sábado, diciembre 29, 2007

HEROÍSMO GRUPAL

El pasado 9 de julio nevaba en Buenos Aires por primera vez en casi 90 años. Una anécdota simpática y jovial que, paradójicamente, provocaba un escalofrío involuntario en un buen número de ciudadanos porteños, que vieron con temor cómo esos copos reproducían la imagen de la misteriosa y mortal nevada con la que se iniciaba El Eternauta, el clásico que el guionista H. G. Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López crearan para las páginas de la revista Hora Cero en 1957. Afortunadamente, la nieve no tuvo más consecuencias que los alegres juegos infantiles y algún que otro resbalón doloroso, pero es difícil pensar en mejor celebración para el cincuenta aniversario de una de las obras más importantes del cómic mundial, una historia publicada por entregas que contaba la dura lucha de la humanidad contra la invasión de una desconocida raza extraterrestre. Un tópico del género que originalmente debía ser una reescritura del Robinson Crusoe, pero que Oesterheld fue transformando, rompiendo con el tradicional protagonismo del héroe épico para centrarse en una fábula coral donde el heroísmo es un concepto grupal, colectivo, que abandona los escenarios exóticos usuales de la fantasía y ciencia-ficción para renacer en cotidiano y próximo, favoreciendo la identificación del lector con unos personajes tan ricos y profundos como reconocibles.
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Álvaro Pons, en el suplemento Babelia. Sigue leyendo

9 comentarios:

el tio berni dijo...

¿Personajes ricos y profundos? ¿Se refiere a los gurbos o a los cascarudos? Porque lo que es los protagonistas...

mefisto dijo...

Puede que algo encasillados esten los personajes, o algunos no estén definidos mucho en los momentos más corales de la obra.
Lo que es seguro que engancha cosa mala, y me pongo en situación del que lo comprase semana a semana lo que sufriría.
Y no se lee de un tirón porque es monumental, pero el cuerpo te lo pide, y ya es mucho más que algunas obras que andan por ahí.

pepo dijo...

Veo que no te ha gustado mucho, tio berni. Bueno, cuando la leí me pareció una obra muy correcta, y que desde luego engancha, aunque a lo mejor es verdad que se exagera un poco con los adjetivos por una lógica mitificación (el triste destino de Oesterheld, su martirización). Además, sospecho que El ETERNAUTA (empezó en 1957), en aquella época de revistas hechas a destajo y a toda prisa, debió sobresalir mucho. Aparte está la cuestión de que los argumentos apocalípticos+invasiones alenígenas tipo GUERRA DE LOS MUNDOS y derivados tienen mucho tirón en el imaginario popular, y especialmente la tuvo en la década de los cincuenta. LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS, por ejemplo, es de 1956. Y luego está la cuestión de adaptar ese relato fantástico a un entorno reconocible y hasta cierto punto costumbrista, lo cual explica el entusiasmo que despierta la obra entre los argentinos.

Pero sí, los personajes son de una pieza y bastante funcionales, eso yo también lo recuerdo así. Tiene muchísima más importancia la peripecia, la aventura, que los personajes.

el tio berni dijo...

Engancha, engancha, eso no lo niego. Yo me lo leí de dos tirones, y es un tebeo largo y con mucho texto. Ahora bien, cuando te machacan el tema de que te vas a encontrar con una obra maestra del cómic, es fácil quedar decepcionado.

Mi comentario era un poco por provocar, por ver si se puede disentir un poco de la corriente generalizada o directamente me iban a apedrear. El Eternauta tiene sus virtudes. Como hemos dicho, engancha, se lee con bastante emoción, hay un crescendo de peincipio a fin bastante logrado, aunque a veces parece un poco Dragon Ball, tiene algunas lecturas políticas interesantes aunque un poco obvias (pero vamos, eran los '50). También pienso como Pepo que uno de los factores que han influído en su mitificación es, además del destino de Oesterheld, el entorno reconocible. Si yo fuera un argentino en 1957, me habría vuelto loco con la serie, seguro.

Pero... Los personajes son bastante planitos y predecibles. El prota es simplemente el argentino medio, el propio lector. Bien, no está mal, es un buen recurso para transmitir al lector las sensaciones que debe percibir. Pero luego está Favalli, tan listo, tan listo, que no se equivoca nunca. Y Franco, el valiente muchachito tan valiente que es casi increíble (y que me recuerda a Ticonderoga, otro personaje de Oesterheld). El Mosca repite la misma cantinela en casi todas sus intervenciones, etc. Vamos, que los personajes tampoco es que sean profundos-profundos.

Y luego hay otras dos cosas que no me han convencido demasiado. Por un lado, la prosa de Oesterheld. Entiendo que en una serie por entregas hay que repetir cosas y tal. Reconozco algunos momentos y ambientes están muy logrados, pero me parece demasiado que haya viñetas de sólo texto... y que después, en la siguiente viñeta, sobre un dibujo diminuto continúe la parrafada. Un poquito de contención literaria, dejando que la imagen expresase algunas ideas, habría estado mejor.

Y por último, lo que menos me ha gustado es el dibujo de Solano López. Me ha parecido muy primitivo y muy poco logrado. No se puede mantener la tensión sobre los gurbos durante decenas de páginas y que cuando al fin aparezcan la viñeta no sea, no ya espectacular, sino simplemente efectiva. Solano López se carga así varios clímax de la historia. Los mismos cascarudos hay prácticamente que intuirlos. Y luego, muchas viñetas con una cabeza parlante sin más. Vale, a lo mejor el ritmo de publicación era demasiado para él.

Ya digo, no me parece un mal tebeo, pero me parece muy sobrevalorado. NUNCA he leído una palabra negativa sobre El Eternauta. ¿Es eso normal?

mefisto dijo...

Verás, yo lo veo como un gran cómic, y como no soy argentino tampoco diré que es una obra maestra.
Pero bueno es, y sobre todo efectivo para la concepción de su publicación.
Lo que realmente molestaba en la lectura eran las parrafadas interrumpidas y continuadas en la siguiente viñeta, cosa que en Mort Cinder la prosa llegaba a auténtica poesía.

mefisto dijo...

Y una apreciación, tal y como estan desarrolladas las viñetas ¿creeis que mejorarían en un formato vertical en vez de apaisado?
En el momento de la lectura podría alcanzar mayor velocidad la historia por el simple hecho de mover los ojos para leer más líneas de viñetas.
A lo mejor es una chorrada, o que simplemente se me antoja lento el formato apaisado (incluido 300)

el tio berni dijo...

Me acabo de fijar en la imagen que ha subido Pepo. No son los mejores ejemplos de lo que quiero decir, pero creo que son ilustrativos. ¿Os parece bien resuelta la acción entre la segunda y la tercera viñeta? ¿Vosotros habríais ordenado así el texto entre las viñetas cinco y seis? Vale, a lo mejor sólo son dos tonterías, pero...

mefisto dijo...

Exacto, tio berni, eso es a lo que me refería con el texto, y sucede demasiadas veces a mi gusto.
Y es lo que hablamos.
Mira la lista que ha salido aquí de los mejores 50 cómics. Nunca estaría el eternauta pero no quita que siga teniendo un gran nivel.
Y sobre todo el final, mientras iba leyendo no dejaba de preguntarme cuándo se iban a explicar los viajes en el tiempo del eternauta, algo asi como la serie perdidos que siempre que ves un capítulo te preguntas si esta vez explicarán algo. Quizás me esperaba que se explorase más ese camino de los viajes temporales, un poco como en Mort Cinder.
Eso sí, el final, aunque algo precipitado, es genial y con una segunda lectura bastante subversiva.
Deseandito estoy de echarle un vistazo a la versión de Breccia.

el tio berni dijo...

"Exacto, tio berni, eso es a lo que me refería con el texto, y sucede demasiadas veces a mi gusto."

Y para el mío. Es un poco desconcertante y cargante.

"Mira la lista que ha salido aquí de los mejores 50 cómics. Nunca estaría el eternauta pero no quita que siga teniendo un gran nivel."

Exacto. Para mí, El Eternauta puede haberse ganado el título de clásico, pero no de obra maestra.

"Deseandito estoy de echarle un vistazo a la versión de Breccia."

Cuidado con la versión de Breccia. Es una recreación casi literal en lo argumental e incluso en los textos, sólo que les obligaron a cancelarla y, al final, en 10 0 15 páginas comprime más de 100 o 150 páginas del Eternauta original. Además, Breccia está desatado. Yo algunas viñetas las he entendido porque acababa de leer el de Solano López, si no, ni de coña.

Al parecer, hubo mucha censura editorial, y lo que se publicó no es ni de lejos lo que pretendían los autores (hay algún apunte, como que los países desarrollados han "entregado" Sudamérica a los invasores para salvar el culo). Al final queda una cosa muy deslavazada, apresurada y con poca chica. Una pena.