sábado, abril 21, 2007

LA 'NOUVELLE BD' EN LA PICOTA (3)


Matthias Wivel sigue argumentando en The Metabunker en torno a la discusión que él mismo empezó. Y aporta argumentos de peso, esta vez contestando al segundo debate que tuvimos aquí a propósito de sus posts, además de a las respuestas de otros bloggers. No puedo traducir ahora, ni siquiera resumidamente, pero para los que leáis inglés, creo que merece la pena.


Por otro lado, Bart Beaty se se ha leído GUS de Christophe Blain (gracias por el soplo, Sergio), y ha entrado en el debate para dar la razón parcialmente a Matthias, al menos por lo que respecta a GUS.

8 comentarios:

Mitxo dijo...

Salvando las distancias, hay críticos del arte que dicen algo parecido de nuestro Picasso: un genio tirando a acomodaticio, un pintor que se sabía tan genial que no hizo las obras geniales que se podían esperar de él.

mota dijo...

Hola Pepo, creo que el mérito que atribuyes a CLOWES y a BLAIN (por ejemplo)de utilizar formas viejas para incorporarles nuevos mensajes es un anacronismo utilizado a menudo en los setenta por muchos autores de HUMANOIDES ASOCIADOS con lo que pretendían transgredir el cómic tradicional imperante. No es nuevo. Es un ejercicio que tiene, en mi opinión, mucho de nostálgico y poco más. Cuando CLOWES aborda una obra como DAVID BORING (para mí su obra maestra) no hay nada de esta afectación. Y es también cómic, lisa y llanamente cómic del bueno. Quizá porque la verdadera transformación del medio pase por dejar ya los estereotipos y descubrirnos personajes creíbles con los que podamos identificarnos.

pepo dijo...

DAVID BORING para mí es justo lo contrario, quizás su peor obra. Sobre lo de volver la vista atrás POR SUPUESTO que no es nuevo; se ha hecho siempre, y no sólo en el cómic. Otra cosa es que se haga con una intención retro o nostálgica, cosa que para mí no es el caso.Al contrario, se trata de mirar atrás -muy atrás, a menudo-para hacer cosas nuevas, no imitar lo viejo. Obras contemporáneas que reflejen su época. Picasso, ya que se comenta arriba, hizo lo mismo inspirándose en el arte de siglos atrás, desde el románico a Velázquez. Hay muchyos ejemplos más, con otros artistas renovadores. ¿Chris Ware hace cómics nostálgicos o retro, a pesar de que se inspire en pioneros del cómic de principios del XX? Creo que no. ¿ICE HAVEN es nostálgica, a pesar de que formalmente se inspira en las dominicales de mediados del XX? Yo diría que es absolutamente contemporánea, y la prueba es que ha conectado plenamente con el público de ahora.No lo digo sólo por lospremios del Saló, sino por las ventas.Para Mondadori ha sido un éxito que a priori era bastante dudoso.

"Quizá porque la verdadera transformación del medio pase por dejar ya los estereotipos y descubrirnos personajes creíbles con los que podamos identificarnos."

No veo estereotipo alguno en los tebeos de Sfar, o Blutch, o Guibert o David B, ni mucho menos en EL PIRATA de Blain (no he leído GUS), ni casi nunca los veo en Clowes (sí, por cierto, vi alguno en DAVID BORING), ni siquiera en Miller, que usa arquetipos,no estereotipos. Es algo muy distinto.
Tampoco creo que la necesidad de "identificación" con los personajes sea la única forma de lograr cómic adulto.Más bien puede ser al contrario. Cuanto más difícil te resulte identificarse, más cuestiones y reflexión te puede plantear. ¿Uno se identifica con los personajes de A SANGRE FRÍA de Capote, por ejemplo?
Aplíquese al cómic. Creo precisamente que esa necesidad a toda costa de "identificación" pasa a veces por trucos dramáticos muy baratos que empobrecen los matices y profundidad de la obra, al impedir cualquier otra cosa que no sea la identificación. ICE HAVEN es una obra "fría" para algunos porque difícilmente les permite identificarse con sus personajes (algo absolutamente deliberado, a mi juicio), y la siguiente de Clowes, THE DEATH-RAY, ya ni te cuento. Sin embargo, THE DEATH-RAY es la obra maestra de Clowes, no me cabe la menor duda.

mota dijo...

No, si estamos de acuerdo en lo básico, Pepo. Utilizar formas clásicas para añadirle contenidos nuevos, aunque no veo yo claro que pueda extrapolarse el caso de Picasso al ámbito del cómic. El caso de Moebius, por ejemplo, en el GARAJE HERMETICO es muy clarificador en este aspecto. El arte de Clowes está influido por los cómics americanos de los años cincuenta, Seth por los artistas gráficos de las viejas revistas de humor americanas... pero su discurso es absolutamente moderno, esto es un hecho incuestionable, lo que no quita que la elección de estilo o de "tono" sea una decisión de cada autor basada en sus gustos y preferencias y no un ejemplo de lo que el cómic es o debería ser. Ese es el componte "nostálgico" al que me refería y que quizá no haya quedado claro, pero la validez de la obra es por supuesto legítima. Por otra parte convendrás conmigo, ya que mencionas A SANGRE FRIA, que es más creíble la historia de dos asesinos (cuyas hazañas nos sacuden diariamente desde la prensa) que la de un pirata, un cow boy o un tipo disfrazado que vá pegando saltos por los tejados. Creo que la novela de Capote transmite una más convincente sensación de cotidianeidad.

Anónimo dijo...

Bastante tarde, pero he traducido parte del post de Wivel en el Metabunker. Es bastante literal, pero creo no haber metido ninguna gamba seria (y si es así, lo siento):

"Nuestra discusión aquí en el
Bunker, por cierto, ha provocado debate también en Con C de Arte, donde Pepo (“JCP”) discrepa de mi crítica hacia las obras de género de Blain, Blutch y Sfar en particular. En resumen, Pepo cree que los dibujantes exploran un territorio –a menudo de considerable profundidad temática- nunca tratado antes en este tipo de cómic de género, usando para ello las convenciones propias del mismo. Continúa comparando el trabajo de Chris Ware y Dan Clowes, que también incorporan figuras visuales y convenciones de género de los primeros cómics –tiras clásicas de cómic, superhéroes, etc.- y sostiene que, quizá, ésta sea la manera en la que los cómics puedan alcanzar la grandeza, es decir, a través de los recursos que son propios de los tebeos, en vez de aquellos pertenecientes a otros medios. Incluso va más allá, diciendo que una aproximación directa a los… mmm… temas “literarios” no funciona en el medio cómic, y que en la época postmoderna, abordar de forma directa las cosas se ha vuelto problemático para cualquier medio.

Lamento disentir. Me gusta el acercamiento tangencial [en palabras de Pepo: “no hablar de los temas directamente sino con estrategias más oblicuas”], y lo distingo en muchos de mis cómics favoritos pero, por lo que a mí respecta, la aproximación “directa” nunca pasará de moda. Ni en los cómics ni en ningún otro sitio. Estoy de acuerdo en que los tebeos deberían abstenerse de imitar demasiado a los otros medios, sin embargo, puedo citar varios ejemplos de dibujantes muy “directos” y al mismo tiempo muy de “cómic”pertenecientes a la misma generación que los artistas que critico: David B., Emmanuel Guibert, Fabrice Neaud, Killoffer…

En segundo lugar, incluso concediendo que al menos Sfar trata muchos temas “serios” en su obra (algo que no veo en Blutch y en Blain), y que claramente va más allá de la simple preocupación por el estilo (ver mi última entrada para saber más sobre mi opinión sobre Sfar), no creo que se acerque a la sutileza, a la riqueza emocional, a la exploración del espacio pictórico, de un Clowes o un Ware… demonios, incluso Miller ha ido más lejos. No hay nada malo en usar viejas figuras y convenciones en sí mismo; es cómo lo hagas (y dicho esto, tengo ciertos problemas especialmente en cómo Ware usa estos recursos, pero esa es otra historia). Coincido de todo corazón con el escepticismo de Sergio, en los comentarios, sobre la comparación entre estos autores.

En cuanto a la discusión alternativa en la sección de comentarios, sobre la naturaleza e historia de los cómics frente a la de otros medios, especialmente la literatura, sólo quiero repetir que no intento medir el cómic según un estándar impropio del medio. Los mido siguiendo sus propios criterios, y sí, creo que el arte de Foster, McManus y Kirby, por citar los ejemplos del primer comentarista, fue mucho más significativo que el de los artistas que critico. En este caso, realmente creo que los tebeos –aunque su exploración temática y formal del campo artístico haya sido relativamente limitada- no quedan en mal lugar al compararlos con otras artes. Han seguido un camino diferente a la literatura, y eso es parte de su fortaleza (para saber más sobre mi opinión acerca de este tema, ver la siguiente discusión: parte I, parte II).

De cualquier manera, ahora que los cómics han empezado a explorar algunas áreas tradicionalmente bajo dominio de la literatura, el cine y otras formas artísticas, surge un problema cuando artistas conscientes de este desarrollo quieren hacer ambas cosas, y recrear las aventuras clásicas de su niñez. No hay nada malo en las historias de aventuras ni en los otros géneros clásicos del cómic –dentro de los cuales se puede dar, y se han dado, grandes obras de arte-. Tampoco es necesariamente un problema que a estas historias se las insufle de una mayor profundidad temática, como demuestra el trabajo de Kirby o Barkes. Más aún, no hay nada malo en explorar el mundo a través de narraciones exquisitamente dibujadas, en las que las cualidades formales suponen el principal valor artístico –como atestiguan Hergé or Franquin-. Pero obsesionarse de forma autorreflexiva sobre el estilo, la forma y la persona artística puede impedir que alcances lo que intentas conseguir, que es lo que intentaba debatir aquí.

¡Gracias de nuevo, Alex, Pepo, Xavier y a todos los demás! Ha sido un debate muy estimulante y me habéis forzado a explicarme de una forma mucho más extensa de lo que al principio pensaba que podría. Espero que al menos haya tenido algún sentido para vosotros".

Ben Day dijo...

"Por otra parte convendrás conmigo, ya que mencionas A SANGRE FRIA, que es más creíble la historia de dos asesinos (cuyas hazañas nos sacuden diariamente desde la prensa) que la de un pirata, un cow boy o un tipo disfrazado que vá pegando saltos por los tejados. Creo que la novela de Capote transmite una más convincente sensación de cotidianeidad."

Hola Mota, no se si JCP está de accuerdo, pero yo no. Hace tiempo que dejé de medir las obras bajo los estándares de "verosimilitud" que el arte pictórico tradicional y la novela naturalista y realista canonizaron. Digo: las obras de Shakespeare son absolutamente antinaturalistas, invitan a que nos identifiquemos con los personajes (no sin la distancia estética de rigor y bajo las limitaciones propias del espacio del teatro, claro está) y además son de género, género histórico, para más señas! (creo que casi todas están ambientadas en tiempos y lugares distintos a aquel en que se estrenaron).

Otra cosa es que en nuestro contexto "A sangra fría" parezca una obra más próxima, porque está ambientada en nuestra época, basada en hechos reales y además, porque usa un tipo de lenguaje, el periodístico, que nos hemos acostumbrado a reconocer (falsamente) como objetivo. Pero yo pienso una cosa: que sólo lo parece. En realidad, valga la redundancia, lo que veo más "real" en esta novela es el punto de vista de Capote ante los personajes, punto que es de empatía (a groso modo, creo que a Capote le interesa más la relación homoerótica entre los criminales y el punto en que esta les deja frente al mundo que la verosimilitud de la hitoria).
Vuelvo con esto al asunto de la identificación, porque no creo que deje de existir del todo, la identificación en las obras de arte existe siempre y es estética, osea, indirecta.

pepo dijo...

muchísimas gracias, anónimo, de verdad.


""Por otra parte convendrás conmigo, ya que mencionas A SANGRE FRIA, que es más creíble la historia de dos asesinos (cuyas hazañas nos sacuden diariamente desde la prensa) que la de un pirata, un cow boy o un tipo disfrazado que vá pegando saltos por los tejados. Creo que la novela de Capote transmite una más convincente sensación de cotidianeidad."

¿y? la cotidianeidad, el costumbrismo, el naturalismo están muy bien, pero no siempre son obligatorios para tratar temas serios o adultos o como quieras llamarlo. De verdad, no veo impedimento en hacer un tebeo con superhéroe de por medio, o piratas, o cavernícolas, que a la vez hable de cosas que puedan leer personas de más de treinta años.

pepo dijo...

"Estoy de acuerdo en que los tebeos deberían abstenerse de imitar demasiado a los otros medios, sin embargo, puedo citar varios ejemplos de dibujantes muy “directos” y al mismo tiempo muy de “cómic”pertenecientes a la misma generación que los artistas que critico: David B., Emmanuel Guibert, Fabrice Neaud, Killoffer…"

pues sí, creo que aquí Matthias tiene razón. Guibert es un gran ejemplo de cómo sí es posible tratar DIRECTAMENTE temas serios y hacerlo además de modo excelente. Luego sí es posible. Pero no es necesario hacerlo siempre así.

"Más aún, no hay nada malo en explorar el mundo a través de narraciones exquisitamente dibujadas, en las que las cualidades formales suponen el principal valor artístico –como atestiguan Hergé or Franquin-."

no estoy de acuerdo en que las cualidades formales sean lo más relevante en Hergé o en Franquin a partir de una época determinada. De verdad que no.