jueves, mayo 24, 2007

SI TIENES UN MENSAJE, ENVÍA UN TELEGRAMA


Samuel Goldwyn dijo una vez "si tienes un mensaje, envía un telegrama". Como lectora no me gustan los libros con un "objetivo", así que no quería escribir uno así. Quería contar una historia e intentar hacerla interesante. Sin embrgo, sólo podría describir lo que conozco bien -la realidad israelí- así que leyendo METRALLA espero que el lector pueda entender un poco, al menos mi punto de vista tanto sobre Israel como sobre otros aspectos: las relaciones familiares, el amor, etc.
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Rutu Modan, entrevistada en Publishers weekly. La cita literal de Goldwyn era más explícita: "si quisiera enviarte un mensaje, te habría puesto un telegrama". En cualquier caso, Rutu Modan no es de ese tipo de artistas. Afortunadamente.

Parece que todo el mundo se pregunta lo mismo, si hay partes de METRALLA basadas en la propia vida de Modan:


No partes realmente, pero sí usé experiencias mías y anécdotas, y basé personajes en gente que conocía. Por ejemplo, Numi, la chica, y su relación con su madre, estaban basadas en una amiga que tuve en el instituto. Su madre era, como la madre de Numi, una modelo que se casó con un millonario. Su hija, mi amiga, salió parecida al padre, nada atractivo. La madre no lo podía soportar. Hizo miserable la vida de mi amiga, la hizo ir al cirujano plástico con 16 años y la obligó a casarse con su primer novio convenciéndola de que ningún otro hombre se interesaría por ella ya que era fea. Su madre solía llamarla "Cenicienta" -la versión hebrea del nombre significa "Chica sucia"-. Numi no es exactamente como esta chica, pero robé parte de la historia de mi amiga para crear a Numi.

6 comentarios:

John Space dijo...

Y tus obras, Pepo, ¿tienen un objetivo?

Little Nemo's Kat dijo...

Aquí, abres la boca y te lanzan un caramelo envenenado ;)

Independientemente de su verismo, lo cierto es que Metralla transpira verosimilitud por cada una de sus viñetas. Promete la señorita Rutu; habrá que ver lo que nos regala en siguientes entregas.

santibilbo dijo...

Una cosa que cada vez me ronda más es eso,lo de la verosimilitud,lo que uno acepta como "verdad" en el sentido más visceral y ontológico del termino;lo que se nos impone.En las artes narrativas esa empatía y ese conocimiento casi deberían ser intuitivas,respiradas..Romper el hechizo es fácil o no dependiendo las palabras mágicas a las que sea sensible el hechizado.Sin embargo lo verosímil no sólo no es lo verdadero sino que está construido sobre el artificio y la convención.Un artificio que nace de la propia naturaleza del arte y una convención nada universal,forjada sobre todo desde las élites.En esta época de postmodernismo, autoconciencia,manierismos formales y subjetivismo desalmado( y con frecuencia facilón), a mi resulta que siguen siendo los artistas que se enfrentan a la verdad y no la enmascaran( es decir apenas la rozan y se les escapa), los que justifican que la mente calenturienta de un homínido encendiera la creatividad artística:para vivir más y mejor.Hablan de lo que tiene que hablar y lo hacen de la forma (o las formas, a veces hay muchas dependiendo de los receptores) más adecuadas.O sea hay que hablar del canon, es decir por que hablamos de Ditko y no del culo de Mary Jane,que desde el punto de vista evolutivo nos interesa más

pepo dijo...

me quedo con tu frase de hace unos meses. Una obra artística no es una paloma mensajera.

Little Nemo's Kat dijo...

Bueno, es que, cuando hablamos de discursos artísticos, no hay que confundir verdad con verosimilitud. Lo último responde a nociones de coherencia interna, no a criterios de verdad. Verosimil es lo que resulta creíble incluso dentro de coordenadas de realidad alteradas (siempre y cuando éstas planteen una arquitectura interna consistente y, repito, coherente); no sé si se me había entendido, como obra artística y dentro de su estatus genérico, Peter Pan es bastante verosímil, como lo es Maison Ikkoku, dentro del manga costumbrista.

santibilbo dijo...

Si, Litle Nemo, te entiendo pero la coherencia interna a veces a mucha gente le parece artificiosa y lo contradictorio y absurdo más parecido a la vida.Yo me pregunto ¿ cuando se sale? (o se entra)¿ cuanto artificio puede soportar el arte,cuanta verdad somos capaces de aprehender, por qué tantas cosas coherentes nos pueden parecer inverosímiles,por qué tantas realidades nos parecen increíbles?.Hay algo aquí medianamente objetivo,una verdad compartida, o es todo pura subjetividad? Porque yo creo,ingenuo, que el arte o toca los aspectos clave de la condición humana o es un vientecillo.Y no estoy hablando de mensajes sino de contenidos,sugeridos si se quiere con las formas,, de forma consciente o irracional