, la "universal". El resultado es una política conspiratoria en que todos ellos terminan rendidos al delirio mesiánico y redentor de Ozymandias. Este proceso está pautado por la evolución de Rorschach, que empieza siendo un personaje odioso pero acaba siendo la víctima propiciatoria. Rorschach encarna el drama de nuestra época: la insuficiencia del tiempo real frente a las temporalidades construidas".


La cosa sigue algo más, pero ya es suficiente. Sirvan estas líneas como muestra de un libro brillante y ameno que, por encima de su erudición y humor (insisto en que contiene muchos pasajes intencionadamente humorísticos), resulta muy significativo como ejemplo de esta nueva generación que se ha criado consumiendo todo tipo de productos culturales en nuestra sociedad del espectáculo: libros, cine, tebeos, ahora videojuegos, etc. (no en vano Jordi Costa ha definido a Fernández Porta como un "pensador-espectáculo"). Y que por ello saben, o sabemos, que todos ellos pueden tener la misma importancia como manifestación cultural de su sociedad si se sabe ubicarlos e interpretarlos adecuadamente. Como decía la reseña que antes enlazaba, es este un libro destinado a la polémica en los ámbitos académicos justo por esto mismo. Eloy no es el primero en hacerlo, pero, estoy seguro, tampoco será el último. 

Termino sampleando otro extracto del capítulo introductorio, página 24:

"Esas tres actitudes excluyen una cuarta más respetable: la del "intelectual humanista clásico". No comer hamburguesas, actuar como si las compras que uno hace de consuno "no fueran consumo", suponer que las adquisiciones propias son "necesidad ineludible" y las de los demás "consumismo": tal es la curiosa manera de Ser en el Mercado que nos ofrece el humanismo -y que resulta, no quepa duda, mucho más lucrativa que las otras. En este sentido, el presente libro trata de ser tan refractario al imaginario posmoderno del shop 'til you drop como con ciertas añejas perspectivas de estirpe moderna que han intentado redefinir lo humano como el-ser-que-no-compra -o que cree no comprar. A tal efecto he propuesto un muestrario de objetos de estudio en que la iconografía y la retórica del mercado convive con algunas manifestaciones creativas que, por su carácter mestizo, anclado en el pop pero hipercrítico con él, también han sido desatendidas por el humanismo tradicional. La resistencia a estas perspectivas es una vertiente de la resistencia a la teoría: el viejo humanismo se ha negado a comprar hamburguesas -y a considerarlas objeto conceptual- por razones parecidas a las que le han llevado  a dar la espalda a ciertas corrientes artísticas que también parecían degeneradas, léase los cómics para adultos, el arte contemporáneo posterior al movimiento conceptual y cierta literatura con voluntad innovadora. En suma, al definir estos tres géneros de la época afterpop mi divisa no ha sido otra que la del artista Michael Betancourt: "Las diferencias y dinámicas que contraponen el mundo del arte a los mass media son tan importantes, y tan parecidas en su dominación, que cualquier forma artística de ruptura deberá, necesaria e inevitablemente, abordar ambas formas culturales a la vez". Bon appétit."

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ACTUALIZACIÓN 

Una estupenda reseña del libro en el blog No Recomendable que acabo de descubrir, por Raul Sensato. Extracto:

"La maestría de Fernández Porta no consiste en depurar las preguntas correctas, sino en retratar que esas corrientes existen, simultáneamente, en todos los estratos de la comunicación cultural. Saca ejemplos de todos los ámbitos: las películas, los tebeos, la literatura, la fotografía, la televisión, las artes plásticas… y teje con todos un tapiz que muestra a la luz el dibujo subyaciente. Da la impresión de que F.Porta es un erudito en todo, por la simple razón de que nadie practica una reflexión tan audaz, tan actual, tan profunda y tan diversa de lo que es -en todos los sentidos culturales de la palabra- el ahora."

martes, diciembre 02, 2008

JORNADAS COMIQUERAS FNAC CALLAO





Celebradas el pasado 28 de Noviembre. Muchas más fotos y autores en el flickr de Santi Ochoa

miércoles, septiembre 10, 2008

SI ESA CONSIDERACIÓN DEL MEDIO ESTUVIERA NORMALIZADA.

En realidad no faltan obras con méritos suficientes para convencer al más recalcitrante sobre las posibilidades del medio. Falta el entorno. (...) El meollo del problema es que la historieta no ha conseguido entrar en los círculos más rituales, se mantiene fuera de los ámbitos académicos. Tenemos un sistema que funciona de esa manera, hay cauces que marcan opinión, que santifican o demonizan las cosas y nadie reivindica la historieta como cultura. Y cuando así ha sido se ha tratado de casos puntuales (...). Reconozco que esa situación marginal ha permitido a la historieta vivir sin excesivos academicismos. Pero al mismo tiempo le ha mantenido en constante estado de equilibrio inestable, siempre basado en individuos y hechos puntuales sin continuidad, sin trascendencia. El mundo académico no me gusta porque el oropel que puede dar es extrínseco a la obra, que tiene valor con independencia de lo que piense una academia. Pero si no se alcanza esa oficialidad quedamos excluidos de muchas cosas. Hay autores que podrían haber continuado su obra, que hubieran encontrado su público si su trabajo hubiera sido reconocido oficialmente como cultura, si esa consideración del medio estuviera normalizada. Para complicar más la situación, todo el mundo se atreve a la hora de escribir y hablar sobre historieta porque no abundan los medios serios.

Más aún, los intentos de hacer un análisis serio y riguroso suelen recibir acusaciones de pedantería y pretenciosidad.

Esa es otra lacra que arrastramos: la contradicción entre la queja por no ser reconocidos y la banalización del comentario sobre el medio porque los tebeos tienen que ser entretenidos. Habrá que revisar ese concepto "entretenido", porque Edipo no llega a la carcajada pero tampoco al aburrimiento. Si todo lo "entretenido" es pan y circo, no llegaremos muy lejos.

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Miguelanxo Prado, entrevistado por Eduardo García Sánchez en la revista U (nº 14). Ojo que la entrevista tiene ya casi diez años, se publicó en enero de 1999. Hablando de, este mes se inaugura exposición colectiva en la Casa Encendida de Madrid donde participa Miguelanxo Prado junto a otros nombres destacados del cómic español:

¡Viaje con nosotros!

Del 24 de septiembre al 26 de octubre de 2008.

Comisariado por Jorge Díez, este proyecto expositivo trata de ser una muestra plural del nuevo cómic español surgido en los años ochenta y que ha alcanzado su plena madurez creativa dos décadas después. Una exposición colectiva que toma el viaje como eje temático y está integrada por las obras de GALLARDO, KEKO, MAURO ENTRIALGO, MAX, MICHARMUT y MIGUELANXO PRADO. Seis autores que han logrado un lenguaje personal y que, desde seis focos geográficos distintos (Cataluña, Madrid, País Vasco, Baleares, Valencia y Galicia), dibujan con trazo propio y diverso el panorama actual del cómic español dentro de la escena internacional.

martes, junio 10, 2008

SOBRE EL DIBUJO.

Sobre el dibujo.

¿Qué coño significa, a estas altura , eso de dibujar bien?

Veamos. En mi adolescencia fui matriculado en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Barcelona. Dibujar bien, en aquel lugar, se trataba de seguir a rajatabla las consignas más radicales del esteticismo académico, consistentes en la fiel imitación de la Naturaleza como objeto. La tal Naturaleza, por supuesto, no era otra cosa que sucias escayolas que reproducían el estatuario griego. Puta decadencia.

Luego, ya como profesional primerizo, dibujar bien consistía en imitar el estilo de maestros de la época dorada del cómic yanqui.

Ahora, dibujar bien no sé lo qué es ni falta que me hace saberlo, si es que hay que saberlo.

Speaking in silver: en mi modesta opinión, tiendo a considerar que, un cómic logrado es aquel que me cautiva por la historia que me cuenta. No me importa cómo esté dibujado si el autor consigue atraparme.

Recuerdo que a veces, iba a comprar El Víbora sólo para leer las historias de Álvarez Rabo o Mauro Entrialgo; joder, tras aquel grafismo minimal, subyacía casi siempre un argumento elocuente, cargado de una ironía muy inteligente que me enganchaba desde la primera hasta la última viñeta. ¿Dibujan bien los aludidos? No lo contemplo; el alto valor del contenido de sus cómics sobrepasa la valoración gráfica. Y, una cosa así, no es fácil de conseguir.

Lo que me hunde en un sopor de primer grado, es que no me cuenten nada, aunque para disimular la carencia argumental se recurra a una pomposa exhibición de técnica dibujística.

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Josep Maria Beà, en una extensa entrevista de Entrecomics. Más declaraciones suyas que me han llamado la atención, sobre tebeos y autores recientes que Beà (Barcelona, 1942) sigue actualmente:

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Aunque no tiene exactamente que ver con tu obra. ¿has leído Súper Puta de Manel Fontdevila?

Claro que sí. Y opino que coincidimos en muchos planteamientos. Me interesó ese planteamiento arriesgado, estos diálogos automáticos, me recuerda mucho a aquellas experiencias dadaístas de Tzara y toda aquella peña que tanto he llegado a admirar. Aquí Fontdevila, pasando de convencionalismos, derriba la jodida mecánica narrativa establecida. Felicidades.

(...)
¿Sigues leyendo cómics hoy en día? Si es así, ¿cuáles son los más reseñables que has leído últimamente?


Sigo leyendo cómics (nunca de forma obsesiva), me interesa saber por dónde van los tiros.

Me voy a abstener de citar a españoles, odio estas listas con ausencias importantes (respeto aquellas que elaboran los lectores) que, en ocasiones son injustas y deprimen. Admiro a todo aquel que, en la soledad de su estudio, se quema las pestañas bajo un flexo. Todos están en mi lista.

Guiris: Los viejos ya los tengo demasiado vistos, a excepción de Crumb, que siempre me sorprende. Actuales: Adrian Tomine, Joe Matt, David Lapham, Thomas Ott, Daniel Clowes, algunos japos, etc.

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Mucho más sobre los recuerdos de Beà, sus compañeros de generación, Toutain y Selecciones Ilustradas, su paso por la editorial Warren, el boom del cómic de los ochenta, etc., en el enlace.

viernes, febrero 22, 2008

LA HORA DE LOS DIBUJANTES







El suplemento Style de la revista GQ del mes de marzo (ya en la calle) trae un reportaje de moda de relojes en el que 7 humoristas gráficos han hecho de modelos de manos.

Juan Carlos de Marcos ha fotografiado a, por orden de aparición, Mauro, Ricardo y Gallego y Rey. Y Jordi Cortés a Manel, Kim y Monteys.

lunes, febrero 11, 2008

EL CÓMIC Y LA CENSURA


Mauro Entrialgo habla sobre casos de censura en el cómic en el programa televisivo Noche Sin Tregua (gracias, Óscar)

sábado, diciembre 22, 2007

CÓMIC CON ANCHOAS

Hoy en Público (páginas 40 y 41 del pdf), reportaje de a doble página sobre autores (y editores) procedentes de la cornisa cantábrica, titulado CÓMIC CON ANCHOAS. Lo firma Marta Riezu y habla de TMEO, Astiberri, David Rubín, Jali, Javi Rodríguez, Alberto Vázquez, Mauro Entrialgo, Luis Durán, Kiko Da Silva y Bernardo Vergara, entre otros.

jueves, noviembre 22, 2007

QUÉ HACEN CON UN CUBO DE RUBIK


Por Mauro Entrialgo, que a finales de mes publica nuevo álbum, ÁNGEL SEFIJA CON CUATRO OJOS

jueves, noviembre 01, 2007

TIMECRIMES


LOS CRONOCRÍMENES, el primer largometraje de Nacho Vigalondo, no tiene distribución española por ahora. Mientras tanto, TIMECRIMES, que así se llamará en inglés, sí tiene distribución en países anglosajones. De momento, la película en España sólo ha podido verse en Sitges y ahora en el Festival de San Sebastián de Cine Fantástico y de Terror. Arriba, tira de Mauro Entrialgo para el diario Público.



martes, octubre 09, 2007

HISTORIETAS PALÁBRICAS

En la realidad alternativa 3456 la literatura es un entretenimiento considerado cultura popular baja. Y la historieta es un arte con mayúsculas

sábado, septiembre 22, 2007

MÁS CÓMIC EN LA PRENSA DIARIA

JJ: ¿Tendréis algún cómic o sólo tiras en la sección “Opinión”?

A diario, dibujarán tiras o chistes Mauro Entrialgo, Manel Fontdevila, Vergara y Santi Orúe. Y alguno más que estamos cerrando.

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El que responde es Ignacio Escolar, director del nuevo periódico Público . En la calle el 26 de septiembre.

martes, agosto 07, 2007

APARATUQUIS EN LA TELE



Una historieta de INTERNETEO Y APARATUQUIS, de Mauro Entrialgo, comentada en TVE1, en el programa EL OJO PÚBLICO DEL CIUDADANO (19-7-2007).

(gracias, Manolo)

lunes, julio 09, 2007

PRODUCTOS DEFECTUOSOS

Como todos sabemos, el 90% de los libros que se editan en el mundo no se venden. Pero es que, además, yo estoy convencido de que el 90% de los que se venden por estos lares tampoco se leen. Por eso el control de calidad del producto final es inexistente y los errores de impresión tan numerosos: porque, al fin y al cabo, poquita gente va a darse cuenta de ello. De hecho, el caso de los bloques de páginas sustituídos por otros que comentaba en la primera entrada de este blog no es ningún hecho aislado.
(...)
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Mauro Entrialgo abre blog temático

viernes, mayo 04, 2007

ÁNGEL SEFIJA CON CUATRO OJOS

Ése será el nombre del nuevo álbum de Mauro Entrialgo que publicará Astiberri, titulado así tras el resultado del concurso que propuso el autor para proponer títulos. A lo largo del mes de abril, Mauro recibió hasta 500 títulos posibles pensados para titular esa nueva entrega recopilatoria de las historias del personaje de historieta que aparece cada semana en la revista El Jueves. Un premio para el ganador (lote de libros
de Astiberri con el humor como base de selección), más dos premios de consolación, también en forma de tebeo (“debido el buen nivel de los títulos sugeridos”, en palabras del autor), para quienes propusieron ÁNGEL SEFIJA, LIMPIA Y DA ESPLENDOR y ÁNGEL SEFIJA BASTANTE.

Más información sobre el tema y los ganadores en el blog de Mauro, arriba enlazado.

martes, abril 17, 2007

SPIDER-MANÍA

El número de CINEMANÍA de abril al que me refiero en el post anterior me lo traje puesto del vueling en que volví el domingo, vamos, que me lo mangué a modo de pequeña compensación privada por el impresionante retraso que nos tragamos gracias a la susodicha compañía. Y me lo traje puesto sobre todo porque quería leer tranquilo en casa el artículo que firma Julián M. Clemente sobre Spider-Man, a propósito del inminente estreno de S3.


También descubro hojeando la revista que Mauro Entrialgo y Miguel Brieva tienen ambos una tira de cómic (CURIOSIDADES DEL MUNDO DEL CELULOIDE y PLANETA PROHIBIDO se titulan, respectivamente), y que Sonia Pulido publica ilustaciones. Se nota que no la leo, ¿verdad? No me entero de nada. Bueno, pues muchas gracias, Vueling.

miércoles, febrero 07, 2007

DOS COSAS

Mientras Manolo I el Magnífico arregla el desaguisado que véis ahora mismo en pantalla (parece que la plantilla del blog se ha desconfigurado sola, posiblemente a consecuencia de la migración a blogger2), escribo sobre algunas cuestiones que tenía pendientes.

Uno. Javier Ortiz, editor de Drakul Cómics, volvió a escribirme en privado hace unos días y mostró nuevamente su buena fe para mejorar el contrato posterior pidiéndome opinión sobre todo el debate, de cara a mejorar para el futuro. Se la di. Pienso que la "bronca" ni fue tan importante ni iba dirigida exclusivamente a ellos. Sobre las condiciones del concurso en sí: el adelanto de 1800 euros no me parece mal; es lo que hay y las ventas del cómic español son las que son, ahí el editor no engaña a nadie ni te a robar la pasta. No se gana mucho dinero precisamente vendiendo 1500 ejemplares de tu tebeo (¡todo un éxito!, teniendo en cuenta que la mayoría de tebeos españoles de hoy día venden entre 800 y 1000 ejemplares, quitando excepciones como los 6000 ejemplares de media vendidos de un álbum de LA PAREJITA, los cerca de 9000 del último libro de Juanjo Sáez, o los 7.708 de este álbum de Mauro), así que el adelanto de 1.800 euros es justo e incluso superior a algunos adelantos que dan por ahí, teniendo en cuenta como está el patio, repito. Siempre y cuando, que ésa es otra, el precio de portada del cómic publicado (que no se especifica) sea justo también. Porque lo que hoy día cobra un autor es un porcentaje del precio de portada sin IVA por cada ejemplar vendido, porcentaje que recomiendo exigir sea el 10%, que es lo que te dan en una editorial literaria como autor completo (si el cómic lo hacéis entre dos, me temo que ese 10% hay que dividirlo). En fin: que si vendes 1000 o 1500 ejemplares de tu cómic, es normal que el editor no te pueda pagar más, al menos de momento. No te está robando.

La cuestión del dinero que se gana ahora mismo con un cómic en España no es la primera vez que se comenta aquí. Un escritor de libros del montón vende algo parecido, entre 1000 y 2000 ejemplares, y no va llorando por las esquinas porque tenga que vivir de otra cosa. No, trabaja en otra cosa (como hacemos la mayoría de dibujantes de cómic actualmente) y escribe sus libros cuando puede. Así es la vida del mundo moderno, amigos, lo siento mucho, no la he inventado yo. Con la competencia y variedad de publicaciones que existe hoy día, los viejos tiempos de -por ejemplo- Toutain en los que te pagaban x miles de pesetas (de la época) por página realizada se han esfumado. Mal para los autores de hoy, evidentemente, pero bien para el lector, que ahora tiene muchos más títulos donde elegir, y además mejor publicados.

Lo que me parece mal del concurso también se lo dije: lo del 50% de derechos de explotación en otras modalidades para la editorial es más que excesivo (y en ningún modo es obligatorio ceder porcentaje de esos derechos para otras modalidades a la editorial: la obra es tuya, porque tú eres el autor), pero eso es algo que rápidamente Javier Ortiz (Drakul Cómics) se aprestó a corregir en los comentarios del debate. El tema de plantear "concurso con premio" para en realidad seleccionar a un dibujante que realice luego un tebeo también induce a confusión, aunque esto ya lo he visto hacer antes a otras editoriales. Por último, creo que el número de páginas finales (y hay que concretarlas exactamente) son demasiadas para un autor novel, pero esto ya lo dijeron en comentarios.

Dos. Anoche me terminé de leer esto, y me gustaría comentar algo brevemente en cuanto tenga otro ratito. De momento, ahí va la versión mishmash del Barón Karza/Acroyear (MICRONAUTAS) que ha dibujado el mismo autor,



y una página que acaba de realizar para un especial aniversario de LOS 4 FANTÁSTICOS que saca Marvel:


Ambas imágenes, llegadas directamente de la galaxia Pulphope.

viernes, enero 19, 2007

ALGUNOS CONSEJOS SOBRE EL TRÁFICO ILEGAL DE DATOS

De Ángel, que sefija por tercera vez.

miércoles, noviembre 01, 2006

HOW TO BE A SON OF A BITCH


On the left is popular Spanish cartoonist Mauro Entrialgo. His cartoons regularly run in the humor magazine El Jueves, and he has a bestselling book called How to be a Son of a Bitch.
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Jeff Smith continúa explicando su paso por Madrid en su blog.

sábado, junio 03, 2006

"CONCLUSIONES"

Estos días me he planteado, al hilo de vuestro debate, muchas cosas sobre el cómic. He sacado algunas cosas en claro, y, a cambio, me han surgido nuevas dudas. Entre las cosas que he sacado en claro, están:

1) Creo que existen viñetas únicas de cómic, aunque no sabría delimitar de un modo general cuándo me parecen cómic y cuando no, aunque sí sabría decirlo en el caso concreto. O eso creo.

2) Estoy seguro de que la secuencia no es necesaria en el cómic para que haya cómic. Hay historietas con varias viñetas donde no existe secuencia, se ponga uno como se ponga y estire el chicle todo lo que quiera; y por otro lado, hay viñetas aisladas donde, a pesar de no existir tampoco secuencia, uno no puede sustraerse a la sensación de que está ante un cómic. ¿Cuándo sucede eso, definido de modo general? Me remito al punto 1.

3) En contra de lo que algunos afirmaron el otro día, incluido yo, a propósito de LOS DOMINGOS, el dibujo no siempre tiene que mandar sobre el texto para poder hablar de cómic. Estos días he leído un par de cómics, que me parecen claramente cómics, donde eso no sucedía: al contrario, era el texto el que mandaba sobre la imagen, y sin embargo, me resultaba clara la sensación de estar ante un cómic.

4) El Cómic, Ese Bastardo (que no cobarde): un medio que comparte bastantes recursos narrativos con otros medios, pero los mezcla en un todo a veces indisoluble y cuyos elementos no siempre son fáciles de analizar por separado. De este modo, suele ser el conjunto de un cómic el que nos transmite "el aire" de cómic, sobre todo cuando se combinan en la misma historieta recursos como el texto ilustrado, los bocadillos o la viñeta única.

5) La conclusión es que no hay conclusiones definitivas, y que el cómic es bastante más difícil de definir de lo que parece. Creo, como ya dije, que el único camino posible para estudiarlo con rigor pasa por eludir una definición exhaustiva y abstracta, y en cambio acudir al análisis concreto de las obras, siempre desde una perspectiva histórica y teniendo en cuenta el soporte formal para el cual fue concebido ese cómic concreto. No, no existe problema alguno en renunciar a definir el cómic: la vida tampoco es definible, y eso no nos impide vivirla.