martes, junio 12, 2007

PRESAS

Claro que existió esa voluntad. Se traslucía en nuestra visión del golpe de Estado del general Casado o el trato vejatorio que recibieron las milicianas en el frente de Aragón. (...) En realidad, lo que molestó a nuestros críticos fue la crudeza con que presentábamos a las autoridades franquistas. Desde el principio, nos negamos a hacer concesiones a la imagen de monjas y funcionarias, por eso en nuestras historietas se comportan con una ferocidad que roza lo inhumano. ¡Pero esa crueldad no la inventamos nosotros sino que ya estaba presente en las fuentes que Fidel y yo habíamos consultado! Supongo que nuestros críticos habrían visto con buenos ojos la introducción de un franquista bienintencionado como contrapunto a la atmósfera represiva general. Pero olvidan un problema estructural del libro: los relatos son muy breves y no hay espacio para otra historia que la de sus protagonistas, de ahí que a veces demos una visión empobrecida y un tanto maniquea de las autoridades. Aún así, y en general, creo que ofrecimos una perspectiva bastante matizada del universo penitenciario español. Por otra parte, a Fidel y a mí no nos importaba si funcionarias y monjas se acostaban con mala conciencia. Las personas se definen por sus actos y, en el caso que nos ocupa, estos fueron realmente brutales.
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Jorge García, sobre CUERDA DE PRESAS (guión suyo y dibujos de Fidel Martínez), en una macro entrevista en tres partes de Toni Boix para Zona Negativa.