viernes, septiembre 21, 2007

POLÍTICOS ADICTOS A LOS TEBEOS

Taro Aso es un apasionado del manga (cómic en japonés). Y además, se postula como primer ministro, después de la dimisión hace una semana de Shinzo Abe. El anuncio de su candidatura provocó la subida en Bolsa de las empresas del sector, una muestra de la importancia que tiene en el país asiático este arte.

La serie favorita de Aso es Rozen Maiden (Doncella rosa), sobre unas muñecas que tienen vida propia. Ha dado mítines en reuniones de otakus (término japonés equivalente al de frikis), y como ministro de Exteriores creó en mayo el Premio Internacional de Manga para dibujantes no japoneses, con el objetivo de abrir puentes con otras culturas. 'Comprender la cultura japonesa es muy fácil a través del cómic', explica Alfons Moliné, escritor y autor de El gran libro de los manga (Glénat, 2002).
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Sigue en Cinco días (gracias, vm)

12 comentarios:

Josep de Haro dijo...

Si, sobre todo si no publicas tebeos de otros países y culturas, los puentes que abres son de una sola dirección, la que a ti te interesa.

El nivel de proteccionismo en la industria del tebeo en Japón es mas que escandaloso, pero no tienen ningún rubor en usar las buenas palabras y la sonrisa para venderte el martillo, de buen rollito eh!

Siento estar irascible, coño, pero es que le echan mucho morro. Hay magníficos autores en Japón, cuya carrera merece la pena seguir, pero en cuanto un autor europeo ha intentado publicar allí, pues han intentado convertirle en un dibujante de manga, lo cual, si me permitís, es de lo mas raro e irónico. ¿Para que demonios le contratan si luego quieren transformarle?

La actitud en Europa respecto al manga también es extraña, con salones especializados, movimientos culturales y asociaciones. Yo creía que el manga era un tebeo también, que en aras de la tan cacareada igualdad de oportunidades tendría que estar al mismo nivel. Pero veo que no, que trata desesperadamente de diferenciarse y desmarcarse del resto de cómics y culturas. Pero.. de buen rollito eh..

Josep.

Uno cualquiera dijo...

Lo que yo se es que cuando un autor uropeo ha intentado vender allí, simplemente ha vendido lo que aqui. una mierda comparada con las ventas que sacan ellos.

Ellos tienen una industria que funciona de una manera, si alguien quiere entrar arrasando, pues seguramente tendrá que adaptarse al mercado.

No es proteccionismo, es que somos pulgas comparados con ellos.

Otra cosa es que tengas que dibujar como ellos, supongo que habrá dibujantes japoneses que se slagan de ese canon, pero serán pocos y para exportar, pues obviamente no los usarán a ellos.

Lo que si estoy de acuerdo es en la forma que tenemos aqui de plantear el manga, como si fuera algo distinto, cuando es comic como cualquier otro.

Tambien en hollywood transforman a todo director que se planta allí, que le vamos a hacer, quien tiene el dominio, pone las reglas.

Javi dijo...

Si podéis buscad por la mula La Noche temática dedicada al Manga. Ahí entrevistaban a Baudoin, Trondheim y Varenne. Los dos primeros echaban pestes de los editores japoneses, sobre todo Trondheim con una intervención muy divertida.
Hubo varios dibujantes españoles que también publicaron en Kodansha hace años. Sería interesante que dieran sus impresiones.

Doctor Cataplasma dijo...

"La actitud en Europa respecto al manga también es extraña, con salones especializados, movimientos culturales y asociaciones. Yo creía que el manga era un tebeo también, que en aras de la tan cacareada igualdad de oportunidades tendría que estar al mismo nivel. Pero veo que no, que trata desesperadamente de diferenciarse y desmarcarse del resto de cómics y culturas. Pero.. de buen rollito eh.."
Tienes más razón que un santo. Fíjate tan solo en las revistas de divulgación ¿Cuantas han tratado por igual al cómic japonés, europeo y americano más allá de poner una reseña de vez en cuando? Nos gusta mucho clasificar, que todo esté en su sitio masticadito y tal.

Javi, bajando, gracias tocayo :)

pepo dijo...

Conozco a uno de ellos, estuvo al menos un año publicando con ellos, pero no puedo hablar por él. Yo mismo intenté trabajar con Kodansha, en 1995 me seleccionaron tras ver mi portafolio pero luego no me aprobaron ninguno de los dos proyectos que les presenté. Vi difícil el tema y me rendí rápido, no les presenté nada más.

Doctor Cataplasma dijo...

Aquel momento fue especial eso desde luego, hubo una efervescencia creativa entre autores como Ricard Castells o lewis trondheim que poco tenían que ver con eso del "manga" y que sin embargo vieron una salida en ello para poderse pagar los garbanzos. Estaría interesante que alguien que lo vivió contase la experiencia, ejem... ;)

Javi dijo...

Creo recordar que también contrataron a un tal Maldonado, que hacía una serie llamada Ereh un mostruo o algo así que se publicó en El Víbora.
Y a Abel Ippolito (Golondrino ama a Venancia) creo que también.
De los americanos creo que contrataron a J. J. Muth y no recuerdo ningún autor más.
Pero por lo que decía Trondheim en Japón no vendían nada de nada.

Doctor Cataplasma dijo...

Sí Maldonado cuenta su experiencia en un número del U.

Y no te olvides de la autopista del sol de Baru. Mira aquí la información en tebeosfera.

Anónimo dijo...

"Ha dado mítines en reuniones de otakus (término japonés equivalente al de frikis)"

Y yo que creía que otaku era un término japonés equivalente a lector de cómics...

Ismael dijo...

A mí me molesta el gusto por las etiquetas de los otakus españoles. Todo ese pestazo de hentai, shonenoincillo, seinenenceto y lo que caiga tuvo sentido en su origen pero me da que ahora los que ponen esos sellos son los editores a instancia de los libreros japos.

Josep de Haro dijo...

"uno cualquiera dijo...
Lo que yo se es que cuando un autor uropeo ha intentado vender allí, simplemente ha vendido lo que aqui. una mierda comparada con las ventas que sacan ellos.
Ellos tienen una industria que funciona de una manera, si alguien quiere entrar arrasando, pues seguramente tendrá que adaptarse al mercado.
No es proteccionismo, es que somos pulgas comparados con ellos."

Lo siento pero no estoy de acuerdo. Yo creo que es proteccionismo.
No es solo lo raro que hace que contraten a Castells por que les gusta y luego traten de cambiarle todo lo que hace para que se parezca a ellos, si no que apenas importan tebeos de Europa o USA o de ningún sitio, vamos que comercialmente no hay un intercambio, sin embargo están vendiendo todo a todas partes sin despeinarse.
Esto me parece muy desleal por su parte (Comercialmente hablando), por eso me ha fastidiado la frase de "tender puentes a otras culturas". Y también muy diferente a como se recibe en Europa al Manga (Que por lo visto no es cómic). Me da la impresión que nos la están metiendo doblada (Con perdón) y lo recibimos con una sonrisa bobalicona en el rostro.
Aunque a lo mejor todo son paranoias mías :)
Saludos.
Josep.

Uno Cualquiera dijo...

Hombre, supongo que puede verse como proteccionismo, pero a mi me parece que simplemente los gustos son muy dispares.

No creo que prohiban la entrada de comics extranjeros, pero es obvio que les resulta mas rentable su propio material. Creo que la forma de entender la industria del comic es muy diferente en asia, creo que tienden puentes hacia otros paises, pero son asiaticos tambien, porque tienen estilos similares.

Hay autores clasicos como Moebius, Bilal cuyo material se ha editado alli, y solo ha logrado vender a un publico entendido, muy especializado, pero al resto no llega.

En cuanto a Hergé, los japoneses no entienden que vemos en esos libros "infantiles" (segun ellos)

Creo que eso hace ver cuan diferentes son las formas de ver el medio.

Una industria potente no necesita protegerse, simplemente ignora al resto, porque no le hacen falta nuevos beneficios. Y cuando llamaron a gente de fuera, era por tratar de remover su mercado con nuevas formas de entender el comic; pero les salio el tiro por la culata, porque al público (su publico) no le interesaba.

Puede parecerte proteccionismo, pero yo por proteccionismo entiendo mas bien medidas del tipo de obligar a las salas de cine a estrenar un numero minimo de peliculas españolas, o a subencionar el arte del propio pais.

En japon no hay subvenciones que valgan, si no produces dinero, a tomar por saco, y a dedicarse a otra cosa.