viernes, marzo 16, 2007

Y ES ASÍ QUE MARCHA EL MUNDO

Los productores de cine no quieren historias con mujer de protagonista porque una película con mujer de protagonista es veneno para la taquilla y MUY raramente tiene éxito, salvando algunos productos "raciales" o de autor tipo Almodóvar.

Y por eso mismo, anoche en un bar local donde había severo casting de entrada (limitado a gente con credencial del Festival... y acompañantes) que ha sido tomado durante toda la semana por el Festival de Cine de Málaga, pude contemplar la mayor concentración por metro cuadrado de chicas guapas que he visto en un bar en toda mi vida. Mis acompañantes coincidían al respecto. Veinteañeras guapísimas de todas las tallas y tipos, altas, bajas, morenas, rubias. R. nos proponía jugar a ver si éramos capaces de encontrar a alguna fea, pero es que no la había. Será que nos gustan todas. Sí, Papá Hombre, a pesar de vuestras paternalistas -y en el fondo machistas- ideas respecto a las mujeres (si hemos inventado una etiqueta que se llama "violencia de género", ¿cómo llamamos a la violencia por la cual esta mujer mató el otro día a su bebé y luego intentó suicidarse sin conseguirlo?), las mujeres saben quién es la guapa y quién es la fea, ésta es la cruel realidad, y se relacionan entre sí sabiéndolo. Menos mal que a nosotros los tíos, que somos unos primitivos y por supuesto más tontos que ellas (hasta aquí de acuerdo) nos gustan todas.


PARADOJAS
¿Qué hacía allí tanta chica mona, y la mayoría sola? Porque ya digo que la concentración por metro cuadrado no era normal, que yo ese mismo bar lo he visto en una jornada ordinaria y no es lo mismo. Parecían estar exponiéndose en el escaparate, algo lógico por otra parte; si yo fuese chica, tuviera veintipocos años y ese tipo, sería gilipollas si no me exhibiera: querida vanidad, qué humanos nos vuelve. Ah, el "glamour del cine". No hay que ser muy listo para adivinar que todas aquellas bellezas locales habían acudido esperando ver a los "famosos" del cine español que, por supuesto, allí no estaban. Sí había técnicos (y técnicas, que diría Ibarretxe) del Festival por doquier, alguno de ellos, varón, evidentemente, dando el cante mientras intentaba ligar con las diosas a golpe de credencial colgada del cuello. Pero "famosos", ninguno. A Nancho Novo le vi salir cuando nosotros entrábamos, punto. Siempre hay clases, y seguro que anoche, como todas las noches, habría una fiesta mucho más vip y exclusiva que ésta en algún otro lugar al que los que parten el bacalao se habían llevado a los famosos para "rodearse de artistas". Por cierto:


aquí Salomón Castiel, director del Festival, aquí unos amigos

(y aquí, su sueldo anual)
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¿Ves cómo marcha el mundo? Ya lo cantaba Battiato.