miércoles, marzo 05, 2008

SE SENTÍA MOLESTO CON FRANK.

En 2000, la Comic Book Legal Defense Fund patrocinó un crucero para recaudar fondos durante el cual los fans podían mezclarse y relacionarse con algunos de los mejores autores de la industria del cómic. Entre los que acudieron estaban Neil Gaiman, Frank Miller, Neal Adams, el guionista de cómics Kurt Busiek, el novelista gráfico Chris Ware y Will Eisner.

Durante un momento de respiro, Miller y Charles Brownstein sugirieron que sería interesante que Miller y Eisner entablaran una discusión en detalle sobre la historia y la filosofía de los cómics. Estuvieron de acuerdo en que dicha conversación fuera transcrita en un libro y compartida, de este modo, con la industria. Intrigado, Eisner dijo que se lo pensaría. Brownstein escribió una propuesta formal, que Eisner entonces aceptó. Dark Horse se comprometió a editar el libro y el proyecto parecía ir viento en popa.

-Todos estuvimos de acuerdo en llevarlo a cabo en septiembre del 2000 -comentaba Brownstein-. Pero entonces Frank tuvo un montón de problemas personales. Estuvo desaparecido mucho tiempo. Will y yo estábamos dispuestos a que se hiciera en 2001, pero Frank estuvo ilocalizable todo el año, estaba trabajando en El caballero oscuro contraataca.

Miller acabó dicha novela gráfica en 2002; para entonces, Eisner ya se había impacientado bastante.
-Estoy librando una batalla perdida contra el tiempo -se quejó a Brownstein.

Ante la insistencia de Eisner, el trío intentó establecer una fecha común que le viniera bien a todos, un fin de semana de mayo de 2002. Pero, echando la vista atrás, probablemente fue un error.

-Frank estaba mentalmente agotado y Will no había hecho sus deberes -afirmaba Brownstein-. Quedamos de acuerdo en hablar sobre el medio contraponiendo una novela gráfica de Frank (Sin City) y una de Will (Contrato con Dios), y quedó claro que Will no se había leído la novela de Frank. Eso llevó a que el resultado fuera mucho peor de lo esperado. Frank y yo esperábamos haber obtenido una discusión a lo Alfred Hitchcock y François Truffaut. En vez de eso, Will se mostró muy reacio. Comenzó su discurso insultando la obra de Frank. Dijo que al lector de Frank sólo le preocupaban las persecuciones y la venganza, mientras que su lector, afirmó, es alguien interesado en la institución del matrimonio. Will dijo: "Tus lectores no tienen tiempo para la institución del matrimonio". Will le mostró el capote al toro.

He aquí un extracto de lo que vino a continuación:

EISNER: En eso somos distintos, porque tú estás más conectado con lo que pasa cada día. Yo aún sigo informando, contando historias del pasado...
MILLER: Yo también cuento historias, Will...
EISNER: Lo sé, lo sé [Miller se ríe]. Pero estoy diciendo que tú hablas de lo que pasa ahora.
MILLER: Creo que en mis historias hay un tono más propio de teatro de calle. Paso por encima de lo que actualmente está sucediendo. No sé. Creo que todos nos acabamos enfrentando a la cuestión vital de cuál es nuestra intención al crear.
EISNER: Bueno, por ejemplo, yo le hablo a la gente de la institución del matrimonio. Tú no tienes tiempo para eso porque no es un tema que preocupe a las personas a las que te diriges. Tú estás metido en la corriente más comercial del cómic. Estás ahí en medio de todo el circo, y eres consciente de ello. De lo que yo hablo en 'Contrato con Dios' es de la relación del hombre con Dios. El tipo que lee tus cómics le importa una mierda la relación del hombre con Dios. Quiere ver si Marvin mata a ese hijo de puta o no o quienquiera que haya decidido asesinar, matar o sacudir. Nos dirigimos a gente distinta. Y eres consciente de ello.
MILLER: La verdad, creo que ésa es una descripción muy injusta. Mi trabajo también trata esos temas. No se trata sólo de ser el más chulo. Mi obra simplemente se parece más a una ópera de lo que tú estás haciendo actualmente. No voy a extenderme en defender la complejidad de mi obra, pero mis historias no tratan sólo de gente que se mata entre ellos.


A partir de ahí fue de mal en peor -afirmaba Brownstein-. Will y Frank cruzaron ciertas afirmaciones bastante polémicas. Ninguno de ellos, por decirlo suavemente, estaba en forma ese fin de semana. Will se sentía molesto porque el inicio del libro se había demorado más de lo previsto, por lo que se sentía molesto con Frank. Y Frank acababa de finalizar DK2, así que estaba fatigado. Todo eso llevó a que la polémica surgiera entre ellos. Incluso Denis Kitchen reconocía que aquél no fue uno de los mejores momentos de su amigo.

-Will no mostró ningún respeto por Frank -aseguraba Kitchen-. No había hecho sus deberes. Si se hubiera leído Sin City, habría visto que era muy distinta de lo que Todd MacFarlane (Spawn) estaba haciendo. Frank hace lo mismo que Will; piensa en las viñetas, en las composiciones. Es un autor serio. Y Will fue incapaz de reconocerlo.

Eisner, que era un extraordinario juez de la naturaleza humana, inmediatamente reconoció su metedura de pata.

-El resultado natural de una conversación entre dos tipos como nosotros es que se acabe dando una comparación entre su trabajo y cuál es su público -comentaba Eisner-. Yo pensaba que su público era una panda de tíos que esperaba ver a Marvin, el personaje principal, dándole de hostias al próximo villano. Frank creyó que ese comentario era muy superficial, y se enfadó. Más tarde suavicé las cosas.

Aunque Brownstein fue quien transcribió el manuscrito final (publicado en 2005), su papel ese fin de semana consistió en hacer de mediador de los dos grandes artistas. Hizo preguntas que provocaron a ambos y los mantuvo dentro de un orden cuando se iban por los cerros de Úbeda. Fue una experiencia que le abrió los ojos a Brownstein, quien conocía a ambos desde hacía años.

-Lo que aprendí sobre Will es que hay dos Wills -comentaba Brownstein-. Está Will el maquinador, y Will el soñador. El soñador es el padre fundador de nuestra industria, el que realizó grandes avances en el campo de las novelas gráficas y los cómics y creyó, a lo largo de toda su carrera, que ésta era una meta que merecía la pena alcanzar.
"Luego hay otro Will, el hombre de negocios -continuaba diciendo Brownstein-. Se deleita en ellos. Es muy bueno en ese campo. Y es muy astuto. La verdad es que no deja que se vea esa parte de él. Y no deja ver hasta qué punto eso ha sido importante en su carrera. Una de las frustraciones que Frank y yo teníamos es que queríamos debatir sobre la parte de negocio que tiene el medio. Pero Will estaba más interesado en el medio y en su contribución al mismo y en lo que otra gente había logrado partiendo de eso. Fue lo bastante astuto en los años treinta para asegurarse los derechos sobre The Spirit. Esa obra no habría sido tan importante si no hubiese sido propiedad suya. Más tarde vendió cómics al ejército y a General Motors. Ésa es una mente a la que admiramos pero en la que no nos podemos adentrar demasiado. Eso es algo de lo que me percaté ese fin de semana, pero es algo sobre lo que Will no quiere hablar.

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Extracto de la biografía oficial de Will Eisner EL ESPÍRITU DE UNA VIDA, escrita por Bob Andelman (traducción de Raúl Sastre).

16 comentarios:

Señor Punch dijo...

"Esa obra no habría sido tan importante si no hubiese sido propiedad suya"

Es una afirmación tan osada como interesante. Es impepinable que el asunto de cómo Eisner llevaba sus negocios (la propiedad de Spirit, pero también todo lo de la agencia) es un factor remarcable en la historia del medio. Es historia de los cómics, en cuanto a entramado industrial. Y a la vez puede ser un factor de vigor artístico. Pero ¿hasta qué punto Spirit debe su calidad intrínseca a factores coyunturales como el sistema de producción o la propiedad intelectiual? Evidentemente todo influye, pero hasta qué punto sea determinante... ¿sería The Spirit lo que es si fuera un personaje propiedad de Timely, por ejemplo, en vez de pertenecer al propio Eisner?

pepo dijo...

Yo lo he entendido en el sentido de que si SPIRIT no hubiese sido suyo, no habría podido hacer todo lo que quiso hacer, todos los experimentos y demás.

rorschach dijo...

Ciertamente, el diálogo Miller-autor rebelde Vs. Eisner-editor pragmático es de lo mejorcito del libro.

Y como bien dice Miller en la Intro, apuesto a que gana Eisner. ;)

javier trujillo dijo...

Magnífico post, Pepo.
Pues a pesar de mi admiración por Eisner, aunque también la tengo por Miller, solo que tengo más mitificado a Eisner, después de leer esto me decanto mucho más por Miller.
Para mí es obvio que la obra de Miller, por ejemplo Sin City o 300 tiene dos lecturas. Una superficial que parecé sólo comercial, y otra mucho más profunda, que es muy crítica, en especial con forma de vida norteamericana. Creo que Eisner desconocía la profundidad de Miller.
Un saludo.

pepo dijo...

Yo no estoy tan seguro de eso último, Javier. Creo más bien que, tal como se cuenta en ese extracto, Eisner estaba mosca con Miller porque el encuentro se tuvo que posponer demasiado por culpa de este último, y que además no se había leído el primer SIN CITY, o (sospecho) lo había hecho muy por encima, deprisa y corriendo. De ahí que Eisner metiera la pata juzgando esa obra erróneamente (no sabemos qué pensaba de otras obras de Miller), y que se diera cuenta posteriormente de la metedura de pata.

En lo otro estoy de acuerdo contigo, Miller siempre aporta dos o más lecturas en sus obras. De todos modos, creo que los temas que obsesionan a Miller son más generales, antiguos y universales que las críticas o sátiras sobre la forma de vida norteamericana (o la occidental en general, porque ya apenas quedan diferencias entre nuestra forma de vida y la estadounidense) que a veces mete en el argumento de sus tebeos.

PAblo dijo...

A los que habeis leído ambos libros,

¿"El espíritu de una vida" aporta nueva información sobre Eisner desconocida? ¿Puestos a elegir entre el "Eisner/Miller" y la biografía oficial con cuál os quedariaís?

A mí también me da la sensación que si Eisner no hubiera tenido los derechos sobre "Spirit" no hubiera podido (o no le hubieran dejado) ser tan original y experimental y la obra no hubiera tenido tanta trascendencia posterior.

Impacientes Saludos.

pepo dijo...

La biografía oficial está llena de datos, anécdotas y declaraciones más que interesantes. No sólo sobre él, también sobre los dibujantes con los que trabajó, y eso significa: Bob Kane, Lou Fine, Jack Cole, JACK KIRBY... En fin, es la historia de Eisner y también buena parte de la del comic-book americano. Yo no lo dudaría.

Javier Trujillo dijo...

Totalmente de acuerdo, totalmente.
Miller es el ejemplo de como un cómic comercial o de género puede lanzar un mensaje universal, que pasarán años, y sequirá siendo vigente.
El la película, que creo que no está en la obra, pero es sólo a modo de ejemplo, los asesinos aquellos contratados dialogan sobre su trabajo, y uno de ellos viene a decir algo así como "¿dónde te dan más dinero por una bala disparada contra un cuerpo que en USA? ¡verdaderamente este es el país de las oportunidades!", más o menos. La exhacerbación de esa cultura, que es la occidental hoy en día ya, es una forma descarnada de crítica. Quedarse en la superficie de Miller es simplificarlo. Es mucho más que historias comerciales o de género. Para mi es uno de los grandes, sin duda. Me gusta mucho Eisner, pero me cala mucho más ondo Miller.
Un saludo a todos.

Anónimo dijo...

El libro en sí me pareció muy curioso. Destruyó algunos mitos. Si bien es cierto que al comienzo es Miller el lanzado y pretencioso (descojonante la comparación de sus cómics con la ópera)y Eisner la mosquita muerta, muy pronto cambiaron las tornas y es Eisner el que deja claro que su lugar en la Historia será único e imperecedero, con una pedantería y egolatría que me dejó pasmado. Desprecia olímpicamente el comic europeo y el japonés, siendo chovinista a mas no poder.
Los últimos capítulos me resultaron insoportables. Eisner prácticamente estaba firmando una declaración de intenciones a la posteridad sobre su GENIO IMPERECEDERO.
Lo dicho, una decepción.

pepo dijo...

"Si bien es cierto que al comienzo es Miller el lanzado y pretencioso (descojonante la comparación de sus cómics con la ópera)"

Dejando aparte lo otro, ¿por qué te parece descojonante la comparación? Para mí está claro que se refiere al tono grandilocuente, exagerado y no realista que hay en su obra desde SIN CITY para acá. Copio un párrafo del libro de conversaciones EISNER-MILLER que hay algo más adelante:

"¿Quieres decir que el coche atropella a un tipo y éste es tira volando cuatro páginas? Es casi como una ópera en la que un personaje se está muriendo durante tres o cuatro escenas."

Esas palabras no son de Miller. Son de Eisner, que parece que aplicó el mismo sentido que Miller quería darle a lo de "operístico" de Sin City. Algo exagerado, irreal.

Anónimo dijo...

No, lo "operistico" lo dice Miller al principio del libro, y que yo recuerde Eisner le suele dar la razón, cosa natural, por cierto, si no te has leído la obra del tipo que tienes delante. Según el artículo de arriba, Eisner ni siquiera se había molestado en leerse Sin City, creo que se tomó esta charla como excusa para expresar su estilo a las nuevas generaciones de artistas "americanos" (tomad y comed todos de él...). Creo que pensaba que Miller le estaría haciendo la pelota todo el libro y lo gracioso es que al final al que nombra continuamente Miller como el gran renovador del comic USA es a ¡Neal Adams! (que, por cierto, fundó el 1º sindicato de artistas de comic en USA, eso sí es hacer "algo" por los artistas) Menudo chasco.
El problema de Eisner es que debería haber leído más, Europa dentro del mundo de los cómics estaba a años de distancia de USA. Gil Kane sí era un gran admirador del comic Europeo, le encantaba el trabajo de Mezieres o Caza, creó la 1º novela gráfica americana y fue editor independiente a principios de los 70´ (Bloodstar de Corben)

pepo dijo...

"No, lo "operistico" lo dice Miller al principio del libro"

sí, sí, claro, nada más empezar el libro, lo sé. Perdona si he dado a entender lo contrario. El párrafo de Eisner que he copiado es posterior.

Javier Trujillo dijo...

"Gil Kane sí era un gran admirador del comic Europeo, le encantaba el trabajo de Mezieres o Caza, creó la 1º novela gráfica americana y fue editor independiente a principios de los 70´ (Bloodstar de Corben)"

Cosa que parece olvidarse facilmente.
Para mí Bloodstar es una aunténtica Novela Gráfica y magistral, y Caza... Caza es otro de los pocos que me enloquece, sobre todo en su épca metafísica de Arkhê. Olvido citarlo junto a Corben, porque no tengo una obra icónica para él como es el caso de Bloodstar, pero son los dos autores que más me impresionaron en su momento, y aún hoy.
Coincido en eso con Kane, entonces...
Y a mí también me fastidia esta actitud de Eisner. ¡Tchs...!
Un saludo a todos.

pepo dijo...

"El problema de Eisner es que debería haber leído más," (anónimo)

"Y a mí también me fastidia esta actitud de Eisner. ¡Tchs...!
Un saludo a todos." (Javier Trujillo)

PErdonadme pero no entiendo cómo podéis dar por hecho qué había leído o dejado de leer Eisner, cómo podéis saber eso, ni si desconocía o no el cómic europeo (Javier: ¿tú has leído el libro EISNER-MILLER, o sólo te basas para dar por hecho esa "actitud de Eisner" en una simple opinión comentada en un puto blog como éste, dicho sin acritud? ;-)

En el libro de EISNER-MILLER, que yo recuerde, se centran todo el rato en el cómic USA, lo cual es habitual entre todos los autores norteamericanos cuando hablan del "medio" o de la "industria", es una actitud humana típica de la "capital del imperio". Por otra parte, fue Eisner quien prologó una de las ediciones norteamericanas del VALERIAN de Christin y Mézières, por ejemplo. Era bastante fan de la serie.

Javier Trujillo dijo...

o sólo te basas para dar por hecho esa "actitud de Eisner" en una simple opinión comentada en un puto blog como éste, dicho sin acritud? ;-)

Pues la "actitud de Eisner" la baso en una simple opinión comentada en un puto blog como éste, que suele tener reconocidos contertulios de gran nivel... al menos eso creía.
Pero si no es la interpretación que se ha dado... pues entonces no sabría decirte. Tampococ estuve en el incidente de Art, pero me bado en las iterpretaciones de otros que lo contaron.
En todo caso, esto no es como analizar una obra, es comentar la actitud y las maneras presonales de unos autoresm que es algo muy distinto. Un autor puede tener una obra magnífica y luego ser un tipo acomplejado o miserable. La historia está llena, y de envidias ni te cuento. "Puto bloguero"... comentado con coña ¿eh? :-)

Anónimo dijo...

Parte de una entrevista del Comics Journal a Mezieres, por Gil Kane y Gary Groth...


http://www.tcj.com/260/i_mez.html