Es la pregunta para abrir un interesante debate propuesto por La cárcel de papel. Creo que todo depende de cómo nace ese blog, dónde y para qué se escribe. No es ni puede ser lo mismo un blog pagado, como los alojados en las webs de MTV o El País, en donde tienes unas obligaciones contractuales (por ejemplo, un mínimo de posts semanales) y una prestación económica a cambio de tu trabajo, que un blog escrito en tus ratos libres y que haces por afición, como son la mayoría. Ese origen del blog, desde luego, lo condiciona todo, tanto desde el punto de vista de lo que publica su autor como de la percepción que tiene el lector. En los blogs cuyo responsable escribe gratuitamente me parece que no puede ni debe haber reglas, y por tanto el blog será lo que quiera que sea su autor: él decidirá los contenidos, el ritmo al que publica entradas y todo lo demás, que para algo lo hace por gusto y sin obligaciones contraídas con nadie salvo uno mismo.
Respecto a la función informativa de los blogs de tebeos, es cierto que de un tiempo para acá -desde que el fenómeno blog se puso de moda- algunos blogs se han convertido en una especie de tablón de anuncios al que la gente envía sus notas de prensa, publicaciones, enlaces y demás, y eso puede terminar por "esclavizar" al blogger, tanto por la obligación que te puede crear de publicar todo lo que te envían como por el tiempo que esa tarea te acaba quitando para escribir contenidos propios o, directamente, poder dedicar tu tiempo libre a otros menesteres. Otra cuestión que me interesa del debate propuesto es el terreno que antes ocupaban publicaciones especializadas y que ahora, poco a poco, han terminado "invadiendo" los blogs. Como ya dije aquí en alguna ocasión, creo que el rigor, el trabajo y la calidad que tiene un artículo pensado y escrito para una publicación, sea libro, periódico o revista, general o especializada, no suele existir (aunque haya excepciones) en los blogs, cuyo mismo formato suele condicionar los contenidos desde la inmediatez y la improvisación. Yo mismo he escrito aquí muchas chorradas, y de algunas me arrepiento a toro pasado.
A partir de ahí, creo que no debería darse demasiada importancia a los blogs desde el punto de vista de su función teórica y crítica, lo cual no debería impedir que el autor del blog cuidara detalles tales como escribir correctamente los nombres de autores y obras o bien las fechas manejadas (cuántas veces he leído por ahí fechas erróneas de publicación para obras tan famosas como WATCHMEN, que no se publicó originalmente ni en 1985, ni en 1984 ni en 1988, cuando la misma wikipedia te da las fechas correctas; se tarda sólo un minuto en el Google). Sí creo en cambio que los blogs son buenos vehículos para transmitir de forma rápida información puntual, dar opiniones ligeras, generar debates o tertulias informales, colgar chistes, dibujos y páginas de cómic (como hacen algunos autores para enseñar sus trabajos), funciones todas ellas para las que el formato blog me parece que sí se adapta mejor.