lunes, mayo 28, 2007

LAS ESTANTERÍAS EN JAPÓN

Hace poco entré en una librería en el área de Tokio con una amiga japonesa, una fan voraz de seinen manga. En vez de ir directamente a sus series favoritas, hojeó sin mucho interés algunas revistas y enseguida pidió que nos marchásemos. Cuando le pregunté que por qué no había ido directamente al pasillo que le interesaba, me confesó que el pasillo era exclusivamente de seinen, lo que significaba que allí no habría más que varones veinteañeros, y estar allí junto a ellos leyendo sería 'chotto hen', es decir, un poco extraño. Como hay una cantidad enorme disponible de manga, las series se agrupan por pasillos basándose en un target demográfico. Así que los varones tendrían que atreverse con un pasillo repleto de chicas jóvenes para hacerse con una copia de, por ejemplo, Ouran High School Host Club, mientras que las muchachas hacen frente a filas de hombres de negocios y de estudiantes universitarios masculinos para pillar el volumen siguiente de xxxHolic. Si a eso sumamos el deseo cultural de no llamar la atención sobre uno mismo ni destacar demasiado, algunos fans sólo pueden mirar anhelantes los pasillos o esperar a la hora de cierre con la esperanza de encontrarse la tienda vacía. La próxima vez que te entren ganas de quejarte de la ausencia de títulos en tu B&N local, recuerda que por lo menos tú puedes hojear tu copia de Kurosagi Corpse Delivery Service sin tener que abrirte paso a codazos entre una masa de ejecutivos que te miran mal.
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Chloe, en su blog Shuchaku East.


(gracias por el enlace y la corrección de la traducción, jmm)