martes, enero 22, 2008

EL ÚLTIMO VUELO DEL F-52

Qué cosa el segundo álbum incluido en el tomo dos que recopila LAS AVENTURAS DE FREDDY LOMBARD. Se tituló F-52, se publicó originalmente en 1989 (aunque en España permanecía inédito hasta ahora) y es una de esas obras donde en una primera lectura no parece suceder nada, de tantos lugares comunes de la dramatización que se evitan hasta la misma página final. En la relectura sin embargo se suceden los hallazgos, los pequeños chistes ocultos y las múltiples lecturas, y el microcosmos a bordo de un avión supersónico de pasajeros, el F-52 del título (un modelo imaginario cuyo diseño estaba inspirado en el futurismo de finales de los años 40 ), deviene en metáfora de la división de clases sociales, entre otras cosas.

"Me inspiré en las revistas 'Science et vie' de finales de los años cuarenta. Allí encontré aviones parecidos a mi F.52 La gente pensaba que los aviones del futuro serían gigantes, estratosféricos y atómicos" (Chaland)

Escrito junto a Yann Lepennetier, guionista con el que Chaland ya había colaborado en las otras dos obras maestras de la serie, EL COMETA DE CARTAGO (1986) y VACACIONES EN BUDAPEST (1988), y coloreado por la habitual Isabelle Beaumenay-Joannet, F-52 es un prodigio de inspiración por la originalidad de su planteamiento, una comedia negra donde nada sucede de modo previsible, pero también por su realización técnica. La historia está contada de forma lineal y con unidad de espacio y tiempo, sin lugar para cambios de escenario, flashbacks u otros recursos que "alivien" a los guionistas a la hora de contar y hacernos tragar la historia, y con todos los personajes moviéndose por el avión en que viajan mientras interactúan entre ellos. Decía Alan Moore que desde WATCHMEN (1986-1987) no se había hecho nada tan impactante técnicamente en el cómic. Bueno, este álbum me parece un buen candidato, entre otros, aunque el virtuosismo técnico que hay en él, que es mucho, en ningún momento se exponga a la vista del lector.


F-52 también ha pasado a la historia como el último álbum de Chaland. Al año siguiente, concretamente en julio de 1990, el autor perdió la vida junto a su hija en un accidente de automóvil (Isabelle Beaumenay sufrió heridas graves). Tenía 33 años y su carrera no había hecho más que empezar.

11 comentarios:

Jose Manuel dijo...

Corto y pego mi propio comentario a otra entrada de Chaland en este blog del 25-12-07:

"Perdona que me salga por la tangente de buenas a primeras. Yo también he aprovechado el fin de semana para leerme este segundo volumen de Chaland. Con "El Cometa de Cártago" y "Vacaciones en Budapest" lo tengo muy claro: muy distintos, pero cada uno muy bueno en lo suyo. El que me tiene despistadisimo es "F-52", y estaba esperando un post de este tipo para que me lo expliquen.
Primero me parecía muy decepcionante en comparación con los dos anteriores, pero finalmente me ha dejado una sensación positiva por desconcertante. Raro, raro. Por partes:
- Los protagonistas de repente pierden el aire sofisticado, amargado y retorcido de las 2 historias precedentes.
- ¿De que van los malos? ¿Que son? ¿Que quieren? ¿Que toman? ¿Se pinchan?.
- Casi todos los personajes, en un momento u otro de la historia se vuelven muy desagradables. Nadie (excepto Dina quizá) despierta ninguna simpatia, ni los niños.
- Contrastando con lo anterior, muchisimos puntos de humor. (Ese espía comunista)
- ¿Y ese tercio final? Alucinante y alucinado.
- ¿Y ese avión?
- ¿Y esos colores?
- Como diría Pepo: En este album hay espionaje, alta tecnología, abusos a menores, chistes, intentos de violación, acusaciones de pederastia, asesinatos, ¿drogas?, más chistes...
En definitiva, es algo asi como un argumento muy ramplón al que el autor le saca toda la punta inimaginable para conseguir al menos una sensación muy acusada de extrañeza.
Un ultimo apunte, por sacarle un parecido posterior, el "David Boring" de Clowes, aunque este fuera más redondo.
¿Me lo explicais?."

quedificiles dijo...

Con la trágica muerte de Yves Chaland el mundo del cómic perdió a uno de sus grandes baluartes. Con apenas 30 años ya era MAESTRO y lo era por derecho propio. Heredero de la escuela franco-belga la sublimó hasta grados indecibles. No sólo como guionista o dibujante era bueno, también hay que recordar su trabajo como colorista; ahí quedó el color original del INCAL de Jodo y Moebius.
Las licencias creativas de Chaland eran de tal profundidad que hasta el en principio inocuo Albertito estaba dotado de eso que es tan necesario en todos los ámbitos de la vida; "un poco de mala leche" lo mismo que sus personajes principales, Sweep, Dina y Fredy y también Bob Fish.
No existe una lectura lineal para casi ningún cómic y Chaland no es una excepción. Cuantas más lecturas y relecturas se hagan más se llega a disfrutar.
Querido Yves allá donde estés, no dejes de dibujar jamás.

PAblo dijo...

Lo tengo ahí en la estanteria esperando ser leído pero es que con todo el aluvión de novedades navideñas lo tenía medio olvidado.

¡¡Gracias por recordarmelo!!

Tomás dijo...

Con todo lo bueno que es "Vacaciones en Budapest", yo me lo he pasado mejor leyendo "F-52"; el libro se lee con una fluidez pasmosa, de hecho creo que es lo mejor que he leído en 2007, y me uno a los que lamentan que Chaland desapareciera tan joven; aun así, creo que su influencia ha sido grande, y gracias a la publicación de estos libros, espero que lo siga siendo. Sólo 3 cosas más:
- José Manuel, lo siento, pero David Boring lo veo a años luz de F-52.
- ¿Alguien ha visto "Plan de vuelo: desaparecida? ¿No creeis que chupa bastante de "F-52"?
- Pepo, off topic, y aunque no sueles hablar aquí de tus cosas: en el catálogo para este año de Astiberri no sale el tercer tomo de "El Vecino", ¿tendremos que esperar hasta 2009?

alfred holanda dijo...

¿Albertito "inocuo"? ¿"Un poco de mala leche"? ¿Hemos leido al mismo Chaland?
Albertito es LA MALA LECHE en sí, el pequeño hijoputilla...
Todavía no me he pillado el segundo tomo de la obra completa, pero tras acabar con el primero, comencé a revisar todos los Metal Hurlant... Qué maravilla. Coincido absolutamente en la maestría de Chaland. Lombart y sus colegas son unos personajes cojonudos. Desde pequeño siempre me han intrigado. Esos principios, siempre sin un puto duro, en "El cometa de Cartago" viviendo en una cueva, siempre al borde de dejarlo todo con cualquier excusa, siempre con hambre y siempre al borde de la aventura (lo único que no me gustaba era el peinado demasiado ochentero de Dina)... Me pregunto a dónde hubieran llegado estos personajes de no morir Chaland... Y a dónde hubiera llegado él mismo de continuar... Qué lástima, sí señor. Sea como sea, lo que es seguro es que ya no sigue dibujando, esté donde esté... Pero la obra que deja es para releerla y disfrutarla durante mucho tiempo...

PapáCairo dijo...

Yo veo a Chaland cámara en mano recorriendo como si fuera Hergé todos los rincones del F-52...:-)

pepo dijo...

Tomás, no sé cuándo estará El Vecino 3, si para finales de año o ya para el 2009. Gracias por preguntar.

Yo también veo a DAVID BORING muy lejos de f-52. De hecho, lo veo lejos hasta del propio Clowes.

JeuneAlbert dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con todos vosotros, como no podía ser de otra forma dado mi nick. Personalmente creo que es muy significativa la declaración de intenciones que aparece en los integrales diciendo algo así como que siempre hay que sorprender al lector, y nunca darle lo que espera.
Sin embargo dentro del apartado gráfico su estilo es línea clara clásica, rozando la perfección y el “perfeccionismo”, como hemos visto con sus arrepentimientos y retoques en la planificación de sus álbumes.

Por lo tanto, es en las historias y la narración dónde su obra es rompedora y novedosa. Recordemos que en esa época, primerísimos 80, lo más de lo más era el estilo Raw!, es decir historietas rompedoras sobre todo en el estilo gráfico. Sí, ya sé lo que viene a continuación pero Maus es otra cosa.

Como muy bien dice Pepo, Chaland aspira a hacer un Tintín para adultos (por cierto también Hergé era un perfeccionista compulsivo) y lo intenta desde el principio.

En una obra de aprendizaje como Bob Fish ya aparecen aspectos clave que luego perfeccionará en sus obras posteriores. Así, en esta historia que aparentemente es un “homenaje” al Spirou de los primeros tiempos o a las obras similares de Uderzo-Charlier, introduce giros en la historia como el asesinato de los 2 niños amigos de Alberto, una definición del héroe un tanto particular asesina al malo por su propio interés, etc, elementos todos ellos que causan en el lector una agradable sensación de extrañeza, y sobre todo una utilización de las elipsis narrativas que ya prefiguran, o por lo menos me lo parece, el estilo de esas obras más maduras que se han citado.

Chaland, grande entre los grandes

Yo mismo dijo...

Que bonito todo lo que hizo Chaland.
Si Glenat sigue la edición francesa de la recopilación integral, en el 4º tomos veremos su absolutamente maravillosa versión de Spirou.

absence dijo...

Leí anoche F-52 y me pareció la hostia. Inconmensurable. Siempre m egustó mucho Chaland, cuando Metal Hurlant y los álbumes que salieron por aquí, pero los motivos eran más bien estético-visuales. Pero es que F-52 es... es... buf. Hay una soterrada macha leche brutal. Por cierto, ya que se juega a comparar, si tuviera que compararla con algo sería con Las Joyas de la Castafiore.

Señor Punch dijo...

Tengo algunas cosas de Chaland aunque hace más de diez años que no vuelvo a ellas, y por las cosas de la vie, perdí la comba cuando salió en el saló el primer vol. de la nueva edición... y hasta hoy.
Mi impresión es que Chaland es una bisagra dentre dos formas de entender la Bd, la clásica, y la que le siguió. Eso sí, muy ubicado en su época, como se ha dicho, primeros ochenta. El Cometa de Cartago, que ya casi ni recuerdo, lo tengo por maravilloso, de pulso clásico y a la vez con aliento renovador. Muy posmoderno en cuanto al estilo (Hergé sin Herhgé, o así). Pero que el guión sea de Yann no sé hasta que punto lo convierte en rara avis dentro de su producción, claro.
Debería animarme de una santa vez con la Integral, lo sé.