domingo, septiembre 30, 2007

NARRATIVA LO MÁS SENCILLA Y CLARA POSIBLE


Tu narrativa gráfica ha cambiado sustancialmente en estos años. ¿A quién has estudiado con más detalle en cuanto a narrativa (no a dibujo) se refiere?

Utilizo recursos diferentes para trabajar en animación, publicidad, en una historia más realista como Gotham Central o en una más divertida como los Adventures. Igualmente, utilizo una narrativa más sobria en Gotham y más dinámica en otras historias.
No estudio a nadie en particular. Mi actitud hacia la narrativa es conseguir que sea lo más sencilla y clara posible. Que sea narrativa, precisamente. Intento utilizar los encuadres que explican la acción de la forma más fácil de leer visualmente que se me ocurre. Intento evitar hacer juegos con la planificación que confunden más que explican, encuadres rebuscados para dramatizar los dibujos, o todo ese tipo de cosas. En general en el cómic de superhéroes se tiende a desfragmentar la narración y a hacer de cada viñeta una ilustración impactante, pasando por encima de la narrativa, y en otro tipo de cómic también hay muchos autores más interesados en la experimentación, en los juegos formales, los jeroglíficos, el diseño de la página, o la tendencia a lo que es "cool". Hace años, por ejemplo, que la gente se flipa con lo "cool" que es mantener el plano en las viñetas, mantener el encuadre, como si fuera más narrativo e indie hacerlo. La mayoría de las veces no es más narrativo, no funciona mejor con lo que estás contando, es simplemente una impostura para situarse en el extremo opuesto del ejemplo anterior sobre la dramatización extrema del encuadre.
En general, si tuviese que pensar en una evolución, para mí sería esa, hacerlo cada vez más sencillo, tanto la narrativa como el dibujo, huyendo de métodos amanerados o rebuscados.

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Kano, entrevistado por Koldo Azpitarte.

3 comentarios:

santibilbo dijo...

Y salió la bicha.A mi esto de la narrativa me parece de largo el concepto más complejo en esto del cómic y creo que se utiliza muy alegremente,pues puede ser polisémico y con posibilidades variadísimas.La viñetación,el encuadre y la composición de página permiten al cómic cientos de posibilidades narrativas( en el cine ocurre igual,pero estamos demasiado contaminados por el paradigma de Griffith).Los puros recursos gráficos, igual.
Si sólo pretendemos contar una historia de la manera más sencilla posible,Kano tiene razón; también en el recurrente debate en Conc sobre el dibujo icónico,abstracto y sin alardes.Pero en general, las artes narrativas,es decir, con tiempo interior, se construyen también con digresiones,tesis,reiteraciones,anecdotas,categorías,introspecciones,sugerencias y simbolismos varios.Por no hablar de la revisitación del lector, en la que las piezas y el ritmo encajan de distinto modo,por mucha estructura y ritmo interno que pretendiera el autor.
Por tanto termino con una perogrullada:la narrativa es lo que a un autor le salga de los cojones y es buena si consigue de esa forma un propósito estético,incluso si es de forma intuitiva o no deliberada

pepo dijo...

pues claro. La opción es de Kano, no es ninguna declaración universal de principios. Si tú quieres contar una escena de forma deliberadamente confusa (y yo lo he hecho recientemente en algunas escenas del segundo Vecino, a base de planos cortos y confusos, donde no situaba claramente a los personajes porque no quería que se viese claro desde el primer momento dónde estaban, ni dónde estaba situado cada uno, ni quién hablaba a quién), la narrativa no será "lo más clara" posible. Y es sólo un ejemplo.

kano dijo...

Cierto, yo no lo decía en un sentido general, sino en el contexto de mi aprendizaje. Simplificarla me sirve para aprender a utilizar sus mecanismos más sencillos y no perderme en juegos formales, estéticos, etc, con los que en lugar de narrar mejor me enredaría. Sin despreciar la fragmentación, deconstrucción y dramatización que usan otros en los superhéroes que me parece una opción igual de válida.
El guionista tampoco cuenta la historia de la forma más clara, lineal y obvia, juega con los recursos según lo que quiera conseguir. Pero tanto para el guionista como para el dibujante, a no ser que vayan muy sobrados, volver a lo básico puede ser un ejercicio de aprendizaje de los cimientos sobre los que se asienta lo complejo.

Y sí, nos falta, para empezar, vocabulario; hablamos de narratividad refiriéndonos a un montón de cosas sin poder matizar.