jueves, diciembre 20, 2007

ENTREVISTA CON CHRISTOPHE BLAIN


¿Cómo haces los álbumes, escribes a la vez que dibujas, haces mucho trabajo previo antes de dibujar las páginas?

Lo primero, apunto cosas. Y a menudo escribo los diálogos, hago rápidamente el croquis de las páginas… Por ejemplo para Isaac el pirata, hago casi siempre todo el croquis entero antes de dibujar para tener una visión global. Como el álbum tiene 46 páginas, empiezo a dibujar generalmente a partir de 30 o 35 páginas de storyboard.


Croquis, lápices y página acabada para LA MAZMORRA (con guiones de Joann Sfar y Lewis Trondheim)

¿Sigues haciéndolo así ahora?

Sí, sí.

¿Cuánto sueles tardar en hacer un álbum?

Es difícil de decir. Para un álbum de 46 páginas, si concentras el tiempo, cinco meses, cuatro meses…

Tus diálogos son muy cortos y concisos.

Quizás es porque me gustan mucho los diálogos de las películas francesas de los años sesenta, que eran muy secos, muy rápidos. Es un poco difícil controlar este tema. Tengo amigos que me dicen que mis personajes no hablan lo suficiente. Por eso es difícil encontrar un equilibrio en el ritmo de las palabras.

(Pep Brocal) ¿Puedo saber qué títulos, qué películas?

Al final de la escapada. También El ladrón de París de Louis Malle, y los films de Truffaut, los adoro. También cine más antiguo, por ejemplo los diálogos que escribía Jacques Prévert me gustan mucho.

¿Crees que ese tipo de diálogos funcionan bien en cómic?

Lo intento. Intento que haya el máximo de emoción, sí. Que se vea que mis personajes que existen, y que tienen una voz, porque yo la escucho, e intento traducir la voz de cada personaje, y la manera en la que habla cada uno, también el tiempo… es muy difícil. Hay un autor que lo hace muy bien, Crumb, que sabe traducir la velocidad a la que habla cada personaje, parece que se oyen. Me gustaría conseguirlo pero todavía no lo tengo dominado. En mi cabeza escucho voces muy peculiares de mis personajes.

Hablan poco, pero además es que hay muchas viñetas y páginas mudas.

Sí. Es porque lo necesito para la acción, los personajes se revelan por la acción, más que a través de la palabra.


Tus personajes no se explican hablando.

No, en absoluto, aunque a lo mejor los míos no se explican lo suficiente. Por eso intento encontrar un equilibrio. Estoy obsesionado con el tiempo.


¿Por qué?

Estoy obsesionado con el tiempo en el que se desarrolla la acción y con hacerlo entender al lector.

¿Te refieres también a la visión propia de la época en la que se desarrolla la historia, por ejemplo, la de Isaac el pirata?

Es una visión de teatro, exagerada. Es el mundo del Barón de Munchausen. Nada realista.


¿Crees que se consigue más realismo en el cómic de ese modo, crees que se evoca mejor la realidad caricaturizándola?

Intento hacer pasar como realistas algunos sentimientos. Pero para que se sienta su intensidad muchas veces los exagero a través de medios épicos.

¿Qué autores te interesan, de cómic, o en general, cuáles son tus principales referentes?

No leo casi nada de cómic. Me gusta mucho Crumb, me gustan los autores raros. Cuando era niño me impactó mucho Hergé. Mucho ritmo. También Morris, que me parece muy extraño también.

(Pep Brocal) ¿Te has fijado más en ilustradores que en autores de cómic?

En el estilo de dibujo sí.

¿En el acabado quizás?

Sí, sí. He mirado muchos ilustradores antiguos, también me gustan muchos cómics retro que ahora ya casi no significan nada para la gente.

(PB) ¿Gus Bofa quizás?

Sí. También me gustan mucho los cómics de Winsor McCay, que ahora casi no se pueden leer.


Dibujo de Gus Bofa (1883-1968)

Pero tú no haces cómic retro. Tus cómics me parecen muy modernos, muy contemporáneos.

Pero, aún así… soy antiguo, retro. Sólo me gustan las cosas antiguas.

Tus elipsis. Quería hablar de ellas, porque a veces son muy exageradas.

Sí, las exagero mucho.


En el quinto Isaac lo son más que nunca.

¿Demasiado quizá?

No, no. Para mí es uno de los mejores álbumes de la serie, y el más experimental también.

Es muy difícil controlar el tiempo para desarrollar lo que me gustaría contar en 46 páginas.

¿Se quedan cortas las 46 páginas?

Sí, pero eso te obliga a hacer un ejercicio de estilo. Y para ir rápido evitando las elipsis tienes que tener muchas páginas. Además, se reduce el número de viñetas por página para crear un ritmo. Y entonces la densidad de álbum es mejor. Por eso es difícl de encontrar un equilibrio.


Tu diseño de página no suele ser evidente pero sí muy importante, dónde está colocada cada viñeta, dónde pasa cada acción, por qué…

El diseño de página es tan complicado de hacer que al final es intuitivo. Es difícil explicar cómo lo hago. En Isaac tengo ahora ocho viñetas por página, no tengo preguntas que hacerme, sólo la pregunta de cómo pasar de una viñeta a otra, cómo marcar el ritmo, cuándo tengo que cortarlo…

Por ejemplo, recuerdo una página en el quinto Isaac, cuando el capitán del barco acosa a Alice y ella le dice que no, no, no, pero se va rápido al camarote a acostarse con su marido, y la dos viñetas están en la parte de abajo de la página, son muy oscuras, dan toda la sensación de estar sucediendo en lo más profundo del barco.

No estaba tan estudiado hasta ese punto. Estudio más el diseño en función del tiempo que del espacio, intento crear una noción de tiempo pero aún no estoy seguro de que funcione.

Sí que funciona, esa página es estupenda.

Bien, entonces formidable.

También en el quinto Isaac, Jacques, me da la sensación de que te has despegado mucho más de la historia en un sentido clásico, en sentido argumental. Que el argumento cada vez te interesa menos y que te interesan mucho más los personajes.

Es verdad. Para mí es más interesante contar lonchas de vida que una historia de la que se pueda sacar algún tipo de lección moral. Porque la vida nunca se acaba, nunca hay una conclusión, un desenlace del que puedas sacarla, la vida siempre está por delante, se te escapa. Es lo que creo.

Eso es muy contemporáneo.

Bien.

¿Qué tal trabajar con guionistas? Cuando tú lo has hecho, con Sfar o con David B., no se nota la diferencia, no hay dos planos, entre el guionista y el de tu dibujo.

En Sócrates el semiperro la forma de trabajar es muy peculiar. Las páginas de Joann Sfar son sobre todo ideas, él escribe diálogos pero no se concentra en la acción, a diferencia de mí. Joann no es para nada un dibujante de acción, es alguien que hace cosas muy literarias, que le gusta mucho escribir un tipo de pensamiento muy fluido… Yo, sin embargo… la acción. El movimiento. Me concentro en esas dos cosas, y Joann más en los diálogos que en la acción. Porque Joann dibuja personajes y siempre dan la sensación de que están pensando, no haciendo. Aunque estén haciendo algo enorme, parece que eso no es lo importante. Es capaz de dibujar a gente que piensa y habla sin parar sin que eso sea aburrido, algo que yo no sé hacer. Cuando dibujo a gente hablando, hablando, hablando, me agobio. Por eso me siento obligado a meter acción.

(PB) Tienes un tratamiento de plumilla en el dibujo muy obsesivo. ¿No llega a aburrirte?

No sólo trabajo con pluma, es una mezcla. Pincel, plumilla, estilógrafo, a veces pongo muchas rayitas, a veces no…

Pincel seco…

Sí, a veces también un poco… es una cocina [risas].

¿Y qué tal tus trabajos con David B.?

Fue el primero con quien trabajé. Fue quien me animó a hacer cómic. Ya no me interesaba, pero él me devolvió la afición. Él escribía cosas muy, muy épicas, muy extrañas también. A él le gusta mucho el western, como a mí, así que la idea de hacer un western fantástico con él era muy interesante para mí. Es difícil contar una historia de western hoy día, ya está hecho, y muchas veces el efecto es muy ridículo. Pero con él no es ridículo. Hay una distancia, no es ridículo. Es enorme, es genial, te lo crees. Hay mucha intensidad en sus historias y es muy agradable de dibujar porque pasan muchas cosas terribles.

Los ogros es también una historia de terror, ¿no?

Sí, sí.


Lápices para HIRAM LOWATT & PLACIDO 2. LOS OGROS (con guión de David B.)

(PB) ¿Escogiste el mar en Isaac el pirata como en una búsqueda de la épica?

Sí.

(PB) También en Le réducteur de vitesse[1999, Dupuis].

Le réducteur de vitesse es mi álbum más autobiográfico. Yo fui marinero en un barco de guerra.

¿Durante el servicio militar?

Sí.

¿Cuánto tiempo?

Diez meses.


Y creo que estuviste también en el Polo Norte, ¿no?

Eso no fue durante mi servicio militar, fue otra experiencia. Me fui porque quise, dos meses. Como reportero, para hacer un cuaderno de viaje. Se publicó en Casterman.

¿Qué te parece el color de tus álbumes?

Trabajo mucho el color con el colorista, pero es un poco cansino porque el blanco y negro es más directo. Lo que dibujo es lo que ve el lector, y no tengo que pensar cómo va a quedar luego en color. El cómic en blanco y negro me parece más inteligente porque sugiere el color. Adivinas el color.


(PB)¿En cine también?

En cine me gustan ambas cosas, depende. Tampoco hablo por todos, sólo por mí, no para todos los cómics. Me bastaría dibujar en blanco y negro.

¿Le haces entonces muchas indicaciones al colorista, a Walter, por ejemplo?

Él me conoce bien, sabe lo que quiero. Hago un trabajo de corrección después sobre sus colores. Generalmente hago muchas correcciones al principio del álbum, en la primera mitad, y en la segunda mitad ya no hago casi ninguna, Walter ya está más caliente. Me gusta mucho cuando él encuentra cosas en las que yo no había pensado, porque yo también soy colorista, a veces hago el color de mis ilustraciones.

¿El color de Le réducteur de vitesse era tuyo?

No, lo empecé a mano, con color directo, pero era demasiado largo hacerlo así. Walter se encargó de él.

Pero yo no puedo concebir por ejemplo Isaac el pirata sin el color. La edición que han hecho en blanco y negro me parece que le falta algo, queda muy rara.

¿Sí? Bueno, se puede elegir entre las dos versiones.

Quiero decir que el color de Isaac me parece muy bueno.

Bueno, ha sido muy trabajado. Hay mucho trabajo para llegar a ese color.

(PB)En la escena de los piratas en Los hielos, cuando el color se gira todo a verde, ¿esto es indicación tuya?

Sí, porque es verdad. Los piratas están viendo una aurora boreal, y es así en la realidad, todo es verde.

Hablemos del presente. Has dejado Isaac para empezar una nueva serie, Gus...

No, no lo he dejado. Sólo son unas vacaciones.


¿Por qué esas vacaciones?

Porque me gusta demasiado el western.

¿Y querías cambiar un poco?

Sí, me gusta muchísimo el western. Hacía demasiado tiempo que esperaba la ocasión de retomarlo. Ahora me dejo llevar por mi fascinación más infantil.


¿Cuándo retomarás Isaac?

No lo sé. Lo sigo pensando siempre, pero hago muchos álbumes a la vez, así que… mientras trabajo en uno estoy pensando en las siguientes historias.

Quizás necesitabas distanciarte un poco de Isaac.

Sobre todo me apetecía escribir otras historias, distintas, con otros personajes.

¿Cómo utilizas el género? Porque tus historias parecen de género, de aventuras, de piratas, o bien de western… pero en conjunto tus tebeos en realidad no parecen de género.

Ja, ja... Es porque me gusta escribir historias sentimentales. Pero me gusta dibujar historias de aventuras. Por eso.

(PB) Las aventuras son el medio, pero el qué es ‘chico conoce chica’, ¿no?

Sí, sí. O también chico conoce chico. Historias de amor o de amistad, eso es lo que me interesa.

¿Cuánto hay de autobiográfico en Isaac?

El hecho de que Isaac sea dibujante. Eso es muy autobiográfico. De pequeño también me imaginaba de cowboy, pero como ya no puedo vivir como un cowboy, dibujo cowboys.


(PB) Una curiosidad. Alice es una mujer muy guapa, y sin embargo, tiene una nariz muy extraña, que le imprime carácter pero que no le impide que siga siendo una mujer muy guapa.

Sí.

(PB) Y esto es un reto que te impusiste, dibujar una mujer guapa que no fuera… que fuera todo un carácter.

Me gusta dibujar mujeres de verdad. La mayoría de chicas que dibujo son chicas de la vida real, son chicas que he visto sólo una vez [risas generales]. Intento que sean reales, a veces tienen narices grandes, a veces curvas, a veces son incluso bizcas… pero son siempre geniales. Lo que me interesa es que tengan un personalidad y que susciten el deseo. Y que no se parezcan todas entre sí. Eso es una dificultad muchas veces para un dibujante de cómic, sobre todo cuando eres chico, dibujas sólo un tipo de chica, y luego la repites en distintos personajes.


Yo intento caricaturizar, intento que no se parezcan entre ellas, que tengan características distintas. Cuando simplificas, tiendes a volver a lo mismo, así que intento tener matices en los personajes y a la vez mantener un dibujo fluido. Hay que encontrar cosas para no caer en el mismo tipo de personaje, y tengo el mismo problema con los hombres. Porque el dibujante también tiende a dibujar las mismas características de hombre. A veces hay que esforzarse y que el personaje tenga unas características propias.


(PB) ¿Tienes necesidad de mucho dibujo previo del natural?

Sí, sí.

(PB) ¿Dibujas en las cafeterías, en la calle?

Sí, sí, en todas partes. Cuando escribo mis álbumes, lo hago casi siempre en cafeterías, con toda la gente alrededor de mí. Hay muchos personajes que he sacado de gente real de la cafetería.


¿Eres consciente de que puedes ser el mejor dibujante de tu generación en Francia? ¿De que Sfar es muy bueno, y Blutch también, pero tú probablemente seas el mejor de todos?

No, para mí son mucho mejores ellos. Sus historias me fascinan, su maestría en el dibujo, todo.

(PB) ¿No crees que Blutch es muy bueno pero es tan buen dibujante que crea una barrera respecto a la narración y sin embargo tú ayudas a la narración?

No estoy nada de acuerdo. A mí su trabajo me fascina, me parece muy misterioso. Tanto Blutch como Sfar, aunque no se parecen en nada, tienen una narración, una temática y dibujos muy extraños, muy misteriosos, muy fascinantes para mí, por razones distintas.


Viñeta de PÉPLUM, de Blutch

(PB) ¿Y no crees que la maestría en el dibujo puede ser una barrera de cara a la narración?

No, quieres contar realmente una historia, al contrario, tienes que creer mucho en lo que haces, y utilizar todos los medios posibles de tu dibujo, incluso lo que no sabes hacer. Cuando no sabes hacer algo, muestras lo que no sabes hacer pero a la vez también demuestras que lo que quieres decir tiene importancia. Sfar y Blutch suelen cambiar de estilo en una misma historia, y lo hacen sin complejos, por eso me fascina su narración. Personalmente, no me parece que el dibujo de Blutch sea un freno para su narración, y me parece más bonito en cómic que en ilustración.

(PB) Pero tú no te sales del mismo registro en un mismo álbum, y si no te sales es porque no quieres.

Sí, sí que cambio pero no se nota. A veces dibujo algo casi realista y a veces nada de nada. Lo que pasa es que el color da coherencia a todo el álbum. Hay momentos en que me da la sensación de no dibujar para nada de la misma forma, hay personajes que son realistas y otros que no. No siempre pienso de la misma forma al dibujar en cada momento, pero a lo mejor no se nota.



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Hasta aquí la entrevista a Christophe Blain (Argenteuil, Francia, 1970) realizada en abril de 2007, durante el pasado Saló de Barcelona. PB es Pep Brocal, que estuvo conmigo durante la entrevista y participó haciendo preguntas; tradujo Héloïse Guerrier, desde aquí nuestro agradecimiento. La entrevista se publicó parcialmente en el número de junio de la revista Rock de Lux, pero aquí está completa.

23 comentarios:

Kalashnikov dijo...

¡Que chula la entrevista! Se ve que en Rockdelux recortaron pero bien...

elpablo dijo...

este tío es un fiera. me fui al polo dos meses porque me dio por ahí, menudo artista!

pepo dijo...

No, en RDL no recortaron, recorté yo porque hay que ajustarse a un espacio, y es lógico. No es lo mismo una revista musical (o un periódico u otro medio de prensa general) que una revista (o un blog) especializada en cómic.

el editor breve dijo...

En las influencias se le ha debido de olvidar el trabajo de Al Hirschfeld...

manel dijo...

¿Hirschfield es una influencia de Blain? ¿Lo ha dicho él alguna vez? No sé si lo acabo de ver mucho por sus historietas, pero claro, el "acabado" es tan distinto... muy curioso, sí.

(Qué buena toda la parte del dibujo de señoras, ya que estamos...)

Anónimo dijo...

Más que interesante entrevista. Gracias por 'colgarla', Pepo. Me fascina ver cómo un autor da su opinión y contradice lo que a veces pensamos sobre él y su obra.
JC

el tio berni dijo...

Blain está hecho todo un "pirata", en Barcelona le vimos en pleno abordaje de señoritas y nos quedó mucho más claro el por qué de algunas historias suyas.

Muy buena la entrevista, Blain demuestra que tiene las ideas bastante claras y no se deja "conducir".

laputalavirgen dijo...

guapa entrevista, pero lo mejor es el montaje, casi sientes como si leyeras un cómic,
todo un metacómic, sí señor,

saludos membrales,

P.D.: bien por la traducción también,

el editor breve dijo...

Manel: "¿Hirschfield es una influencia de Blain? ¿Lo ha dicho él alguna vez?"

No, pero me da a mí esa impresión. Ahora, sí que reconoce la influencia de Morris. Y Morris,sospecho, debió de beber de aquella fuente...

manel dijo...

No, si poder ser podría ser, eh? Que dice que le molan los ilustradores clásicos y tal. Sólo era por concretar el dato.

Por lo demás, me sorprendía porque a Hischfield, con todo lo bueno que es, le veía un poco relamidillo en comparación con Blain. Pero claro, estamos hablando de acabados, de lo menos importante, quizás.

lenin dijo...

Un gustazo leer una entrevista larga como esta, con el acompañamiento de los dibus. Enhorabuena, Pepo.

Anónimo dijo...

Buena entrevista,aunque creo que te pasaste de "fan",vamos,que había forma de hacer las mismas preguntas pero sin lamerlo tanto...Eso sí,Blain (al menos al leerlo,no sé en directo) se mantuvo en su sitio y no fue nada autocomplaciente,al contrario,parece que es muy crítico con su trabajo...es más parece que el comentario sobre Sfar y Blutch,en vez de alagarlo le molestó.Me encanta.Ojalá tuvieramos esa humildad y talento por aquí.

pepo dijo...

Bueno, en realidad hay una pregunta que le hice y que no he transcrito porque Blain se quedó callado y no contestó nada. Le pregunté qué opinaba sobre ciertas críticas vertidas en los blogs sobre una supuesta complacencia y banalidad en la que habían caído autores de la nouvelle BD, entre ellos él o Sfar.

Kalashnikov dijo...

Ya me lo imaginaba, Pepo (lo del "auto-recorte") ^_^'. Se agradece que recuperes todo este material extra para el blog, la verdad.

Pues eso, una entrevista muy bien ilustrada y enlazada.

Anónimo dijo...

Intentando mejorar mi inglís hostelero me he encontrado con esta lista de poperos artistas donde incluyen guionistas de cómics:

http://blogs.usatoday.com/popcandy/
Espermatozón Rodríguez

santibilbo dijo...

muy buena la entrevista y el montaje,Pepo.Me ha parecido increible lo de que prefiere sus comics en blanco y negro.¿no será una boutade?Por otra parte resulta muy ilustrador, y nunca mejor dicho que un autor defina a sus personajes por sus actos y no por su verborrea.Mi problema con Isaac es que a veces hay demasiados actos poco conectados( y ya sé que la vida es así,pero en el arte me parece autocomplacencia o falta de experiencia).También me impresiona que tal vez el autor que mejor planifica sus albumes lo hace, según dice por intuición y que está obsesionado por el tiempo,tan elusivo en cómic( no tempo, ni ritmo)

Xelo dijo...

Muy intesante la entrevista. Y muy revelador sobre el pensamiento del autor con relación al color. Clarificador.

pepo dijo...

"Me ha parecido increible lo de que prefiere sus comics en blanco y negro.¿no será una boutade?P"

No, lo ha dicho en alguna otra entrevista francesa que leí. Si por él fuera, trabajaría siempre en BN, pero las grandes como Dargaud quieren color. Por supuesto, una vez que acepta las condiciones, y como buen profesional que es, se preocupa de que quede a su gusto. Por eso trabaja con un colorista habitual (Walter lo es desde hace años) y supervisa su trabajo, incluyendo -ya lo explica Blain en la entrevista- correcciones que le hace sobre ese color. Por otra parte, no me extraña que repita con Walter, es un colorista buenísimo.

alfred holanda dijo...

Absolutamente de acuerdo en que Walter es un colorista muy bueno y, menos mal que Blain es así de profesional y supervisa su curro... Pero, sea o no una boutade, yo pienso lo mismo: me gusta más en B/N.
En cuanto a todo lo que dice acerca de "lo literario" en los cómics -por ejemplo- de Sfar o Blutch, en contraposición con los suyos, ahí difiero. No creo que tenga nada que ver en que los personajes hablen más o menos para que haya más o menos acción (Sfar es un ejemplo perfecto). Si Blain opta por meter menos texto es porque su "manera" de contar es así. Lo de la acción es otro cantar... Me viena a la memoria el ejemplo (quizá no tenga mucho que ver pero, por alguna razón lo relaciono)de la "redundancia" de Silver Surfer, cuando, a medida que va ocurriendo la acción, el personaje no sólo la "narra" sino que "reflexiona" acerca de lo que está haciendo en el momento en que lo hace... Es un recurso comiquero de una posmodernidad (en caso de que sea consciente) apabullante. De hecho, muchas de las construcciones de los diálogos del cine que -dice- Blain admirar, juegan con ese tipo de recursos "dramáticos".
Por otro lado, felicidades por la entrevista, de las mejores que he leido a Blain.

Mireia Pérez dijo...

gracias por publicar la entrevista pepo :)

Kioskerman dijo...

No deja de sorprenderme que diga que no lee comics.
¿No le da intriga saber qué hacen otros?
Es como un músico que no oye música.
Es tan raro para mi eso.
Hace unos años le hice una entrevista a Tony Millonaire y me dijo que él tampoco leía comics. Tengo entendido que Gabrielle Bell tampoco.
Qué raro...

saludos, buenísima la entrevista, lástima que sean tan seco para contenstar. Es de pocas palabras como los guiones que le gustan.

Concuerdo que ISAAC 5 es fabuloso. Pero está a la altura de Jerusalén en África de Sfar y los tres tomos de Combates Cotidianos. El Mazmorra de Blutch es excelente. No creo que su detalle frene la narrativa, pero se entiende la pregunta. Sí es verdad que Blain es más dinámico.

k

Prisamata dijo...

Muy guapa la entrevista.

En mi casa, el Pequeño Gran Cacamosca y yo somos devotos de Blain.

Juan Royo dijo...

muy chula