sábado, julio 28, 2007

INJURIAS A LA CORONA

Si el secuestro de la revista El Jueves por la caricatura de los príncipes de Asturias ha puesto en tela de juicio la procedencia de esta medida judicial en la era de las nuevas tecnologías de la comunicación, las opiniones del senador y secretario primero de la Cámara alta, Iñaki Anasagasti, sobre el rey Juan Carlos y su familia han puesto en evidencia la inutilidad -su desfase, en definitiva- del sistema de protección a la Corona diseñado en torno al delito de injurias en el Código Penal. El ministerio fiscal no se ha sentido concernido por esas opiniones, que por su carácter directo, claro, contundente y personal sobre el Rey y su familia podrían ser susceptibles de ser perseguidas judicialmente quizá con igual fundamento que la distorsionada y caricaturizada imagen de don Felipe y doña Letizia en la viñeta de El Jueves.

La fiscalía ha actuado correctamente al no tomar ninguna iniciativa contra el senador, pero ello le coloca en una posición contradictoria respecto a la que mantiene contra El Jueves. Ahora puede resultar incluso discriminatoria y difícilmente sostenible, por pura coherencia ante la justicia. Habrá que esperar, no obstante, a que el fiscal se aclare ante el requerimiento del juez sobre si mantiene la acusación o la retira, una vez que se ha tomado declaración a los autores de la viñeta presuntamente injuriosa contra los Príncipes.
(...)

Editorial hoy en EL País. Sigue leyendo

(gracias, Pedro)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Tio, que llevas una semana dando la vara con el puto Jueves. Que si, que el juez es un mongol por atacar la revista por ese chiste. Pero que ya vale de dar la brasa.
Claro, que es tu blog y escribes de lo que te de la gana, asi que disculpa si te he molestado.

pepo dijo...

sí,no es un servicio público en el que puedas reclamar que tú pagas tus impuestos.

Esto va a ser peor que lo de 300 ;-)

Alfred dijo...

Y esta es la supuesta izquierda de España.

Vamos apañados.

Un saludo.

Anónimo dijo...

En la España actual soy incapaz de distinguir entre la derecha y la izquierda, en serio. Son todos unos impresentables. Luego se extrañan de que la gente no vote.