martes, mayo 29, 2007

RESUMEN DE FUTUROS EPISODIOS PRECEDENTES


Sevillano del 74, su trayectoria ascendente comenzó en la autoedición recurriendo a diversos seudónimos. Con el fanzine/revista DINERO (de cuyo número 2 es la página de ahí arriba) se hizo un nombre, y de ahí salta a publicar en cabeceras como Rolling Stone, Generación XXI, La Vanguardia, TOS, RECTO, Mondo Brutto, Nosotros Somos los Muertos, El País, El Jueves o Cinemanía, entre otras. Me estoy refiriendo, evidentemente, a Miguel Brieva, cuyo nuevo artefacto, BIENVENIDO AL MUNDO. ENCICLOPEDIA UNIVERSAL CLISMÓN, se ha publicado recientemente. En él ha recopilado diversas viñetas e historietas ya aparecidas en diversas publicaciones junto a abundante material gráfico nuevo, y para integrarlo todo ha adoptado la forma de una particular enciclopedia ilustrada, que incluye entradas para definir términos y cuya portada está logrando confundir a algunos libreros que la colocan en la estantería de infantiles.


A continuación, una entrevista atendida generosamente vía e-mail por Miguel Brieva en 2004, que sirvió de base a la que se publicó en el número de mayo de Rockdelux de ese año. Aquí va el texto íntegro, sin cortes.

Cuéntame un poco tu trayectoria, qué has publicado hasta ahora y cuáles son tus proyectos ahora mismo.

Junto con Paco Alcázar y Miguel B. Núñez hago “Recto”, una pequeña revista de cómics de la que próximamente saldrá el tercer número en Astiberri. He publicado en “TOS”, “Nosotros Somos los Muertos”, “Camisa de Fuerza” y “Mondo Bruto”.
Anteriormente he publicado un pequeño librito llamado “Propuestas para no hacer” en Clismón, que es un sello creado junto con unos amigos, y en el cual también hemos sacado, en colaboración con otros, la revista “Om2-Informe Selt acerca del estado actual del Objeto Maravilloso”, “El Niño Carajaula”, un libro de poemas de Pablo Bouzada ilustrado por Ricardo Egoscozábal y por mí, aparte de la revista “Dinero”, que se edita a medias con Dobledosis.
También saqué un libro de poemas y dibujos de Marcz Doplacié, que es un seudónimo, titulado “La Vida La Muerte”, y en este Salón del Cómic [2004] se publica la recopilación de los tres primeros números de "Dinero", números 0, 1 y 2, en un único volumen.


También hiciste los dibujos que aparecen en la película “Astronautas” (2004, Santi Amodeo).

A Santi a lo conocía por amigos comunes desde hace un año. Buscaba a alguien que le diera el aspecto gráfico a la película, y al final se usaron pósters míos y animaciones basadas en mis dibujos. También me encargué de los créditos. Por otro lado, hice también las cortinillas que aparecen en el documental “Underground, La Ciudad del Arcoiris” (2004, Gervasio Iglesias).

Cada vez que veo trabajos tuyos, me vienen a la cabeza un cúmulo de referencias. El pop art, obviamente, pero también algo de Crumb, algo de El Roto, algo de Burns, algunas cosas más, que en conjunto conforman algo francamente bizarro que no se parece a nada salvo a ti mismo (como debe ser, claro). Viendo tu trabajo, uno tiene la sensación de reconocimiento, de que lo encajas en un marco referencial familiar, pero cuando te lo lees ves que es algo nuevo.

En lo referente al cómic, la ilustración o el humor gráfico, los que mencionas han sido desde luego influyentes e inspiradores. El Roto en cuanto al tratamiento o la temática es sin duda lo más parecido a un maestro y una referencia imprescindible, pero también, aunque no de manera tan obvia, lo son Crumb, Clowes, Gary Larson y Beto Hernandez, o bien por ciertas similitudes, aunque los he conocido recientemente, Tom Tomorrow, Glen Baxter o Raymond Pettibon. Tal vez las viñetas de "Dinero" tengan algo familiar porque son un compendio arbitrario de todas estas maneras de trabajar y de algunas más, aparte del uso de recursos comunes como el lenguaje publicitario, periodístico o positivista-oficial.

¿Qué es lo que te proponías cuando buscabas tu estilo, narrativo y gráfico?

No ha sido una cosa premeditada, y de hecho tampoco me interesa especialmente ubicarme y perpetuarme en un estilo, como es el de la estética de décadas pasadas que, si bien es eficaz para transmitir de un modo más atravesado y distante los vicios de nuestro momento actual, aunque no por ello menos universales, también es por otra parte un recurso estilístico que goza de un uso y regocijo estético vigente, que abarca desde el fanzine más meticulosamente revisionista hasta la más banal de las campañas propagandísticas de una gran superficie comercial. Esto a veces provoca el peligro de lecturas más superficiales que no entran en lo que yo denominaría la "enjundia" de las viñetas en cuestión.

Qué otros autores te interesan, o incluso te entusiasman. Dibujantes, ilustradores, cineastas, historietistas, novelistas, presentadores de TV, yo que sé, lo que quieras.

Lista aleatoria de mis propios gustos: Monty Python, los hermanos Marx, incluyendo por supuesto a Carl Marx, Fellini, Ingmar Bergman, Kubrick, C. T. Dreyer, Renoir, Tati, Buñuel, David Lynch, Búster Keaton. Antonio Machado, Pessoa, Gombrowicz, Rafael Sánchez Ferlosio, Agustín García Calvo...

Muchos dibujantes oyen música mientras dibujan. ¿Tú también?

La música es fundamental, probablemente la manifestación artística más directa y universalmente disfrutable. Escucho prácticamente de todo, aunque no precisamente las últimas tendencias del pop-rock-tecno-etc. La actualidad, por lo general, me suele pasar bastante desapercibida aún a riesgo, como de hecho sé que pasa, de perderme algo interesante. Discos que recomendaría: cualquiera de Tom Zé, un par de recopilatorios de Mahmoud Ahmed y uno de John Lurie y el trío de jazz Medeski, Martín & Wood, titulado "The Legendary Marvin Pontiac".


EL FUTURO YA HA PASADO. TÉNGANLO SIEMPRE PRESENTE.

Así se llama una de las secciones habituales de "Dinero", dibujada con una estética de los cincuenta presente en otros trabajos tuyos. ¿Por qué esa estética que domina muchas de tus páginas? Creo que es intencionadamente revivalista; de hecho, pienso que ese rasgo de tu estilo forma parte del contenido de tu obra, o al menos, de ciertas sensaciones que transmites.


Esa inclinación viene fundamentalmente por, se me ocurre, tres posibles motivos: El de la disponibilidad de extensísimo material gráfico de esas épocas a muy buen precio en las librerías de segunda mano o en la basura misma, el de representar muy transparentemente una suerte de fé patológica y completamente descerebrada en el futuro, en la técnica, en la prepotencia humana y en el capitalismo, que eclosionaba inocentemente en esas primeras décadas posteriores a la II Guerra Mundial, fundamentalmente en EEUU, y a cuyo rebufo estamos aún, sólo que con estrategias publicitarias más retorcidas y descarnadas, como el Forum de Barcelona y esas cosas, y por último, hemos de confesar, aventada por esa enfermiza fascinación de nuestra generación por lo que nos precedió y sus rostros coloridos, felices y neopositivistas.


A propósito de esto, ¿a qué crees que se debe ese revival actual tan omnipresente, en la televisión (series como "Cuéntame", la vuelta del "1,2,3", etc.), en el cine (esas adaptaciones de viejas series de TV setenteras: S.W.AT., Starsky & Hutch, Los Ángeles de Charlie...), etc.? ¿Es la manifestación de algún tipo de estado de ánimo social, o es simplemente el viejo truco de revender material de la infancia a los antiguos niños que ahora ya son mayores?

Creo que se debe, esencialmente, y por lo general, a la carencia de referentes iconográficos actuales, al vacío creativo, a la ausencia de verdaderos contenidos y al oportunismo de rentabilizar elementos y manifestaciones culturales que se amparan en la sensibilidad opaca del espectador y en su narcisista inclinación por lo autorreferencial, las cosas de su infancia y, en fin, esas tonterías. Sólo merecen interés aquellos usos críticos o, cuando menos, afortunados estéticamente.

Hay una serie de temáticas recurrentes en tu trabajo. ¿Qué objetivos te planteas al tratarlos, y cómo los tratas?

Los temas pueden ser cualesquiera, pero es tal vez más significativo el tratamiento de la realidad desde una vuelta irónica, que traslada la aparente y feliz normalidad de estas imágenes hasta un mundo tan crudo y cínico que ya apenas queda más esperanza que esperar pacientemente, e incluso con entusiasmo, a la autodestrucción; una especie de apoteosis extrema del capitalismo más amoral; una pequeña exageración de nuestro propio mundo. Resulta evidente, o al menos eso espero, que el hilo común es la puesta en entredicho de las convenciones sobre las que se sustenta nuestra vida sobre este planeta. Su ambición más difícil es la de, en la medida de lo posible, mantener alerta a las conciencias de las múltiples falacias tras las que nosotros mismos nos ocultamos.

PRECAUCIÓN: LETRAS. LA COMBINACIÓN DE DOS O MÁS DE ELLAS PUEDE LLEGAR A TENER SIGNIFICADO.

El aviso aparecía, bajo un divertido dibujo, en “Dinero” # 3. El tono predominante en tu trabajo va de la ironía al humor negro, a veces a la sátira. ¿Por qué, qué quieres conseguir? ¿Se puede explicar todo, toda la realidad, con ironía? ¿no tiene límites este recurso?


La ironía es una herramienta poderosa e inteligente, aguda e incisiva como pocas, pero también es un material abrasivo si su uso no está motivado por el deseo soterrado de desvelar trampas y falsedades, sino como mero y resultón recurso del nihilismo creativo, intelectual y moral. Para mí esto último carece de rumbo, en un sentido abierto del término, y por tanto de interés.

Tus páginas en “Dinero” y “TOS” no entrarían en el concepto secuencial de cómic, porque son viñetas únicas, pero hay una combinación articulada de texto y dibujo que suele evocar una secuencia, sugerírsela en la mente del lector. ¿Cómo definirías tú lo que haces en este sentido?

Siempre me he inclinado por la escritura y el dibujo, y es interesante desarrollar ambos en sus diversas posibilidades de combinar; el cómic es tal vez la más convencional y efectiva de todas, pero existen otras similares, como la de “Dinero”, no tan narrativa, o la del libro ilustrado. Todas tienen su aquél. En todo caso, ahora en “Recto” sí estoy tratando de hacer más cómic como dios manda, y a ver qué pasa.

Hay una evidente preocupación sociopolítica en tu trabajo, de hecho, es el tema principal en él. La crítica de costumbres, de un lado; la crítica de las estructuras sociales e institucionales por otro, las contradicciones de nuestro sistema social y económico. Sobre esto ya hemos hablado, la cuestión ahora es por qué te interesan tanto este tipo de temas.

La cuestión es por qué NO le interesan a la gran mayoría de nuestros congéneres. Francamente, aparte del amor, la amistad y la belleza allí donde y cuando la haya, no encuentro otros temas de mayor trascendencia que el de tratar de conocer la verdad y hacer lo posible por subvertir el imperio de la miseria.

También recurres mucho al lenguaje publicitario.

Lo hago para potenciar una vez más el contraste entre lo que deberían de ser las cosas, lo que son, y lo que, en el peor y más aterrador de los casos, podrían llegar a ser.

¿Qué te parece los extremos a los que está llegando la publicidad en los últimos tiempos, el poder de la publicidad y de las grandes marcas?

Es el lubricante que engrasa el implacable y casi invisible engranaje del capital en perpetuo movimiento. La perversión creativa al servicio de la perversión mercantil.


Mucha gente tiene la sensación de vivir tiempos extraños. Con guerras que ya no responden al concepto que teníamos de ellas, o con esa especie de neolengua a lo "1984" que emplean tantos políticos y medios de comunicación para llamar a las cosas por otro nombre o, directamente, para mentir a la opinión pública. No creo que esto venga desde el 11-S; creo que viene de antes, aunque el 11-S haya sido un catalizador muy potente. Me gustaría saber a qué crees que es debido esto, si tú también lo notas, y si ese clima influye o no en tu trabajo.

Si ya durante la guerra fría era el régimen capitalista el patrón hegemónico y dominante en gran parte del mundo, e incluso el causante directo de numerosos condicionantes (desafiando con la carrera armamentística o instigando al consumo en sí mismo) que bloqueaban o colapsaban los otros regímenes alternativos, la caída del comunismo aplicado y la plenamente consciente demonización por parte de los medios de masas y de numerosos intelectuales de toda postura de cambio político radical, o incluso meramente significativo, han allanado el terreno para la más desbocada implantación de las leyes del mercado como regidoras únicas de los destinos del hombre. Este proceso se acompaña de otro más preocupante de desvalorización y pérdida total de referencias de lo que es real y verdadero, que es fácilmente constatable, tomando como ejemplo a nuestro propio país y a su periplo desde la transición, en la sorprendente docilidad con la que la población disculpa en sus dirigentes las más abyectas incompetencias y falsedades. Los ejemplos son por todos conocidos. La alternancia recientemente dada en nuestro gobierno no es, por otra parte, más que el reencuentro con la cara amable de un mismo sistema que carece de resortes para corregirse a sí mismo y que avanza así, a lo largo de las décadas, entre momentos expansivos (guerra de Vietnam, Nicaragua, Irak 1 y 2, y Afganistán) y momentos de estabilización (Clinton-Zapatero). El 11 de Septiembre no ha sido sino una excusa hábilmente manipulada para justificar la colonización y otras estrategias de dominio. Las palabras terrorismo, libertad y democracia se han dado la vuelta sobre sí mismas, como un calcetín, para acabar significando exactamente lo contrario de lo que inicialmente hacían.

Hablando de eso, otras temáticas recurrentes en tus páginas son las apocalípticas, con múltiples referencias a los miedos apocalípticos del pasado: guerra fría, miedo a la guerra nuclear, a invasiones extraterrestres. ¿Esto por qué?

Por un lado porque el falso miedo instigado sigue usándose interesadamente como elemento de cohesión social (véase ETA, y en su defecto el eje del mal, las armas de destrucción masiva...) que anula otras propuestas socio-políticas, y por otro, esa idea apocalíptica es imprescindible en tanto que la realidad actual no parece depararnos otra salida más que esa de desaparecer ridícula y estúpidamente por nuestros propios medios. Hay momentos en los que, bajo la apariencia de dinámicos programas televisivos de entretenimiento y refrescantes spots publicitarios, yo tan solo veo anticipos grotescos de una autodestrucción a la que parecemos entregarnos todos con un inquietante espíritu de intrascendencia.

¿Y a qué crees que se debe esta vuelta del por otra parte ya viejo tema "la realidad no es la que creemos" en productos de consumo popular? Tienes “Matrix”, “El sexto sentido”,"Abre los ojos", “Los Otros” y bastantes más. Te lo pregunto porque, en un extraño sentido, para mí esa idea de "la realidad no es la que ves" tiene que ver con mucho de lo que sugiere tu trabajo.

En el caso que veo un paralelismo más interesante es en el de “Matrix”, pero como buen ejemplo de película americana, y por tanto sometida a los designios de la máxima rentabilidad y del efectismo vacuo, el sugerente planteamiento inicial desaparece entre la pirotecnia tecno-karateca. El hecho de que el tema de la doble realidad se repita últimamente en algunas películas de ciencia ficción tiene que ver, deduzco, con esa otra dualidad de la que hablaba antes y que nos permite, por una parte ser conscientes de que vamos por mal camino, y por otra parte hacer que eso mismo nos dé absolutamente igual. El problema de fondo de la humanidad es, y ha sido siempre, la debilidad de la conciencia, y eso es algo que debe apuntalar cada uno desde sí mismo para que sea firme y verdadero.

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ES UN PRODUCTO CLISMÓN

Om2-INFORME SELT ACERCA DEL ESTADO ACTUAL DEL OBJETO MARAVILLOSO (1998, Clismón). Inclasificable publicación realizada por Brieva y otros autores.

PROPUESTAS PARA NO HACER (2000, Clismón). Escrito e ilustrado por Brieva. “Es una especie de librito de autoayuda, un ensalzamiento de la inactividad”

EL NIÑO CARAJAULA (2002, Clismón). Libro de poemas de Pablo Bouzada ilustrado por Brieva y Ricardo Egoscozábal.

LA VIDA LA MUERTE (2004, Clismón). Libro de poemas y dibujos de Marcz Doplacié, seudónimo de uso colectivo bajo el que en este caso se ocultaba Brieva.

DINERO (desde 2001, Doble Dosis / Clismón). Revista aperiódica del autor, con cuatro números hasta ahora. Existe un tomo recopilatorio de los números 0, 1 y 2.

VIÑETAS, TIRAS Y PÁGINAS EN DIVERSAS PUBLICACIONES. La mayoría de dichas publicaciones, citadas al comienzo de este post.

BIENVENIDO AL MUNDO. ENCICLOPEDIA UNIVERSAL CLISMÓN (2007, Mondadori). Imitando el formato al que se refiere el subtítulo, el de una enciclopedia ilustrada, Brieva ofrece por entradas alfabéticas su particular definición del mundo. Todo ello ilustrado con viñetas y páginas de historieta ya publicadas en diversas cabeceras, pero también con abundante material gráfico nuevo realizado al efecto. Entre el 31 de mayo y el 23 de junio de 2007, la librería Panta Rhei (C/ Hernán Cortés 7, Madrid) alojará una exposición de Miguel Brieva con el material de este libro.