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jueves, agosto 23, 2007

IAN FLEMING'S BOND

Un dibujo de 007 de la propia mano de su creador, Ian Fleming. En Crisei (gracias, elpablo)

martes, diciembre 19, 2006

POST-007


Ha sido curioso comprobar que, como sospechaba por los indicios, la nueva película de oo7 no sólo es posmoderna, sino post-11-S. O sea, más "realista", desmitificadora y dura (menudo bestia es Daniel Craig, quien por otra parte sostiene toda la película, sin él no se entiende; va a ser el nuevo actor-burracón tipo Russel Crowe) y, por supuesto, con una oscura trama de villanos tras la cual está de fondo el terrorismo internacional. Pero nada de rollo Organización Spectra ¿eh? Más bien parecía a ratos MUNICH de Spielberg. Aquí los agentes secretos matan de verdad, y 007 tiene poco o nada de irónico. No hay villanos de opereta, apenas utilizan el famoso score bondiano (y sólo en plan guiño), y desmitifican bastantes tópicos del género -como lo del martini agitado, no revuelto-.


El villano está caricaturizado, pero sólo físicamente, porque su comportamiento resulta también de lo más burro y cruel que recuerde haber visto en una película 007. Hay, en definitiva, una intención de refundar el género de películas Bond: se vuelve a contar el origen del personaje situando su primera misión en el presente y caracterizando al héroe con atributos de antihéroe. Bond, James Bond ya no es el que conocíamos, sino un héroe mucho más agresivo, sanguinario, desobediente y lleno de defectos (es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta). Es un poco como los ULTIMATES, pero en clave 007. Por otro lado, y tal como me vaticinó un amigo hace dos años, "vuelven los setenta" al cine, en una especie de movimiento reflejo de la situación política mundial: todo es sórdido, seco y sudoroso -en esta película sudan, sudan, SUDAN mucho-, lo cual sorprende en este caso por venir de un género que solía ser glamouroso.

Incluso la caracterización de la chica Bond de turno, Eva Green, tiene cierto toque que evoca a aquellas actrices de los setenta "guapas pero inteligentes" con físico un poco raro, sólo lo justo. También hay algunos puntos de giro en el guión que sorprenden por no ser previsibles, sobre todo porque los guionistas han jugado a traicionar "reglas" (clichés) del manual del guión (sorprende más aún que les hayan dejado hacerlo siendo una producción cara, aunque supongo que la cosa iba de arriesgar para intentar reflotar la franquicia; me parece que lo han logrado). El final también resulta abrupto e insatisfactorio, casi casi como de policíaco de los setenta. No, ésta no es una "película de 007", es tomar sus elementos y convertirlos en otra cosa, algo más acorde a nuestra época, algo que nos podamos tragar. No están los tiempos para agentes secretos con sonrisa irónica y martini en la mano, sino más bien para implacables máquinas de matar al servicio de la seguridad occidental.