domingo, junio 17, 2007

MAUS ANTES DE MAUS




Monolo me escanea estas páginas (gracias) que hizo Art Spiegelman con 24 años y me escribe:

Ahí va una versión primera de Maus, de Spiegelman, 1972, publicada en España en el nº 41 de la revista STAR. Si Maus se dibujó de la forma en que se hizo finalmente no fue porque antes no se hubiera probado de otra manera. O eso parece. En cualquier caso, Spiegelman tiene más de un registro, esto es indudable.

THE MAKING OF MAUS

Dos muestras de la elaboración del MAUS definitivo. Hay cambios entre el primer boceto y la página final:

Página de MAUS I, publicado originalmente por entregas en la revista RAW entre 1980 y 1985


Página de MAUS II, publicado originalmente por entregas en la revista RAW entre 1986 y 1991. Esta página en concreto es de 1987:

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Más registros de Spiegelman, éste mucho más reciente, 2005: PORTRAIT OF THE ARTIST AS A YOUNG %@?*!

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Actualización


Más sobre el Spiegelman underground, en Little Nemo's Kat (gracias)

11 comentarios:

santibilbo dijo...

Joder,pues así a ojo,me parece más potente este dibujo, a la vez conceptual y expresivo.El pudor no me acaba de convencer,no hay distancia posible.Incluso el propio termino, Holocausto, tiene una significación religiosa y sacrificial que se aproxima a una simbología étnica casi narcisista.Yo creo que o se habla desde el horror personal o se convierte en un telediario

Little Nemo's Kat dijo...

No creo que se trate de pudor, sino de multiplicar la carga expresiva a través del la simplicidad icónica. A menor cantidad de "información", por eso, creo, Spiegelman terminó optando por cierto esquematismo o falsa simplicidad gráfica.
Incidiendo en el tema de los registros de Spiegelman, allá va otro: http://littlenemoskat.blogspot.com/2006/09/art-el-sucio.html

Little Nemo's Kat dijo...

"sucede en ocasiones que a menor cantidad de información se generan mayores posibilidades y opciones interpretativas, por lo abierto de la propuesta", perdón por el lapso.

pepo dijo...

a mí el primer dibujo me parece, pues eso, de un chaval de 2o y pocos años. No me parece muy adecuado en comparación con el definitivo Maus, desde luego, demasiado EXPLÍCITO. Y esos gatos, esos ratones antropomórficos tan detallados y "literales".... para una historieta guasona o satírica tipo Crumb o Shelton, vale, era la época, pero para una historieta tipo Maus, no, no....

pepo dijo...

Subido. Gracias, Mr. Kat.

Celestino dijo...

Menuda documentación....uff

santibilbo dijo...

Lo del pudor lo decía porque varios artistas y críticos han insistido sobre ello cuando se habla del holocausto.Como tu dices,ese dibujo abstracto favorece a la vez la universalidad del discurso y la libertad de intrepretación subjetiva.En fin, un documental(que no me parece mal).Dejar tanto a la interpretación del lector me parece exagerar.También asumo que a lo mejor muchos acceden más facilmente a un tema tan controvertido,desde al artista al receptor,yo prefiero otras formas.
Y sí, ciertamente algunas caras parecen de cuento infantil(lo que daría un toque demoledoramente onírico al deseo imposible de testimoniar una pesadilla) o de sátira underground,pero otros no se diferencian a penas de los de Maus y ´tiene sangre desolación y rabia en las venas

Thalcave dijo...

Lo que condiciona el tipo de dibujo en Maus es el uso de los animales antropomorfos.
Si usas un dibujo realista, pierdes la identificación con los personajes que parecerían muy monstruosos. Sin embargo, al acercar el dibujo a la caricatura permites que la metáfora no te distraiga. A las pocas páginas,ya no te das cuenta de que no está dibujando personas. Estás inmerso en el universo del dibujante que es de lo que se trata y lo que tan pocos logran.

Sé de la controversia sobre el uso de animales como metáfora en Maus. Yo soy de la opinión que Spiegelman decidió usarlo así básicamente para poder utilizar dos momentos concretos que están muy conseguidos. El primero es el uso de caretas que hacen los personajes para representar que se están haciendo pasar por Polacos. El segundo, y más brillante, es cuando Spiegelman se dibuja así mismo con una careta de judio para mostrarnos su dilema y sus inseguridades en cuanto a su religión y a su raza. Y nos dice más con eso (y con el uso, o no,de caretas de judio cuando dibuja a su mujer) de lo que es capaz de expresar con palabras (que es mucho y bien).

El dibujo es más simple (más frío) en la primera parte del libro porque pretende ser un documental en viñetas. En esa parte Spiegelman quiere ser lo más objetivo posible (o al menos pretende dar esa imagen). Quiere simplemente, narrar lo que le ha contado su padre del Holocausto, de la forma más ordenada, clara y precisa. Eso es lo que chirría del uso de animales antropomorfos, porque, aunque con su talento, logra darle a esa primera parte un formato documental que funciona muy bien (y pocas veces he visto que quede logrado en comic), el lector no puede sustraerse del tópico gatos-cazan-ratones. Por tanto, Spiegelman se arriesga a que el lector piense que es un panfleto y no se deje seducir por el formato documental.

En mi opinión, por casualidad o por valentía, me parece una solución impresionante que alcanza la sinceridad plena: Te voy a contar una historia sobre el Holocusto lo más fielmente posible, pero has de saber que esa historia me la contó mi padre y que soy judio.
Sublime.

Por tanto en la balanza de si el uso de animales antropomorfos aporta a la historia o no, mi conclusión es clara: muchísimo.
Y simplemente por elegir esa vía, el dibujo elegido no podía ser realista. Y simplemente por querer dar la narración más clara y explicativa posible, es por lo que se diferencia tanto la primera parte, que pretende contar hechos objetivos (el Holocausto), que la segunda que pretende contar hechos subjetivos (lo que el autor sintió dibujando la primera parte de Maus y su relación con su padre).

Una obra sublime, maestra y lo mejor del comic moderno con diferencia (quizás de la historia)junto al DK1.

pepo dijo...

"El segundo, y más brillante, es cuando Spiegelman se dibuja así mismo con una careta de judio para mostrarnos su dilema y sus inseguridades en cuanto a su religión y a su raza. Y nos dice más con eso (y con el uso, o no,de caretas de judio cuando dibuja a su mujer) de lo que es capaz de expresar con palabras (que es mucho y bien)."

Pero, ya sabes, sin los dibujos Maus se lee igual... ;-)

Señor Punch dijo...

es sano debatir sobre todo, incluso sobre lo más, a priori, indebatible, como es, podría ser, Maus.
Al final va en gustos que uno prefiera la plasticidad mórbida del veinteañero a los hachazos expresionistas del verdadero Maus, pero creo que no hay color en cuanto a resultados. Resultados en relación a las pretensiones. Porque Maus es un artefacto de símbolos e ideas puras enfrentadas a un relato rico en matices: es el Holocausto, así, en mayúsculas, olímpico, simbólico... inscrito en la cotidiana relación de un padre y un hijo, tan rica en matices, tan particular y mundana, tan con nombres y apellidos. Son dos universos unidos en una única obra y de un modo que no chirría.
Creo que parte de ese logro, esa harmonía de dos conceptos antagónicos (la historia moral y universal, y el relato particular y único), una parte importante de que resulte, está en el despojamiento de todo lo circunstancial que supone un dibujo. Cada arruga, cada expresión de un rostro, cada rasgo significativo y descriptivo dibujado provocaría una forma de decantarse hacia el relato biográfico en detrimento de la parábola. Sin embargo el empleo de un estilo básico, cercano al icono, permite que transitemos de la relación con nombres propios entre los Spiegelman, a la barbarie del Holocausto como signo y símbolo de la zona más oscura de la humanidad.
Enn fin, a mí MAUS me paredce una obra maestra de la cabeza a... al rabo, claro, que hablamos de ratones :)

noticias dijo...

guaaa!! me encanta el blog, siempre encuentro temas muy interesantes.