domingo, noviembre 04, 2007

EL MUNDO SIN NOSOTROS


A los 2 días, el metro de Nueva York se inunda debido a la interrupción de los sistemas de bombeo de agua. A los 7 días, el suministro de combustible de emergencia para los generadores que refrigeran el núcleo de los reactores nucleares se agota por completo; las centrales empiezan a provocar explosiones e incendios por todo el planeta, con las consiguientes emisiones radiactivas. A los 3 años, y por la falta de calor, revientan las tuberías de las ciudades de las regiones más frías; los escapes de gas provocan enormes incendios que sólo podrán apagarse con fuertes lluvias. También a los 3 años se hundirán muchas carreteras e infraestructuras; en 10 años, la erosión causada por las goteras y la acción combinada de los elementos terminarán derrumbando un gran número de techos de viviendas. A los 20 años, el Canal de Panamá desaparece por el avance de la vegetación y las dos Américas quedan unidas nuevamente. A los 500 años, los suburbios de las ciudades son invadidos por los bosques; las ciudades se convierten en selvas. A los 100.000 años, los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera regresan a los valores existentes antes de la desaparición de la humanidad. A los 7.200.000 años muchos químicos tóxicos producidos por el hombre (PCB, dioxinas, etc.) todavía conservan su poder mortal. A los 10.200.000 años las esculturas de bronce aún seguirán reconocibles. A los 4.500 millones de años la Tierra comienza a calentarse por la expansión del Sol. A los 6.500 millones de años, la Tierra se derrite ante el avance del Sol, que ya ha absorbido a los demás planetas interiores, marcando el final inevitable de nuestro planeta. Pero algo humano permanecerá en el cosmos aun después de cinco billones de años de nuestra desaparición.

Son las predicciones que ha hecho el periodista científico Alan Weismann en su libro EL MUNDO SIN NOSOTROS sobre qué pasaría en nuestro planeta si la raza humana desapareciera, y para ello ha consultado a un buen número de profesionales y científicos de diversas disciplinas. Arriba, viñetas de JEREMIAH 1. LA NOCHE DE LOS RAPACES, Hermann, 1979; abajo, viñetas de LA COSA DEL PANTANO, guión de Alan Moore, dibujos de de John Totleben y color de Tatjana Wood, 1986.